Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

sábado, 2 de agosto de 2014

Elena Reygadas (Ciudad de México, 1976) acaba de ser reconocida con el premio Veuve Clicquot a la mejor chef femenina de América Latina, un galardón que representa como nada “la unión de un equipo” y que asume con entusiasmo.

“Si no fuera cocinera, me habría hecho anticuaria”

La mexicana gana el premio Veuve Clicquot 2014 a la mejor chef de América Latina México El PAIS1 AGO 2014 - 01:02 CEST

Reygadas, en su restaurante del DF este jueves. / ALEX CRUZ (EFE)
A Elena Reygadas (Ciudad de México, 1976) le gustaba tanto probar sabores nuevos cuando era una niña, que con tres años tuvieron que hacerle un lavado de estómago por ingerir demasiada grenetina, una proteína que sirve de base en las gelatinas. La curiosidad mató al gato, pero no a la propietaria del restaurante Rosetta, en el barrio de la Roma, una zona de clase media alta donde se sitúan buena parte de los locales de moda en la capital de México. La cocinera acaba de ser reconocida con el premio Veuve Clicquot a la mejor chef femenina de América Latina, un galardón que representa como nada “la unión de un equipo” y que asume con entusiasmo.
“Todo el personal es el que ha hecho posible esto. El premio significa agradecimiento y orgullo, un compromiso con mi cocina, mi restaurante y mi profesión, además de un estímulo enorme para seguir dando lo mejor de nosotros y de nuestra concina”, dice Reygadas en una conversación telefónica que se demora algunas horas debido a su apretada agenda.
Aunque pasó sus primeros años de vida en una colonia del poniente de la ciudad, la jefa de cocina estudió en el Instituto Culinario Francés de Nueva York y después viajó a Europa, donde trabajó en importantes restaurantes de Londres, como la del reconocido Locanda Locatelli, del chef italiano Giorgio Locatelli. La mexicana se quedó cinco años en este local del oeste de Londres, y allí desarrolló un profundo afecto por la gastronomía clásica italiana, que reinventa ahora su establecimiento. “Si no hubiera sido cocinera, me habría hecho anticuaria, porque siempre me gustaron los objetos viejos”, reconoce entre risas.
En 2010, Reygadas regresó a México para abrir Rosetta, un restaurante sencillo, con decoración rústica, que difiere en su ambiente de los establecimientos más exclusivos. “Se trata de un lugar diseñado para comer muy bien, con platos de calidad, pero sin que resulte estirado. Aquí no hay manteles largos, ni nada demasiado formal”, advierte.
A la hora de definir su forma de cocinar, Reygadas apuesta por el balance: “Me gusta lo clásico, el rescate de lo antiguo, pero también introducir técnicas nuevas para darle un toque personal”. En cuanto al producto, elige siempre la materia prima local, “la que se cultiva en la ciudad, también por motivos ecológicos”, argumenta. La comida tradicional mexicana se la deja, sin embargo, “a las mujeres que han cocinado siempre”.
No por casualidad, la carta del Rosetta refleja una variedad de influencias internacionales (las pastas de autor plato estrella). “¿A quién le debe lo que ha aprendido?” “A mi abuela paterna, que era hija de españoles; a mi padre, que me enseñó a comer desde niña sin tenerle miedo a nada; a Locatelli, con quien trabajé en Londres y a grandes inspiradores como Arzak. Pero hay muchos más”, señala.
Uno de los grandes distintivos del local es el pan, que lo ha llevado a ser proveedor de reconocidos restaurantes como Pujol, del chef Enrique Olvera –en el puesto 17 entre los mejores del mundo y el tercero de América Latina-. “Lo que lo hace especial es el respeto al método tradicional de elaboración, con segmentaciones largas, el uso de la levadura natural y el tiempo del proceso, sin prisas y con paciencia. Un bolillo puede tardar en cocinarse 5, 24 o 32 horas. El resultado es un producto rico en nutrientes y de texturas muy diversas”.
Al preguntarle a la mejor cocinera de América Latina por su plato favorito, Reygadas habla con orgullo de unas mollejas con yogur, ciruelas y zatar que han preparado en el restaurante en los últimos tiempos. Sin embargo, en su vida personal, se queda con el pan con aceite de oliva y miel, la mezcla de dulce y salado, el melón con jamón y las sopas frías de España. “¿Es posible estar delgada siendo cocinera?”, se le pregunta. “Por supuesto”, responde quien predica con el ejemplo.

