Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

miércoles, 27 de septiembre de 2017

GASTROETC El señor de los aliños de Miro Popic

Por ROSANNA DI TURI @ROSANNADITURI WWW.GASTRONOMIAENVENEZUELA.COM.VE
24 DE SEPTIEMBRE DE 2017 12:04 AM
Miro Popic es consecuente con sus propósitos. Luego de escribir Comer en Venezuela y El pastel que somos, anunció que seguiría con El señor de los aliños. Ahora, felizmente, estrena ese tercer libro que es parte de lo que inicialmente imaginó como una trilogía en la que ha concentrado una década de investigaciones centradas en los sabores venezolanos. “El primero contó la historia del país a través de la cocina. El pastel habla de identidad. Y este tercer libro se concentra en las preparaciones populares”, revela Popic, quien no se detiene y ya trabaja en el cuarto libro para el año entrante, en el que relatará las historias de lo que se bebe en estos lares.
En El señor de los aliños, el periodista y editor se centra en los sabores populares venezolanos. “El primer capítulo está dedicado a la cachapa con queso. Hay otro concentrado en las preparaciones de cochino, una carne que no es local pero aquí tiene una diversidad enorme de preparaciones. También hablo de los platos de pescado y de dulces venezolanos, como el Juan sabroso o los aliados”. Uno de los capítulos lo dedica a la labor esencial de las mujeres en las cocinas del país, “las señoras de los aliños”. “La cocina venezolana es hija de mujeres y son marginadas siempre en la historia”, dice. Este meritorio esfuerzo de largo aliento es parte de un gesto de agradecimiento con este país al que Popic, chileno de nacimiento venezolano por arraigo, llegó para quedarse en 1975. “Era mi deber cumplir con su escritura como muestra de gratitud por todo lo recibido. Era una tarea que tenía pendiente desde que probé mi primera arepa”, comparte en el prólogo del libro quien ha sido prolífico en su trabajo documental desde que, el mismo año que aterrizó, comenzó a escribir sobre gastronomía en El Nacional. El autor y editor durante 25 años de la Guía gastronómica de Caracas, sigue en una tarea que afortunadamente resulta inagotable. “Desde entonces, todo ha sido escudriñar fogones y memorias en busca de los que nos identifica en la mesa, tratando de establecer la relación entre lo que comemos y lo que somos”.

El señor de los aliños se encontrará en librerías como Tecni-Ciencias,
Entrelibros en Los Palos Grandes, El Buscón en Las Mercedes y
@saboresdeaca en Instagram.
Fotografía Efrén Hernández  @esefren



BUEN BEBER
Perfum
Por MIRO POPIC
24 DE SEPTIEMBRE DE 2017 12:02 AM
El vino está impagable, se queja la gente. Yo los corrijo. No, el vino es el mismo de siempre. Lo impagable es el dólar, de lo que se deriva todo lo demás. En cualquier país productor todo vino de menos de 10 dólares se encuentra en la categoría de precio aceptable y pagable por las mayorías. Aquí, es una fortuna, algo que supera hasta el salario mínimo. Incluso hay guías, como en España por ejemplo, con los mejores vinos de menos de 10 euros la botella. ¿Cuál es nuestro promedio de adquisición? Bueno, lo que nos queda luego de pagar arroz, azúcar, carne, huevos, etc. La inflación es tan veloz que a veces ocurre que el precio que uno vio en el anaquel, cuando llega a caja ya es diferente. El vino, repito, no tiene la culpa. La culpa es del dólar y de quienes manejan la economía. De lo poco nuevo que llega, han aparecido cosas curiosas, como este vino blanco llamado, con justicia, Perfum. Viene de la Denominación de Origen Penedès, y es un blanco con 60% de uva macabeo y 40% de moscatel. Fiel a su nombre, es un blanco aromático con notas florales, fresco y ligero, de baja graduación alcohólica, que pasa rápido por su cuerpo fluido y poca consistencia. Frío, como aperitivo, pasa. Acompañando comidas se siente débil. Por su etiqueta, se ofrece como un vino femenino y puede gustar a quien quiera iniciarse en esto de probar sin complejos. Los llaman vinos de la tierra y en origen es económico. Aquí, bueno, ya sabemos.

