Gastronomía y cine, la receta perfecta
En Destacados, Mundo Gastronómico, Noticias gastronómicas - 22/02/2013 -
¿Te has dado cuenta que la gastronomía está muy presente en el cine? Te invitamos a darte una primera vuelta por algunas de las películas en las que la cocina es la protagonista o al menos una parte importante del guión
Historias de amor, de desamor, de amistad, intriga, espionaje…han desfilado por las cocinas de la gran pantalla. Algunas a fuego lento, otras con poca sal y muchas con un toque especial. ¿Quién no recuerda al entrañable Ratatouille?

quien se manejaba entre fogones como un gran chef a pesar de su pequeño tamaño. Eso sí, seguro que este simpático personaje simbólicamente representado por una rata (animal que puede ser terrible entre las alacenas y mesas de la zona de cocina donde debe imperar una gran limpieza) habría conquistado al mismísimo Ferrán Adria o al Chef Ramsey. Cuando quiero dar una referencia de la estricta organización que debe existir en la cocina, refiero a esta película pues muestra el orden y distribución que debe imperar en esta área, pues al más mínimo detalle o falla de una de las partes que integran el todo, se puede producir un caos que finaliza en la tranca de la línea de producción y el plato que sale de nuestras manos presentará tantos errores como los que se perciben en el producto de una industria que funciona sin orden ni gerencia.
En el cine las historias de amor y de suculentos platos son muchas, por ejemplo en el cine norteamericano la película Sin Reservas, donde Catherine Zeta-Jones y Aaron Eckhart se pelean y se enamoran entre cacerolas, sartenes y deliciosos aromas. Polos opuestos que se atraen y una rivalidad por ser el mejor aderezaban esta bonita historia.
¿Te has dado cuenta que la gastronomía está muy presente en el cine? Te invitamos a darte una primera vuelta por algunas de las películas en las que la cocina es la protagonista o al menos una parte importante del guión
Historias de amor, de desamor, de amistad, intriga, espionaje…han desfilado por las cocinas de la gran pantalla. Algunas a fuego lento, otras con poca sal y muchas con un toque especial. ¿Quién no recuerda al entrañable Ratatouille?
quien se manejaba entre fogones como un gran chef a pesar de su pequeño tamaño. Eso sí, seguro que este simpático personaje simbólicamente representado por una rata (animal que puede ser terrible entre las alacenas y mesas de la zona de cocina donde debe imperar una gran limpieza) habría conquistado al mismísimo Ferrán Adria o al Chef Ramsey. Cuando quiero dar una referencia de la estricta organización que debe existir en la cocina, refiero a esta película pues muestra el orden y distribución que debe imperar en esta área, pues al más mínimo detalle o falla de una de las partes que integran el todo, se puede producir un caos que finaliza en la tranca de la línea de producción y el plato que sale de nuestras manos presentará tantos errores como los que se perciben en el producto de una industria que funciona sin orden ni gerencia.
En el cine las historias de amor y de suculentos platos son muchas, por ejemplo en el cine norteamericano la película Sin Reservas, donde Catherine Zeta-Jones y Aaron Eckhart se pelean y se enamoran entre cacerolas, sartenes y deliciosos aromas. Polos opuestos que se atraen y una rivalidad por ser el mejor aderezaban esta bonita historia.
Un poco menos entrañables, pero con mucho humor eran los protagonistas de la española Fuera de Carta. Donde Javier Cámara y Fernando Tejero nos hicieron reír con las historias de un restaurante de alta cocina de mercado y las aventuras de una familia en busca de la felicidad.
La última en llegar a la gran pantalla fue El Chef: La receta de la Felicidad, protagonizada por un chef con grandes sueños pero sin mucha suerte hasta que se cruza en su camino un tres Estrellas Michelin de París, Jean Reno ¿Cambiará su suerte? Sólo les comentamos que no le falta ni una pizca de humor.
Pero la gastronomía, chefs y restaurantes no sólo forman parte de la trama principal de muchas películas, sino que también son el escenario de escenas que siempre recordamos y que quizás no nos hayamos dado cuenta pero tienen como telón de fondo una cocina, un restaurante o una vida de chef.
Por ejemplo en la "Fiesta Inolvidable" donde Peter Sellers representando a un despistado hindú en Hollywood estropea una fiesta estrambótica, y las escenas de la cocina se aprecian intermitentes detrás de cada apertura de las puertas del área reservada por un mesero borracho, también a lo mejor recuerdan la escena de Pretty Woman, en la que Julia Roberts tiene dificultades para comer caracoles, si no que se lo pregunten al camarero que cogió uno al vuelo o cuando niños vimos en las películas del "viejo" Walt Disney (sin Pixar, me refiero)
unos Espaguetis con albóndigas de “La Dama y el Vagabundo” de segundo y un delicioso Baño de Oompa Loom de “Charlie y la fabrica de Chocolate” de postre. Seguro que también han visto la imagen de Meg Ryan simulando un orgasmo en Cuando Harry encontró a Sally, que se desarrolla también mientras estaban en un restaurante.
¿Y dónde trabajaba Amelie? ¿Lo recuerdan? Y ganó un Oscar
La misma Audrey Tautou se enamora de un chef en la comedia romántica Juntos nada más. Como ven la gastronomía, sea en la forma que sea, siempre ha estado y seguirá estando presente en el cine, como lo está en nuestra vida cotidiana. Todos alguna vez se han aventurado a cocinar algo, otros van asiduamente a restaurantes o sienten la fascinación por el arte de los grandes chefs.
No sabemos quién ganará en la gala de los Oscar este año, ni los del que viene….pero seguro que en más de una película y en más de dos descubriremos que ya sean como actor principal, secundario o como telón de fondo la gastronomía siempre está y estará allí.
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