Tras celebrarse recientemente el XXIX Acto Especial de Diplomatura, el Centro de Extensión de la Universidad José Antonio Páez, CEUJAP, arribó a más de 30.000 egresados durante sus 11 años de trayectoria...María Eliana Quiñonez destacó que el Centro de Articiencias Culinarias y Gastronómicas, ubicado en el campus de la UJAP, fue creado bajo la onda expansiva de formación, actualización y perfeccionamiento del CEUJAP. “Identificamos necesidades en el entorno y visualizamos dónde podemos insertarnos para satisfacerlos, como sucedió con el área gastronómica”, manifestó.

El Carabobeño 01 agosto 2014

CEUJAP arribó a los 30.000 egresados acompañados de una nueva imagen

Sus servicios se extienden a nivel nacional a través de sus sedes en Carabobo. (Foto Cortesía)
Tras celebrarse recientemente el XXIX Acto Especial de Diplomatura, el Centro de Extensión de la Universidad José Antonio Páez, CEUJAP, arribó a más de 30.000 egresados durante sus 11 años de trayectoria.
María Eliana Quiñonez, directora nacional de CEUJAP, explicó que el centro nace tras la iniciativa de extensión de la Universidad José Antonio Páez, donde se buscaba incorporar a esta universidad en nuevos espacios de formación, sociales, empresariales y comunitarios, no sólo a nivel externo, sino también interno, en relación al desarrollo del capital humano de la UJAP.
“La oferta académica de CEUJAP incluye oportunidades en las áreas de gerencia, ingeniería y tecnología, salud, derecho, tributos, educación e idiomas, los cuales son determinantes en el desarrollo de una sociedad. Sin embargo, hemos identificado otros escenarios de interés, como la gastronomía, la cultura, orfebrería, escultura, pintura, y hemos trabajado en ello. La universidad tiene las puertas abiertas para generar espacios perfectos para la creación de conocimientos”, explicó la directora nacional del centro.
Quiñonez destacó que el Centro de Articiencias Culinarias y Gastronómicas, ubicado en el campus de la UJAP, fue creado bajo la onda expansiva de formación, actualización y perfeccionamiento del CEUJAP. “Identificamos necesidades en el entorno y visualizamos dónde podemos insertarnos para satisfacerlos, como sucedió con el área gastronómica”, manifestó.
Sus servicios se extienden a nivel nacional a través de sus sedes en Carabobo, Aragua, Lara y Caracas, con una oferta que supera los 400 programas. CEUJAP dispone en su oferta la consultoría y servicios a otras organizaciones, en las cuales, basado en una actividad de coaching, el centro se incorpora a los equipos de trabajo de las empresas y realiza diagnósticos para detectar oportunidades de mejora.
“Muchas empresas se forman en nuestras aulas y no sólo en diplomados, sino en cursos y programas hechos a la medida de la organización, basados en sus necesidades y exigencias, logrando una integración empresa - universidad, una alianza estratégica que genera espacios de socio aprendizaje”, destacó Quiñonez.
La directora nacional enfatizó la cantidad de participantes de diferentes estados de Venezuela que asisten a las diferentes sedes de CEUJAP, una de las razones que motivó la creación de una oferta totalmente a distancia para dar respuesta inmediata.
Ceujap Internacional
Estrenado recientemente, el centro de estudios avanzados se proyecta a nivel internacional a través de la creación de Diplomados.com, un portal web que ofrece la oportunidad de cursar diplomados totalmente en línea en más de 20 países de habla hispana, incluyendo Venezuela.
Esta modalidad a distancia oferta diplomados en las áreas de gerencia, salud, educación y cultura e ingeniería y tecnología. Su duración será de cuatro meses y a diferencia de aquellos con modalidad presencial, se basarán en teoría de casos.
Julián Gutiérrez Mora, vicerrector administrativo de la UJAP y gerente corporativo y de innovación de Diplomados.com, explicó que el proyecto se centra en el desarrollo de toda la propuesta académica de CEUJAP pero totalmente a distancia. “Una vez que evaluamos la experiencia online en nuestras sedes, decidimos ampliar esta experiencia fuera de la fronteras. De allí, nace la iniciativa de brindar servicio en toda Venezuela e Hispanoamérica a través de un innovador portal web, Diplomados.com”, explicó.