Precio: medio
Distribuye: Importadora Iregua
Teléfono: (0212) 993 4818

La papa y el cilantro le dan vida a la pisca Para que el caldo quede más limpio se recomienda añadirle una cucharada generosa de mantequilla cremada y clarificada

In Memoriam a mi tía abuela Barbara Eugenio (Mamá Tita), tachirense, quien me enseñó el gusto por la cocina venezolana
Por ILEANA MATOS | IMATOS@EL-NACIONAL.COM
24 DE SEPTIEMBRE DE 2017 12:02 AM
En Los Andes se desayuna con pisca, sobre todo los fines de semana, cuando hay tiempo para prepararla. Lo dice Asmiriam Roa mientras su hermana Yolimar se encarga del mise en place que exige la sopa que aprendieron a preparar con su abuela Yolanda, quien no dejaba de  recordarles que fue bautizada con este nombre “porque se hace con una pisquita de lo que se tiene a la mano”.
El plato forma parte de los recetarios tradicionales de Mérida y Táchira, también en los de Trujillo aunque allí no es tan popular. Lleva cebollín, cilantro, cebolla, ajo, huevo y papa granola o única –variedades blancas y grandes que se cosechan en tierras andinas– ingredientes que, como el resto, suele encontrarse “a pie del camino”.
Las Roa forman parte del equipo  fundador de Andinos Bistró Café, restaurante merideño en el que también trabaja Pedro Mora, cocinero como Yolimar, que moldea las arepas con las que se acompañará la sopa mientras las hermanas explican los detalles de su preparación.  “Más de un cliente, generalmente orientales y caraqueños, se sorprende cuando prueban nuestra pisca y se enteran de que no utilizamos caldo de pollo en su preparación”, dice la cocinera, antes de aclarar que, al menos en los Andes, la preparación no forma parte de la lista de los ingredientes de la sopa, que en el páramo andino se hace con verdes, leche y queso ahumado, si se tiene a la mano.
En el restaurante –reconoce Roa–  los lácteos se sirven aparte, por si hay quienes prefieren agregarlo al gusto o no hacerlo. Y el  huevo, que tradicionalmente se rompe y se agrega a la sopa, se añade pochado. ¿Más? “Como la pisca es de cada quien a mí me gusta  con mantequilla cremada y clarificada, para que el caldo quede más limpio”.
¿Paso a paso? Primero, poner a hervir la cantidad de agua adecuada para el número de porciones a servir; mientras, cortar las papas en cubos iguales – “las mujeres de los páramos y las abuelas lo hacen a mano”–  y añadirlas apenas arranque el hervor. Después, el cebollín –lo verde y lo blanco-, la  cebolla en brunoise, los tallitos del cilantro y la mitad de las hojas, sutilmente cortadas, y la cucharada de mantequilla.  No hay que olvidarse de ajustar la sal.

La papa es la que marca el tiempo de cocción. Apenas ablanda deben agregarse los huevos, uno por persona, y bajar el fuego para que no se arrebaten. ¿El servicio? El queso en cubos en el fondo del plato, la sopa y, como adorno, el resto del cilantro.

Vuelve a Caracas la fiesta de la gastronomía francesa Una vez más se celebra en la ciudad capital este evento, que presenta a los amantes de la buena mesa lo mejor de las recetas galas, gracias a la Alianza Francesa de Caracas y sus aliados


