Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

viernes, 1 de noviembre de 2013

2 de Noviembre 2013, Día de los Difuntos.Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad ...El Papa Francisco celebra en el principal cementerio de Roma Invitó a la esperanza del cielo y recordó también a quienes mueren emigrando


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Las fiestas indígenas dedicadas a los muertos

Inscrito en 2008 (3.COM) sobre la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (originalmente proclamado en 2003)
Pais(es): México

Descripción

Con la fiesta del Día de los Muertos, tal como la practican las comunidades indígenas, se
celebra el retorno transitorio a la tierra de los familiares y seres queridos fallecidos. Esas
fiestas tienen lugar cada año a finales de octubre y principios de noviembre. Este periodo
marca el final del ciclo anual del maíz, que es el cultivo predominante en el país.
Para facilitar el retorno de las almas a la tierra, las familias esparcen pétalos de flores y
colocan velas y ofrendas a lo largo del camino que va desde la casa al cementerio. Se
preparan minuciosamente los manjares favoritos del difunto y se colocan alrededor del
altar familiar y de la tumba, en medio de las flores y de objetos artesanales, como las
 famosas siluetas de papel. Estos preparativos se realizan con particular esmero, pues
existe la creencia de que un difunto puede traer la prosperidad (por ejemplo, una abundante
cosecha de maíz) o la desdicha (enfermedad, accidentes, dificultades financieras, etc.)
según le resulte o no satisfactorio el modo en que la familia haya cumplido con los ritos.
Los muertos se dividen en varias categorías en función de la causa del fallecimiento,
edad, sexo y, en ciertos casos, profesión. Se atribuye un día específico de culto para
cada categoría. Este encuentro anual entre los pueblos indígenas y sus ancestros cumple
una función social considerable al afirmar el papel del individuo dentro de la sociedad.
También contribuye a reforzar el estatuto político y social de las comunidades indígenas de
México.
Las fiestas indígenas dedicadas a los muertos están profundamente arraigadas en la vida
cultural de los pueblos indígenas de México. Esta fusión entre ritos religiosos prehispánicos
y fiestas católicas permite el acercamiento de dos universos, el de las creencias indígenas
y el de una visión del mundo introducida por los europeos en el siglo XVI.

Patrimonio de la Humanidad

En ceremonia llevada a cabo en París, Francia el 7 de noviembre de 2003 la Unesco distinguió a la festividad indígena de Día de Muertos como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad. La distinción por considerar la Unesco que esta festividad es:
"...una de las representaciones más relevantes del patrimonio vivo de México y del mundo, y como una de las expresiones culturales más antiguas y de mayor fuerza entre los grupos indígenas del país."
Además en el documento de declaratoria se destaca:
"Ese encuentro anual entre las personas que la celebran y sus antepasados, desempeña una función social que recuerda el lugar del individuo en el seno del grupo y contribuye a la afirmación de la identidad..."
además de:
"...aunque la tradición no está formalmente amenazada, su dimensión estética y cultural debe preservarse del creciente número de expresiones no indígenas y de carácter comercial que tienden afectar su contenido inmaterial."
La celebración del Día de los Muertos tiene raíces prehispánicas y festeja la memoria de los difuntos con visitas a cementerios y coloridas ofrendas