Los estudios han demostrado que los frutos secos, en particular los de cáscara dura, son alimentos muy nutritivos y buenos para la salud, en particular para el bienestar del corazón.

La nuez, el alimento más nutritivo y saludable

 Lunes, 28 de marzo de 2011

Nueces
Las nueces contienen más y mejores antioxidantes que otros frutos secos de cáscara.
Los estudios han demostrado que los frutos secos, en particular los de cáscara dura, son alimentos muy nutritivos y buenos para la salud, en particular para el bienestar del corazón.
Ahora, una nueva investigación centrada en los frutos de cáscara dura encontró que, entre ellos, la nuez es un producto natural "casi perfecto" por su alto nivel de antioxidantes y proteínas.
Además de sus beneficios nutricionales, estos productos contienen altos niveles de polifenoles, compuestos químicos antioxidantes que ayudan al organismo a contrarrestar los efectos de las moléculas que causan oxidación y dañan a las células.
Estudios pasados sugieren que el consumo regular de estos frutos secos puede reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cdeterminados tipos de cáncer y diabetes tipo 2.

Más y mejores antioxidantes

Según los científicos de la Universidad de Scranton, Pensilvania (EE.UU.), entre todos los frutos secos de cáscara dura las nueces contienen una combinación de antioxidantes mayor en número y calidad que cualquiera de ellos.
El estudio -que fue presentado durante la Reunión Anual de la Sociedad Química Estadounidense- analizó los niveles de nutrientes en nueve tipos de frutos de cáscara dura: las nueces, pistachos, almendras, cacahuates (maníes), nuez de Brasil, piñones, anacardo (castaña de cajú o nuez de la India en distintos países), macadamias y pacanas.
"Un puñado de nueces contiene casi dos veces más antioxidantes que una cantidad equivalente de otro fruto seco de cáscara dura que se consume comúnmente"
Dr. Joe Vinson, Universidad de Scranton, EE.UU.
Todos estos productos son ricos en nutrientes como vitamina E, minerales, y ácidos grasos monoinsaturados y ploiinsaturados.
Los científicos encontraron que la nuez contenía más antioxidantes polifenoles que cualquier otro fruto.
"Hallamos que está por encima de los manís, las almendras, las pacanas, los pistachos y otras nueces", afirma el doctor Joe Vinson, quien dirigió el estudio.
"Un puñado de nueces contiene casi dos veces más antioxidantes que una cantidad equivalente de otro fruto seco de cáscara dura que se consume comúnmente".
"Pero lamentablemente la gente no come suficientes nueces. Y este estudio muestra que se debe ingerir más de este producto como parte de una dieta sana", añade el investigador.