Por EL NACIONAL WEB |CON INFORMACIÓN DE NOTA DE PRENSA
20 DE SEPTIEMBRE DE 2017 05:41 PM | ACTUALIZADO EL 20 DE SEPTIEMBRE DE 2017 20:47 PM
Uno de los eventos de mayor repercusión cultural en territorio francés es la Fiesta de la Gastronomía, encuentro que se celebra desde el año 2011, llegando a convertirse en un acontecimiento nacional en cada rincón de ese país, ilustrando la riqueza y diversidad culinaria del pueblo francés.
La temática de este año es el “Corazón del Producto” cuya calidad es lo que priva en los platos que se ofrecen, además de la frescura. Con ello, se pretende fomentar el consumo de productos frescos y de gran calidad, además de potenciar los sabores tradicionales que tanto apetecen a los comensales.
La importancia y repercusión de esta iniciativa ha motivado que esta celebración trascienda las fronteras de la nación gala, gracias a lo cual esta fiesta llega nuevamente a la ciudad capital, bajo el auspicio de la Alianza Francesa de Caracas.
Probar y aprender
Esta III Edición de la Fiesta de la Gastronomía Francesa de Caracas trae algunos eventos familiares para los asiduos a esta celebración, junto a algunas innovaciones y sorpresas. Es así como se combinarán los menús especiales y las degustaciones que han hecho las delicias de los asistentes a ediciones anteriores, con talleres y cursos que les brindarán la oportunidad de aprender las técnicas para preparar en casa algunas de estas delicias.
Como parte de su programación, el evento incluye la Semana de las Crêpes, del 18 al 23 de septiembre, en el Bistro de la Alliance Française de la Castellana, de 12:00 a 4:00 pm. También en ese local, y durante esas mismas fechas, servirán  desayunos franceses, de 8:00 am a 11:00 am.
Asimismo, el Café Noisette, en la avenida principal de La Carlota, tendrá una programación especial, llamada “Viva Francia”, los días 22 y 23, en el horario comprendido entre las 11:00 am y las 4:00 pm.
Para los que aman conocer más sobre el arte culinario, se realizará un Curso de Panadería en el Bistró de la Alianza Francesa Sede de la Castellana, donde los participantes aprenderán los primeros conceptos y toda la teoría para elaborar panes básicos, con los ingredientes elementales que configuran un pan: harina, agua, levadura y sal.
Este taller estará dividido en dos partes: Una teórica, donde se estudiará cada fase del pan: el mezclado de los ingredientes, el amasado, la fermentación, los preformados, los formados y los cortes y el horneado. Otra práctica, donde serán elaborados distintas masas de pan a mano, usando diferentes amasados, realizando varios formados para elaborar distintos panes, baguette, pan campesino, gallego, integral entre otros.
El 23 de septiembre, D.O.C Restaurante, en el Multicentro Los Palos Grandes, tendrá un rol destacado, con un día de 4 conversatorios. También en esa fecha, este local será la sede de una degustación de Patés y Rilletes del chef Alain Letort y una cata de vinos de POMAR. Los estudiantes de la Alianza Francesa tendrán un descuento del 25%.
Los conversatorios versarán sobre la Frutícola San Martín, famosa por la calidad de sus Naranjas Martinas y una infinidad de frutos cítricos; el Huerto Orgánico de Francisco Abenante, reconocido por el cuidado con el que cultiva sus productos; La Hacienda La Guanota, destacada por el olor, textura y sabor de sus quesos; y la Fundación Sabores Aborígenes, cuyos frutos maravillosos que llegan a Caracas gracias a su lazo con las comunidades indígenas del estado Amazonas.
Los días 22 y 23 de septiembre, el Café Monsieur, en Altamira ofrecerá un menú francés a la carta de 12:00 a 7:00 pm. Los estudiantes de la Alianza Francesa gozarán de un menú especial y un 10% de descuento en toda la carta.
Quienes deseen ir a El Hatillo contarán con un exclusivo Café Concert, que se llevará a cabo el sábado 23, en los espacios de La Floris, en el cual se rendirá tributo a los salones bohemios de París, con una degustación de té, galletas y sándwiches a la carta.
Ese mismo día, en el 360 Caracas Roof Bar del Hotel Altamira Suites, se ofrecerá un menú especial a la francesa, a partir de las 7:00.
Adicionalmente, los amantes de los sabores fríos tendrán la oportunidad de probar los deliciosos “Helados de la Amazonia”, en la heladería Fragolate, ubicada en el C. C. Metrocenter, los días 22 y 23, de 9 de la mañana a 6 de la tarde.
En conclusión, un pedacito de Francia se posará en las papilas gustativas de los caraqueños.
Agenda en detalles: 

Establecimiento
Día
Hora
Actividad
Ubicación
Bistro de la Alliance Française de la Castellana
22 al 23
De 12:00 a 4:00 pm
Semana de las Crêpes
Av. Mohedano entre 1era y 2da transversal de La Castellana.
Teléfono: 0212-264-46-11
22 y 23
2:00 a 7:00 pm
Curso de Panadería
22 al 23
08:00 a 11:00 am
Desayunos franceses
D.O.C Restaurante
23
12:30pm
Degustación de Patés y Rilletes del chef Alain Letort y cata de vinos
Multicentro Los Palos Grandes
Teléfono: 0212 -285-10-03
23
09:30 am
11:30 am
02:30 pm
04:00 pm
4 conversatorios: Frutícola San Martin, Huerto de Francisco Abenante, Fundación Sabores Aborígenes, Hacienda La Guanota
La Floris de El Hatillo
23
1:00 a 5:00 pm
Café Concert, tributo a los salones bohemios de Paris
Calle Miranda, El Hatillo.
Teléfono: 0412 2111574
360 Caracas Rof and Bar
23
7:00 pm
Menú especial estilo francés
Av. Luis Roche con 1° Transversal (Hotel Altamira Suites)
Teléfono: 0212-284 1874
Café Monsieur
22 y 23
12:00 m a 7:00 pm
Menú especial estilo francés
Av. Sur, Altamira
Teléfono: 0212-8831582
Café Noisette
22 y 23
11:00 am a 04:00 pm
Viva Francia
Av. Principal de La Carlota Teléfono: 0414-3237356
Heladería Fragolate
22 y 23
09:00 am a 06:00 pm
Helados de La Amazonia
Avenida Universidad. Centro Comercial Metrocenter, Teléfono: 0212-4846626