El Día de Muertos es una celebración mexicana de origen mesoamericano que honra a los difuntos el 2 de noviembre, comienza desde el 1 de noviembre, y coincide con las celebraciones católicas de Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos.
Es una festividad que se celebra en México y en algunos países de América Central, así como en muchas comunidades de los Estados Unidos, donde existe una gran población mexicana y centroamericana. La Unesco ha declarado la festividad comoPatrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.1 Existe en Brasil una celebración similar conocida como Dia dos Finados, aunque esta festividad no tiene las mismas raíces prehispánicas que el Día de los Muertos.
Los orígenes de la celebración del Día de Muertos en México son anteriores a la llegada de los españoles. Hay registro de celebraciones en las etnias mexica, maya,purépecha y totonaca. Los rituales que celebran la vida de los ancestros se realizan en estas civilizaciones por lo menos desde hace tres mil años. En la era prehispánica era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento.
El festival que se convirtió en el Día de Muertos se conmemoraba el noveno mes delcalendario solar mexica, cerca del inicio de agosto, y se celebraba durante un mes completo. Las festividades eran presididas por la diosa Mictecacíhuatl, conocida como la "Dama de la Muerte" (actualmente relacionada con "la Catrina", personaje de José Guadalupe Posada) y esposa de Mictlantecuhtli, Señor de la tierra de los muertos. Las festividades eran dedicadas a la celebración de los niños y las vidas de parientes fallecidos.
La vida y la muerte son un símbolo emblemático que ha causado admiración, temor e incertidumbre al ser humano a través de la historia. Por muchos años, en diversas culturas se han generado creencias en torno a la muerte que han logrado desarrollar toda una serie de ritos y tradiciones ya sea para venerarla, honrarla, espantarla e incluso para burlarse de ella. México es un país rico en cultura y tradiciones; uno de los principales aspectos que conforman su identidad como nación es la concepción que se tiene sobre la vida, la muerte y todas las tradiciones y creencias que giran en torno a ellas.
De cualquier modo, hay que destacar que esta celebración no es propia de todos los mexicanos puesto que, pasa a ser una fiesta que se ha convertido en un símbolo nacional y que como tal es enseñada (con fines educativos) en las escuelas del país, existen muchas familias que son más apegadas a celebrar el “Día de todos los Santos” como lo hacen en otros países católicos. Además, cabe mencionar la fuerte influencia de los Estados Unidos que, al menos en zonas fronterizas, se evidencia con la presencia de la fiesta conocida como Halloween, la cual se celebra cada año con más frecuencia y en un mayor número de hogares. De ahí también que exista una inquietud entre los propios mexicanos de querer preservar el Día de Muertos como parte de la cultura mexicana sobre otras celebraciones parecidas.
Sin embargo muchos mexicanos consideran que el Día de Muertos al ser una fiesta sincrética es capaz de convivir y adoptar otros festejos no tradicionales de manera sana, permitiendo el uso de los disfraces, sin restar su importancia cultural y ni poner en riesgo su existencia en México.

La celebración en el mundo mesoamericano


Detalle de una ofrenda en ITESM CCM

Elaboración de calavera gigante para festividad del Día de muertos en el Museo Nacional de Las Culturas Populares,Coyoacán, Ciudad de México.

Parte de la «megaofrenda» en la UNAM.
Para los antiguos mesoamericanos, la muerte no tenía las connotaciones morales de la religión católica, en la que las ideas de infierno y paraíso sirven para castigar o premiar. Por el contrario, ellos creían que los rumbos destinados a las almas de los muertos estaban determinados por el tipo de muerte que habían tenido, y no por su comportamiento en la vida.
De esta forma, las direcciones que podrían tomar los muertos son:
El Tlalocan o paraíso de Tláloc, dios de la lluvia. A este sitio se dirigían aquellos que morían en circunstancias relacionadas con el agua: los ahogados, los que morían por efecto de un rayo, los que morían por enfermedades como la gota o la hidropesía, la sarna o las bubas, así como también los niños sacrificados al dios. El Tlalocan era un lugar de reposo y de abundancia. Aunque los muertos generalmente se incineraban, los predestinados a Tláloc se enterraban, como las semillas, para germinar.
El Omeyocán, paraíso del sol, presidido porHuitzilopochtli, el dios de la guerra. A este lugar llegaban sólo los muertos en combate, los cautivos que se sacrificaban y las mujeres que morían en el parto. Estas mujeres eran comparadas a los guerreros, ya que habían librado una gran batalla, la de parir, y se les enterraba en el patio del palacio, para que acompañaran al sol desde el cenit hasta su ocultamiento por el poniente. Su muerte provocaba tristeza y también alegría, ya que, gracias a su valentía, el sol las llevaba como compañeras. Dentro de la escala mesoamericana de valores, habitar el Omeyocan era un privilegio.
El Omeyocan era un lugar de gozo permanente, en el que se festejaba al sol y se le acompañaba con música, cantos y bailes. Los muertos que iban al Omeyocan, después de cuatro años, volvían al mundo, convertidos en aves de plumas multicolores y hermosas. Morir durante la guerra era considerada como la mejor de las muertes por los mexicas. Para ellos, a diferencia de otras culturas, dentro de la muerte había un sentimiento de esperanza, pues ella ofrecía la posibilidad de acompañar al sol en su diario nacimiento y trascender convertido en pájaro.
El Mictlán, destinado a quienes morían de muerte natural. Este lugar era habitado por Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl, señor y señora de la muerte. Era un sitio muy oscuro, sin ventanas, del que ya no era posible salir.
El camino para llegar al Mictlán era muy tortuoso y difícil, pues para llegar a él las almas debían transitar por distintos lugares durante cuatro años. Luego de este tiempo, las almas llegaban al Chicunamictlán, lugar donde descansaban o desaparecían las almas de los muertos. Para recorrer este camino, el difunto era enterrado con un perro llamado Xoloitzcuintle (raza canina sin pelo), el cual le ayudaría a cruzar un río y llegar ante Mictlantecuhtli, a quien debía entregar, como ofrenda, atados de teas y cañas de perfume,algodón (ixcátl), hilos colorados y mantas. Quienes iban al Mictlán recibían, como ofrenda, cuatro flechas y cuatro teas atadas con hilo de algodón.