Grasas "buenas"

El doctor Vinson encontró que las nueces no sólo contienen más antioxidantes que otros frutos secos, sino que además los antioxidantes que contiene son mucho más poderosos y potentes.
Por ejemplo, los polifenoles antioxidantes de la nuez son entre cuatro y 15 veces más potentes que la vitamina E, que -se sabe- es muy beneficiosa por sus poderosos efectos antioxidantes.
Frutos secos de cáscara dura
El estudio analizó el nivel de antioxidantes en nueve tipos de frutos secos.
Otra ventaja para elegir a la nuez como una fuente de antioxidante, dice el doctor Vinson, es que no suele comerse tostada como otros frutos secos.
"El calor que se desprende al tostar el fruto por lo general reduce la calidad de sus antioxidantes", afirma.
"La gente come nueces crudas y sin tostar, y así se obtiene toda la efectividad de esos compuestos", agrega.
Una creencia equivocada sobre estos productos, por la cual no se suelen comer grandes cantidades de ellos, es que se piensa que engordan por su alto contenido de calorías y grasas.
Pero tal como señala el doctor Vinson, "las nueces contienen grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas, que son 'grasas buenas', y no contienen las dañinas grasas saturadas que pueden causar estrechamiento de las arterias".
Y para completar sus beneficios como alimento "casi perfecto", las nueces son una fuente rica de proteínas de alta cantidad, que según los investigadores pueden sustituir a la carne, además de vitaminas, minerales, fibra y están libres de lácteos y gluten.
Según el doctor Venison, basta con comer unas siete nueces al día para obtener todo el potencial de los beneficios a la salud de estos productos


Una edición limitada permite probar distintas variedades de cacao venezolano

Cacao de Origen en tabletas

Una edición limitada permite probar distintas variedades de cacao venezolano

imageRotate
Se realizaron en el laboratorio de Cacao de Origen en la Hacienda La Trinidad CORTESIA
EL UNIVERSAL
sábado 2 de agosto de 2014  12:00 AM
Cuando María Fernanda Di Giacobbe abrió Cacao de Origen, en Los Secaderos de la hacienda La Trinidad, surgió un punto de encuentro para los cultivadores de cacao, desperdigados en todo el país. 

Las visitas de los cultivadores a Cacao de Origen y el contacto con María Fernanda, chef y maestra chocolatera, han sido constantes desde finales del año pasado, cuando comenzó a funcionar este local con un laboratorio de cacao en su ático y una tienda con chocolates de todas partes del país. 

Pero no se han quedado sólo en la visita. De allí han surgido viajes de los maestros chocolateros, liderados por María Fernanda, a las plantaciones para evaluar condiciones de cultivo, calidad de las semillas y eficacia de los métodos de producción. Los mejores granos se compran y se llevan al laboratorio para probarlos y transformarlos en una buena barra de chocolate. 

Ese esfuerzo callado que hace María Fernanda Di Giacobbe se ha hecho tangible y bajo la marca Cacao de Origen, han lanzado al mercado una edición limitada de tabletas de cacaos de diferentes partes de Venezuela. Son chocolates que, como dice María Fernanda Di Giacobbe, "saben a Venezuela". 

Con la emblemática cepa Chuao del Estado Aragua, tan reconocida en el mundo, se elaboró una tableta con contenido al 70 % y semillas provenientes de las haciendas Chuao/Tizano. 

Las otras tabletas permiten probar variedades menos conocidas como la cepa Agua Fría, cultivadas por Calixto López en el Estado Sucre, de las que se realizaron dos versiones, una con cacao al 75 % y otra al 70%. 

De Mérida se puede degustar la cepa Bocadillo, al 60 %. En este caso es interesante probar un cacao cultivado en suelo frío, muy distinto al costero de Sucre y Aragua.

De Miranda proviene la cepa Macuare, que se trabajó al 74 % con semillas cultivadas por Arturo Somana. Lo interesante es que la fórmula con la que se realizó este chocolate fue trabajada entre el equipo de Cacao de Origen y la chef chocolatera francesa Chloé Doutre-Roussel quien, invitada por María Fernanda, visitó Venezuela para conocer a los productores en sus fincas y compartir conocimientos.