La multiplicación de los embutidos artesanales En Venezuela, país afecto a estas delicias, hay quienes han decidido elaborarlas en pequeña escala para ofrecer propuestas distintas. Aquí el anecdotario de quienes se suman a esta incipiente tendencia


Por ROSANNA DI TURI RDITURI@EL-NACIONAL.COM @ROSANNADITURI FOTOGRAFÍAS: GUSTAVO BANDRES @GUSTAVOBANDRES
17 DE SEPTIEMBRE DE 2017 12:11 AM
Las clases de un veterano
Enrique De Lima ha sido constante en su afán por enseñar a elaborar embutidos artesanales. Desde su cátedra, primero en Barquisimeto y en tiempos recientes también en Caracas, ofrece las claves que muchos han aprovechado en emprendimientos propios. Consciente de esa multiplicación de iniciativas, planea crear una asociación que agrupe a los artífices de fiambres hechos manualmente e imagina pronto un evento que los agrupe en Caracas, creado en alianza con el chef Francisco Abenante de La Casa Bistró. “Calculo que debe haber 80 propuestas de embutidos artesanales en el país. Eso incluye desde gente que empezó artesanalmente y ha ido creciendo, hasta personas que elaboran 10 kilos de embutidos y los comercializan en las redes”. De Lima también enseña en sus clases cómo lograr conservas, hamburguesas y carnes maduradas. El especialista tiene la convicción de que en este país, con muchos fieles de esos productos, es necesario mostrar cómo multiplicarlos.
*El próximo curso de embutidos de Enrique de Lima en Caracas será el 23 y 24 de septiembre. En Barquisimeto, el 14 y 15 de octubre. Su mail: cursos@aaaglobalca.com. En Instagram: @aaaglobalca
La iniciativa familiar de Alfredo’s
Alfredo Arreaza, padre, veterinario de formación, guayanés de nacimiento y residente de Maracaibo, solía elaborar embutidos en casa para la familia. A los afanes se sumó su hijo y tocayo, ingeniero de profesión, que en 2007 comenzó a vender esos chorizos caseros entre amigos hasta que consideró, porqué no, ofrecerlos en algunas tiendas como Empacado y Listo, en Caracas. Allí comenzó el ascendente camino que los llevó a mudarse a un taller en la vía de Oripoto, para fabricar 13 embutidos distintos, entre chorizos y salchichas, y proponerlos en distintos locales de la capital, empacados e incluso ya en choripanes, como ocurre en Bodega Express de Las Mercedes. Ha sido el recorrido orgánico de quienes los hacen por gusto propio y transformaron ese hobby en emprendimiento, al que llamaron, por razones obvias, Alfredo’s. “En mi familia nos gusta cocinar y comer bien. Lo que era una alternativa para nosotros ahora también lo es para los que buscan algo distinto”, cuenta Alfredo Arreaza, hijo, quien dejó su trabajo como ingeniero para dedicarse junto a su padre a esta empresa.

En su casa, dice, cuando alguien cercano va de viaje al exterior suelen encargar distintos embutidos. “Hemos creado nuestras adaptaciones de algunas recetas”. Ofrecen chorizos tipo calabrés con hinojo, el llamado cervecero al que ellos añaden cerveza, su versión del carupanero y otros de pollo con receta propia. En sus planes está combinar el taller con un restaurante donde ofrecerlos. Por lo pronto, siguen en los esmeros artesanales de una pasión transformada en oficio. “Para mí, hacerlos es como un desahogo. Y ofrecemos una alternativa en la que cuidamos las carnes y cortes que usamos”.
*En Instagram: @chorizosalfredos
El repertorio de La Casa
En el restaurante La Casa Bistró, donde las cocinas están lideradas por el chef Francisco Abenante, ponen en práctica la gustosa fórmula de elaborar sus propios embutidos desde que abrieron en 2014. Con el tutelaje de Enrique De Lima desarrollaron 16 variedades, que presentan como parte de desayunos, en bandejas o como perros calientes. En sus dominios fabrican mortadela, salami picante, salchichas como la estilo Frankfurt, y chorizos como el carupanero. “Este trabajo nos permite ofrecer alternativas que no hay en otros lugares. Y, además, poder ser competitivos en precios porque los productos que se consiguen están sumamente caros”, comparte Abenante. Lograrlos amerita esmeros. “Hay un espacio en la cocina reservado para su elaboración. Hacer embutidos es muy delicado. Requiere mucha precisión. Por ello tenemos una persona a cargo de la charcutería”.