Las tabletas de Cacao de Origen son otra prueba del esfuerzo continuo que los chocolateros hacen por rescatar el emblemático cultivo venezolano. GCH

¿Y qué es la cigala?

Commons-emblem-notice.svg
Cigala
Nephrops norvegicus.jpg
Clasificación científica
Reino:Animalia
Filo:Arthropoda
Subfilo:Crustacea
Clase:Malacostraca
Orden:Decapoda
Infraorden:Astacidea
Familia:Nephropidae
Género:Nephrops
Especie:N. norvegicus
(Linnaeus1758)
La cigala (Nephrops norvegicus) es un crustáceo decápodo de la familiaNephropidae. Se trata de una especie comestible muy apreciada por su sabor.

Descripción

Posee un cuerpo y abdomen alargados, estrechos y de menor robustez que el resto de especies de la familia.
El primer par de patas torácicas es largo, con largas pinzas ligeramente desiguales. Segundo y tercer par también con pinzas. Segmento abdominal terminado en una punta a cada lado. Ojos de córnea negra y muy hinchada, de aspecto arriñonado. Rostro con dos carenas o crestas longitudinales; otras carenas en el caparazón y las pinzas. Color rosáceo.

Biología

Sólo sale al anochecer y al amanecer para alimentarse. Puede vivir en profundidades de hasta 800 m. Viven preferentemente sobre fondos blandos de arena fina donde suelen esconderse en galerías (madrigueras) perforadas por ellos mismos, a veces largas y con más de una salida para escapar.
En el Mediterráneo occidental la época del desove va de julio a febrero. Los huevos, de color verde al principio, se vuelven de color rojo. Suelen verse colgando de la parte inferior del cuerpo de la hembra, oxigenándolos con movimientos de sus patas. Tras nacer tardan unos dos años en alcanzar la edad adulta.
La cigala es un depredador que vive en solitario, cazando para alimentarse fundamentalmente de gusanos poliquetos y depeces,1 aunque es omnívora y no desprecia un bocado de moluscosequinodermos y otros crustáceos.

El camacuto se deja ver poco. Está considerado como uno de los camarones de río más grandes.Son un manjar muy apreciado en el mundo y crecen en Unare y Clarines

Los camacutos son enormes camarones de agua dulce

Son un manjar muy apreciado en el mundo y crecen en Unare y Clarines

imageRotate
Los camacutos pesan entre 400 y 500 gramos en promedio FOTÓGRAFO
Contenido relacionado
EL UNIVERSAL
sábado 26 de mayo de 2012  12:00 AM
El camacuto se deja ver poco. Sólo a finales de mayo y en los meses de junio y julio, cuando crece el volumen del río, se asoma con menos timidez en las zonas de Unare y Clarines. 

Estos camarones gigantes de agua dulce, tan difíciles de conseguir, son un manjar muy apreciado por su carne blanca, de textura fina y muy refinada, con un ligero toque dulzón. Se le ha llamado la "cigala venezolana" y en mayor proporción, habitan en forma silvestre en los ríos de Anzoátegui, además de unos pocos en Chuspa y Chuao. Su "cosecha" comienza a finales de mayo, incluso ya entrado junio, y dura como máximo hasta agosto. 

La pesca suele comenzar en abril pero este año se atrasó un poco. Sin embargo, ya comienzan a llegar a las mesas de los pocos restaurantes caraqueños que los ofrecen y a las neveras de los aún menos locales que los venden para cocinar en casa. Entre ellos se encuentra el restaurante D.O.C, en Los Palos Grandes (teléfono 285.1003 y 285.6106) y Frescados (www.frescados.com y @frescados), que cuentan con sus proveedores directos, pescadores anzoatiguenses. 

A D.O.C. los lleva, tres veces por semana, un grupo de pescadores de Clarines liderados por Arturo Armas, quien ha pescado estos inmensos camarones desde hace 26 años. El equipo de cocina, que lidera Jean Paul Coupal, los prepara de diferentes maneras pero siempre con ingredientes que respeten su particular sabor. Lo prefieren al grill y acompañados sólo con una porción de mantequilla de limón, aunque ofrecen otras versiones frescas, marinadas al limón y en ensalada. 

La fama del camacuto ha llegado a Norteamérica y Europa. Coupal ha citado, en otras ocasiones, ejemplos de lo bien preciado que es esta cigala en mesas foráneas. En Estados Unidos lo conocen como crawfish y es un bocado muy apreciado especialmente en New Orleans. Para los franceses es algo exótico, lo denominan ecrevisse y es tan costoso que sólo se usa en platos especiales de grandes chefs. 

Cada camacuto silvestre suele pesar entre 400 gramos y medio kilo. Desde que utilizan nasas, la pesca es más rendidora, lo que ha permitido llevarlo a muchos más lugares. Las nasas, o redes, se colocan en las noches que se recogen en las mañanas. En Frescados manejan que, como récord, un solo pescador ha logrado capturar quinientos camacutos en una sola noche, que pesaron entre todos cuatrocientos kilos del preciado manjar. 

Camacutos- El manjar del río

El camacuto está considerado como uno de los camarones de río más grandes. Puede llegar a pesar más de medio kilo, y se conoce como “la cigala venezolana”. Es difícil de conseguir porque no se comercializa con frecuencia, y porque está en veda durante el verano.
La pesca de este crustáceo se ha convertido en el modo de vida de muchos en la población de Clarines, por lo que el oficio se ha convertido en una tradición familiar, que pasa de generación en generación. La pesca del camacuto, en el río Unare, constituye el sustento para muchos pescadores de la zona: “Veinticinco años atrás era difícil pescar estos crustáceos, porque lo hacíamos con tarrayas, un método más difícil. Después empezamos a utilizar nasas y nos ha ido excelente. Pasamos de lo artesanal a lo comercial”.
Su comercialización en la actualidad se hace entre diferentes clientes fijos, distribuidores de Clarines y de otras partes del país, que encargan el producto directamente a los pescadores. Hasta hoy, el récord de un pescador llega a 500 camacutos, casi 40 kilos de este suculento manjar de río, obtenido en un sólo día.
FORMAS DE COCINARLO:
1.- A la parrilla: se untan con una mezcla de perejil, ajo y aceite de oliva extra virgen con una brocha. Se cocinan vuelta y vuelta.
2.- Salteados: a la plancha con mantequilla por 5-7 min, un poquito de sal marina y pimienta negra recién molida.3.- Hervidos: en agua con sal marina, durante no más de 5 minutos o hasta que se vean rojos/ anaranjados.

CARPE VINUM

"Su carne es deliciosamente suave y de sabores muy intensos"

VLADIMIR VILORIA |  EL UNIVERSAL
sábado 2 de agosto de 2014  12:00 AM
Camacutos en Caracas
Entre Boca de Uchire, El Hatillo y La Cerca, al lado de Clarines, la albufera de la Laguna de Unare, separada del mar Caribe por un pequeño istmo de arena que no pasa los seiscientos metros de ancho, se abre ancha y generosa en el fértil esplendor de sus 144 Km2. 

Alimentada por las aguas dulces del río Unare, pero también por las del mar, a través de tres bocas que rompen el istmo, a saber Boca Unare, Boca la Mora y Boca Nueva, en este humedal rico y de ecología diversa, se reproducen con generosidad peces como la lisa, el lebranche y el róbalo, así como camarones y cangrejos azules, también llamados por su gente, jaivas. 

Es también importante observatorio y reservorio de aves pues en sus manglares se alimentan y se reproducen gaviotas, flamencos, corocoras, garzas grises y blancas.