Tener su propia carta les permite ingeniar propuestas como la que concretan esta semana: un festival al que llamaron el Hot Dog Affair, en el que buscan contar el anecdotario de los perros calientes, desde Alemania hasta Caracas, a través de una carta con varias opciones: uno alemán con salchicha burst y mostaza; otro de medio metro, que recuerda los que se hacían en el emblemático Le Drugstore de los años setenta en Chacaíto; otro con salchicha Viena, que recuerda los primeros que llegaron a los campos petroleros, y su versión de los que se ofrecen en los carritos de la ciudad. El festival está planificado hasta el 24 de septiembre y se logra gracias a los embutidos hechos en casa.
*La Casa Bistró está en la tercera avenida con cuarta transversal de Los Palos Grandes, Caracas. En Instagram: @lacasabistro
La propuesta de Cúneo
Tras un año de pruebas, Alejandro Colombo y Aldo López decidieron elaborar en un anexo de Altamira sus propios embutidos, en un emprendimiento que bautizaron Casa Cúneo. Colombo venía de una experiencia de cinco años como cocinero en varios restaurantes de Caracas, como Recoveco y Alto. Luego de hacer un curso con Enrique De Lima, apostó junto a su socio a esta idea que se inició con varias propuestas de chorizos frescos: uno estilo italiano con hinojo y su versión ahumada; también los denominados Toulousse, con mostaza, vino blanco y hierbas de la Provenza, y otros de pollo con romero y pimentón deshidratado. Recientemente sumaron el estilo argentino.

“Utilizamos 70% de carne y 30% de grasa de cerdo. Seleccionamos toda la materia prima, tostamos nuestras especias y utilizamos tripas naturales”. Venden sus embutidos a través de las redes.
*Embutidos Cúneo está en Instagram como @casacuneo. Tienen la web www.casacuneo.net
Los aromas de Gunter en la Colonia Tovar
Los sabores de la Colonia Tovar remiten también a embutidos. En ese lugar de las montañas de Aragua siguen los esmeros artesanales de Gunter Hubrig, quien estudió las claves para ser maestro charcutero en su Alemania de origen. Llegó a Venezuela  en 1981, el destino decidió que allí se quedara, trabajó en Charcutería Tovar y desde 1994 creó Embutidos Gunter, donde elabora más de una treintena de salchichas, jamones –como el selva negra-, patés y rodillas de cochino que propone ahumadas. Todas logradas artesanalmente con recetas alemanas. Los ofrece en el local que atienden su hija, Ina Hubrig, y su esposa Inge.
*La tienda está en el sector Matapalo, cerca del hotel Edelweiss de la Colonia Tovar.



GASTROETC La renovación de Las Tías


Por ROSANNA DI TURI RDITURI@EL-NACIONAL.COM @ROSANNADITURI WWW.GASTRONOMIAENVENEZUELA.COM.VE
17 DE SEPTIEMBRE DE 2017 12:06 AM
Hay quienes avanzan desde la certeza en el porvenir que se anhela para este país. “Nosotras queremos estar listas para la Venezuela que vamos a construir entre todos”, afirma Eva Carrera, que junto a Lily Rojas Carrera lleva una empresa familiar que se agradece: Tequeños Las Tías, que este año cumplirá 22 años. Por ello, desde hace más de 12 meses comenzaron a remodelar su fábrica, localizada en el centro comercial San Luis que acaba de estrenar apariencia. “Ahora el proceso de producción es más fluido y tenemos capacidad para elaborar el doble”, comparten, quienes hace dos décadas comenzaron con la propuesta que las caracteriza con masa de hojaldre. “Un tequeño nuestro tarda cinco días en estar listo”. En sus dominios, la masa amerita los esmeros de esta receta, mientras al final del proceso varias mujeres, diestras en la faena, envuelven manualmente cada tequeño para que quede sellado hasta su destino.