Así mismo, en los ramales que dibuja el río Unare y a orillas de la laguna, se cultiva y extrae el prodigioso camacuto, acamaya, o "camarón de río" (Atya scabra). 

En veda durante el verano, la temporada de lluvia (que comprende de junio a septiembre, más o menos), cuando aumenta el caudal del Unare, es el momento de sacarlo. 

Según las normas debe medir un mínimo de seis pulgadas y puede llegar a pesar más de medio kilo.

Emparentado con la gamba, la cigala, el bogavante y el écrevisse francés, su carne es deliciosamente suave y de sabores muy intensos, a mi modo de ver, más complejos y entretenidos que el del clásico langostino y la propia langosta.

En Caracas, el camacuto ya comienza a verse. 

El restaurante D.O.C., bajo el mando del pionero J. P. Coupal, incansable promotor de los productos criollos, lo sirve en bisque aromatizado con ron, en ensalada tibia con guisantes larenses, jícama carabobeña y merey de El Tigre, en tiradito con carambola y jalapeño mirandino con vinagre de lulo tachirense, en risotto con hongos porcini merideños, ají margariteño, crema de leche larense y parmesano concha negra de Puerto Cumarebo, y al grill con mantequilla larense, echalotes merideños y limón. 

Andrés Rodríguez también los sirve en su Mesón de Andrés, a la parrilla, abiertos por la mitad y aderezados apenas con aceite de oliva, ajo, sal y cilantro, para así enaltecer y no opacar su rico y potente sabor.

¿Vino para el camacuto? Un buen cava Brut y blancos frescos de acidez crujiente: Condrieu o un buen Viognier, Sancerre o Sauvignon Blanc, Chablis o Chardonnay sin barrica, o un rico Muscadet. 

Pienso también en un Torres Viña Sol, o en un Albariño que se tenga a mano como el Terras Gauda o el Casa Caeiro. 

¡Salud!

vladimirviloria@gmail.com

El maní saladoo dulce contiene pocos carbohidratos y más proteínas que la carne animal. Por contener mucho potasio no es recomendable para hipertensos.

El maní se consume salado o dulce

Contiene pocos carbohidratos y más proteínas que la carne animal. Por contener mucho potasio no es recomendable para hipertensos.

imageRotate
El maní contiene muchas calorías por lo que debe consumirse con moderación (Cortesía)
EL UNIVERSAL
viernes 1 de agosto de 2014  11:47 AM
Originario de las regiones tropicales de América del Sur, donde algunas especies crecen de modo silvestre, el maní (Arachishypogaea  de la familia Fabácea) es una legumbre cuyas semillas son muy apreciadas en la gastronomía mundial.

Se le conoce también como cacahuate y cacahuete. La palabra maní significa "semilla subterránea y es de origen inca"; se cultiva desde hace 8.000 años en los pueblos indígenas según los descubrimientos arqueológicos realizados por el estadounidense Tom Dillehay en Perú, donde se encontraron representaciones de esta semilla en piezas de alfarería y vasijas.

Los incas extendieron su cultivo a otras regiones de Sudamérica; los conquistadores portugueses y españoles que lo conocieron al llegar al continente americano, especialmente en México, lo llevaron a África y Europa y el botánico norteamericano George Washington Carver propuso su industrialización.

Actualmente su cultivo se ha extendido ampliamente por regiones de Asia, Oceanía y África, continente donde se difundió con rapidez y pasó a ser un alimento básico en su dieta.

Es una hierba anual, de 30 a 80 centímetros de altura, con tallos de color amarillento; su fruto es una legumbre oblonga, de paredes gruesas, con de dos a cinco semillas que tienen un tegumento de color rojizo oscuro.Es una planta rara en la que el pedúnculo de la flor con el ovario fertilizado penetra en la tierra donde se desarrolla una nuez que contiene las semillas.

Requiere suelos profundos arenosos, con buen drenaje, libres de sales, lo que le permite un buen desarrollo del sistema radicular produciendo vainas de gran tamaño; es muy sensible a la falta de calcio y su déficit inhibe completamente la formación de frutos.

El maní contiene pocos carbohidratos; mucho más grasa que otras leguminosas; su proteína es mayor que en las demás legumbres y que la de la carne de los animales; y está considerado como un alimento excepcionalmente nutritivo. Además posee ácidos omega, vitaminas B y E, calcio, hierro, cobre, potasio, manganeso, selenio, y  zinc.

Los principales países productores son China e India que producen cerca de las dos terceras partes de la cosecha mundial; USA, Nigeria, Indonesia, Myanmar y Argentina.

Sus múltiples usos

Se cultiva básicamente para ser consumido como fruto seco, salado, dulce, asado, cocido y en la preparación de platos dulces y salados; el follaje se utiliza como forraje para aves y tiene también usos industriales.

Del maní se extrae un aceite de alta calidad para cocinar, y el residuo se emplea como alimento para animales; a partir de los granos de maní tostados, triturados y mezclados se produce manteca.

En Estados Unidos elaboran mantequilla de maní, la cual se consume masivamente. Se dice que fue inventada en 1890 por un médico de ese país como alimento de alto valor nutritivo para los ancianos.

Su consumo regular y moderado ayuda a prevenir enfermedades cardíacas debido a su alto contenido en grasas monoinsaturadas que reducen el colesterol malo. Proporciona sensación de saciedad y altas dosis de energía por lo cual es recomendado para las personas que hacen dieta de adelgazamiento. En algunos países de África consumen las hojas y los tallos tiernos de la planta en ensaladas. En India las semillas se utilizan para aliviar problemas respiratorios y hemorrágicos; además hierven las cáscaras de las vainas y con el líquido tratan la hipertensión.

La pasta formada por la mezcla de dos cucharadas de maní molido, una de miel y otra de aceite de oliva sirva como mascarilla para la piel seca.

El aceite de maní de uso corporal es usado para masajes a personas con dolores en las articulaciones y reumatismo; así como para el cuidado del cabello, e hidratación de los labios. También la industria lo tiene como materia prima en gran cantidad de otros productos dermatológicos y cosméticos.

Por su contenido calórico no es recomendable consumir mucho, pues no siempre se digiere bien; y por su riqueza en potasio se desaconseja para los hipertensos.


Receta.
Pollo con maní
Ingredientes. 500 gr. de pollo deshuesado; 1 cucharadita de vino blanco; salsa de soya; maicena; sal; pimienta; azúcar; jengibre; 1 ramo de apio; 2 cebollines; 2 dientes de ajo; aceite vegetal; 100 gr. de maní natural; 200 ml de caldo de pollo; el jugo de 1/2 limón.

Preparación. Las pechugas se cortan en cuadraditos y se ponen a marinar con la salsa que resulta de mezclar el vino, la soya y la maicena con un poco de sal; luego se envuelve en papel film y se deja al menos media hora en la nevera.
Se cortan el jengibre, el cebollín, el apio y los ajos en tiritas finas (al estilo chino). En una sartén parecida se doran los maníes y se reservan en papel absorbente.
En el mismo aceite se fríen hasta dorar los cuadraditos de pollo a fuego fuerte. En el aceite caliente y a fuego más bajo se fríen, el apio, el jengibre, el cebollín, el ajo, evitando que se quemen. Después se añades de nuevo el pollo y se mezcla.
Aparte se unen el caldo de pollo con una cucharada de soya, azúcar, el jugo de limón y una cucharada de maicena, y esta salsa se le agrega a la sartén con el pollo y las verduras, y se calienta a fuego medio. Cuando la salsa empiece a espesar se le añade el maní y se retira del fuego.