En esta renovada etapa estrenan imagen, encarnada por tres tías que simbolizan cada uno de sus tipos de tequeños: los clásicos, los de
chocolate y los de guayaba con queso. También reabren su tienda en San Luis. Así continúan con renovado aliento la iniciativa que comenzó hace más de dos décadas, cuando a Eva y su tía Lily les pidieron los tequeños para una fiesta en un parque y como las opciones que había en el mercado no las convencieron, ingeniaron los suyos. “La niña de aquella primera fiesta de cumpleaños vino el año pasado a buscar los tequeños para su boda”, cuentan. Ellas siguen multiplicando el pasapalo más emblemático de este país para felicidad de muchos, a un ritmo de 20.000 diarios.

*En Instagram: @tequenoslastias. La tienda está en el centro comercial San Luis, El Cafetal, Caracas.
La propuesta de Teo Zurita en Caracas En el JW Marriott decidieron traer a Caracas parte de la diversidad posible en distintas regiones del país. Recientemente comenzaron el ciclo con cocina larense, en un menú preparado por Juan Alonso Molina. Esta semana el foco ha estado en Mérida. Hasta hoy, domingo 17, ofrecen recetas de Teo Zurita, artífice de La Capellanía en ese estado. En el restaurante Sur se ofrece una carta de almuerzo y cena, que incluye entradas como los pastelitos andinos y los tequeños de queso ahumado. También, hamburguesas como la de pan artesanal, rellena con carne de cerdo y champiñones asados, acompañada de papas rústicas con saní. Se brinda con las cervezas artesanales Mito.
*Este Foodie guest será hasta hoy en el restaurante Sur del JW Marriot ubicado en El Rosal. Teléfono: (0212) 957 6070. @jwmarriottccs @sur_restaurante



Ruta con sabor a Chile En el valle de Casablanca, el sol, el frío y la neblina se unen para hacer su magia y producir inmejorables vinos, que sirven de excusa para recorrer esta región


Por FLOR NADYNE MILLÁN M. | EL TIEMPO | COLOMBIA
17 DE SEPTIEMBRE DE 2017 12:02 AM
“Toma vino porque nunca una gran historia comenzó con una ensalada” es una sabia recomendación. Y con toda razón. Grandes historias comienzan acompañadas de un buen vino, y más donde haya seguidores devotos de esta bebida o inquietos por explorarla. Eso sucede en Chile, que, gracias a su rica tradición vinícola, está escribiendo una historia interesante y hoy es un destino apetecido no solo para los amantes del buen vino, sino para los turistas que quieren saber un poco más de este apasionante universo etílico.
Casablanca forma parte de los 14 valles vinícolas de Chile, y por la calidad de sus uvas es considerado la Capital Mundial del Vino, según Great Wine Capitals, la red mundial que agrupa a las regiones vitivinícolas más reconocidas en ambos hemisferios.
Tiene más de 6.000 hectáreas de viñedos y al estar muy cerca del mar, a 30 kilómetros, es cubierta por la vaguada o neblina costera todos los días, y esta, junto con la corriente de Humboldt, hace que el agua de sus playas sea muy fría.
La neblina incide en que las uvas que brotan de estas tierras tengan una maduración lenta. La tenue brisa marina que refresca los viñedos y el sol que abraza los cultivos le confieren una atmósfera mediterránea a esta próspera comuna, que forma parte de la región de Valparaíso.
El valle Casablanca está a 80 kilómetros de Santiago de Chile, y su clima frío es el hogar perfecto para el famoso pingüino de Humboldt. Es muy extraño verlo allí, porque uno se imagina a estos animales viviendo en la Antártida y de repente sorprenden caminando sobre un pequeño islote rocoso, llamado isla de los Pingüinos, cerca de la playa de Cachagua.
En este valle no hay ríos. La principal fuente de agua son la humedad y las napas subterráneas (pozos), pero estas se van secando cada vez más. En la zona central de Chile la sequía se prolonga desde hace 12 años. De los seis embalses de Casablanca, solo dos tienen suficiente líquido.
Allí se llega luego de hora y media de recorrido en carro, procedentes de la ciudad porteña de Valparaíso, a 40 kilómetros, para hacer la ruta vinícola, en realidad una de las varias que tiene Chile.
Este país fabrica sus propios vinos desde el siglo XVI, incluso mucho antes que Argentina y Australia, también reconocidos por su riqueza vinícola, pero Chile se caracteriza por la variedad de sus cepas. Por ejemplo, en Casablanca se pueden encontrar hasta 10 tipos de cabernet sauvignon, su vino ícono.
Los más egoístas. La primera parada de esta ruta de 15 viñedos es en la Estancia El Cuadro. Con 720 hectáreas (200 plantadas), está en la subregión de Tapihue y se recorre a pie o en un carruaje de caballos. Allí se disfruta una muestra de rodeo, deporte nacional; se conoce el Jardín de Cepas, que le ha valido un reconocimiento de la Red de Capitales y Grandes Viñedos; se visita el Museo del Vino y se compran vinos de producción limitada.
“En la Estancia, la formalidad con nosotros no va”, apunta Carolina Romero, enóloga del viñedo. La acompaña Fernando, el campesino que conduce el carruaje.
Romero cuenta que este viñedo vende 90% de la uva a granel a viñas grandes como Concha y Toro, una de las principales comercializadoras de vino en América Latina; Veramonte y Errazuriz. Con el 10% restante hacen vino que no se encuentra en ninguna otra parte del mundo.
Vinos exclusivos o “muy egoístas”, dice. Según ella, la Estancia El Cuadro tiene el jardín de cepas más completo de Chile, con 26 variedades, y a finales de marzo, cuando comienza el otoño, “es la época más bonita para visitarlo porque los racimos ya cuelgan de las ramas”.
RECUADRO
Banquete de uvas
La enóloga Carolina Romero invita a probar uvas de las cepas que cultivan mientras habla de su origen. La chasselas es con la que se produce el ‘syrah’ o shiraz, del que se dice es el vino más antiguo del mundo. “Es el que Jesús tomó en la última cena y la cepa que mejor ha evolucionado en el valle de Casablanca”, afirma.
Este vino violeta es ácido, intenso; tiene aromas de frutos rojos, flores, olivos y aceitunas que lo hacen distinto y una bebida que se marida con quesos fuertes como el azul, Camembert, el ‘brie’, Edam, parmesano, y carnes como cordero, cerdo y pato.
Otra cepa es la del cabernet sauvignon chileno, tan exquisito que ocupa el segundo lugar en la lista de los 100 mejores vinos del mundo. En las largas filas de parras que forman este viñedo aparece la garnacha tintorera, “la única que tiene la pulpa roja”, agrega Romero. Otra es la carmenere, de origen francés y sobreviviente en Chile a una feroz plaga.
“Toma vino porque nunca una gran historia comenzó con una ensalada” es una sabia recomendación. Y con toda razón. Grandes historias comienzan acompañadas de un buen vino, y más donde haya seguidores devotos de esta bebida o inquietos por explorarla. Eso sucede en Chile, que, gracias a su rica tradición vinícola, está escribiendo una historia interesante y hoy es un destino apetecido no solo para los amantes del buen vino, sino para los turistas que quieren saber un poco más de este apasionante universo etílico.
Casablanca forma parte de los 14 valles vinícolas de Chile, y por la calidad de sus uvas es considerado la Capital Mundial del Vino, según Great Wine Capitals, la red mundial que agrupa a las regiones vitivinícolas más reconocidas en ambos hemisferios.
Tiene más de 6.000 hectáreas de viñedos y al estar muy cerca del mar, a 30 kilómetros, es cubierta por la vaguada o neblina costera todos los días, y esta, junto con la corriente de Humboldt, hace que el agua de sus playas sea muy fría.
La neblina incide en que las uvas que brotan de estas tierras tengan una maduración lenta. La tenue brisa marina que refresca los viñedos y el sol que abraza los cultivos le confieren una atmósfera mediterránea a esta próspera comuna, que forma parte de la región de Valparaíso.
El valle Casablanca está a 80 kilómetros de Santiago de Chile, y su clima frío es el hogar perfecto para el famoso pingüino de Humboldt. Es muy extraño verlo allí, porque uno se imagina a estos animales viviendo en la Antártida y de repente sorprenden caminando sobre un pequeño islote rocoso, llamado isla de los Pingüinos, cerca de la playa de Cachagua.
En este valle no hay ríos. La principal fuente de agua son la humedad y las napas subterráneas (pozos), pero estas se van secando cada vez más. En la zona central de Chile la sequía se prolonga desde hace 12 años. De los seis embalses de Casablanca, solo dos tienen suficiente líquido.
Allí se llega luego de hora y media de recorrido en carro, procedentes de la ciudad porteña de Valparaíso, a 40 kilómetros, para hacer la ruta vinícola, en realidad una de las varias que tiene Chile.
Este país fabrica sus propios vinos desde el siglo XVI, incluso mucho antes que Argentina y Australia, también reconocidos por su riqueza vinícola, pero Chile se caracteriza por la variedad de sus cepas. Por ejemplo, en Casablanca se pueden encontrar hasta 10 tipos de cabernet sauvignon, su vino ícono.
Los más egoístas. La primera parada de esta ruta de 15 viñedos es en la Estancia El Cuadro. Con 720 hectáreas (200 plantadas), está en la subregión de Tapihue y se recorre a pie o en un carruaje de caballos. Allí se disfruta una muestra de rodeo, deporte nacional; se conoce el Jardín de Cepas, que le ha valido un reconocimiento de la Red de Capitales y Grandes Viñedos; se visita el Museo del Vino y se compran vinos de producción limitada.
“En la Estancia, la formalidad con nosotros no va”, apunta Carolina Romero, enóloga del viñedo. La acompaña Fernando, el campesino que conduce el carruaje.
Romero cuenta que este viñedo vende 90% de la uva a granel a viñas grandes como Concha y Toro, una de las principales comercializadoras de vino en América Latina; Veramonte y Errazuriz. Con el 10% restante hacen vino que no se encuentra en ninguna otra parte del mundo.
Vinos exclusivos o “muy egoístas”, dice. Según ella, la Estancia El Cuadro tiene el jardín de cepas más completo de Chile, con 26 variedades, y a finales de marzo, cuando comienza el otoño, “es la época más bonita para visitarlo porque los racimos ya cuelgan de las ramas”.
Banquete de uvas
La enóloga Carolina Romero invita a probar uvas de las cepas que cultivan mientras habla de su origen. La chasselas es con la que se produce el ‘syrah’ o shiraz, del que se dice es el vino más antiguo del mundo. “Es el que Jesús tomó en la última cena y la cepa que mejor ha evolucionado en el valle de Casablanca”, afirma.
Este vino violeta es ácido, intenso; tiene aromas de frutos rojos, flores, olivos y aceitunas que lo hacen distinto y una bebida que se marida con quesos fuertes como el azul, Camembert, el ‘brie’, Edam, parmesano, y carnes como cordero, cerdo y pato.
Otra cepa es la del cabernet sauvignon chileno, tan exquisito que ocupa el segundo lugar en la lista de los 100 mejores vinos del mundo. En las largas filas de parras que forman este viñedo aparece la garnacha tintorera, “la única que tiene la pulpa roja”, agrega Romero. Otra es la carmenere, de origen francés y sobreviviente en Chile a una feroz plaga.


BUEN BEBER Don Erasmo 2007


Por MIRO POPIC
El Nacional 10 DE SEPTIEMBRE DE 2017 12:05 AM
El mercado del vino está por los suelos y se pondrá peor. En su mejor momento (2008-2010) la importación llegó a 1.8 millones de cajas de 9 litros. El año pasado quedó en 122.000 cajas y el estimado para este año no supera las 70.000. Además, el consumo se ubica en el segmento de menor precio y la gente, más que marcas o cepas, lo que busca es lo que malamente puede pagar. No hay fidelidad ni puede haberla, uno se decide por lo más económico que encuentra. En las categorías más altas, los grandes nombres han desaparecido, especialmente los vinos franceses, lo cual no quiere decir que, de vez en cuando, uno no se encuentre con buenos vinos, tal vez no de renombre, pero si poderosos y sustanciosos por lo que viene en la botella. De Chile, por ejemplo, hay una etiqueta nombrada Don Erasmo, que no les dice mucho a los entendidos, incluso entre los chilenos. Viene del valle del Maule, de uvas cosechadas con criterio de selección, especialmente en los tintos. En el caso de Don Erasmo, el ensamblaje es el típico de Burdeos, cabernet sauvignon, merlot y cabernet franc. Lo que lo hace diferente y atractivo es que es elaborado con criterio enológico italiano, un vino de gran concentración, color rojo granate oscuro, taninos aún persistentes que irán amainando con el tiempo, aroma intenso, boca golosa, recordación de naturaleza viva, fruta concentrada, prometedor de larga vida, para el propio vino y para el que lo bebe. Si lo encuentran en algún anaquel y pueden pagarlo, no se arrepentirán.
Precio: alto
Distribuye: Fusari
Teléfono: (0212) 361 4065