Detalle de un altar de muertos.
Por su parte, los niños muertos tenían un lugar especial, llamado Chichihuacuauhco, donde se encontraba un árbol de cuyas ramas goteaba leche, para que se alimentaran. Los niños que llegaban aquí volverían a la tierra cuando se destruyese la raza que la habitaba. De esta forma, de la muerte renacería la vida.
Los entierros prehispánicos eran acompañados de ofrendasque contenían dos tipos de objetos: los que, en vida, habían sido utilizados por el muerto, y los que podría necesitar en su tránsito al inframundo. De esta forma, era muy variada la elaboración de objetos funerarios: instrumentos musicales de barro, como ocarinas, flautas, timbales y sonajas en forma de calaveras; esculturas que representaban a los dioses mortuorios, cráneos de diversos materiales (piedra, jade, cristal), braseros, incensarios y urnas.
Las fechas en honor de los muertos son y eran tan importantes que les dedicaban dos meses. Durante el mes llamado Tlaxochimaco se llevaba a cabo la celebración denominada Miccailhuitontli o fiesta de los muertitos, alrededor del 16 de julio. Esta fiesta iniciaba cuando se cortaba en el bosque el árbol llamado xócotl, al cual le quitaban la corteza y le ponían flores para adornarlo. En la celebración participaban todos, y se hacían ofrendas al árbol durante veinte días.
En el décimo mes del calendario se celebraba la Ueymicailhuitl o fiesta de los muertos grandes. Esta celebración se llevaba a cabo alrededor del 5 de agosto, cuando decían que caía el xócotl. En esta fiesta se realizaban procesiones que concluían con rondas en torno al árbol. Se acostumbraba realizar sacrificios de personas y se hacían grandes comidas. Después, ponían una figura de bledo en la punta del árbol y danzaban, vestidos con plumas preciosas y cascabeles. Al finalizar la fiesta, los jóvenes subían al árbol para quitar la figura, se derribaba el xócotl y terminaba la celebración. En esta fiesta, la gente acostumbraba colocar altares con ofrendas para recordar a sus muertos, lo que es el antecedente del actual altar de muertos.2
Desde antes de la llegada de los españoles, antes de que la religión católica fuera impuesta en Mesoamérica, muchas de las culturas prehispánicas tenían la creencia de una vida después de la muerte. Por ejemplo, de acuerdo a Luis Ramos, en su libro Culturas Clásicas Prehispánicas en la cultura maya, cuando una persona moría, su alma iba al “inframundo” (conocido por ellos como Xibalbá). Según sus creencias, para llegar a este lugar, las almas debían de cruzar un río con la ayuda de un xoloitzcuintle; es por eso que dentro de los ritos funerarios de los mayas se encontraba el de enterrar a un perro de esta raza junto con la persona fallecida, de lo contrario, correría el riesgo de no llegar a Xibalbá y quedarse en el camino. Después, esta creencia se vio reafirmada con la introducción a la cultura de la religión católica; de acuerdo a la religión católica (religión predominante en México) existe la idea de un cielo y un infierno a donde las almas se dirigen cuando uno muere (dependiendo de su comportamiento en vida), es decir, la creencia de una vida después de la muerte.3

Transformación del ritual


Altar tradicional de Xantolo, en Hidalgo.

Altar indígena Chontal, en Tabasco.

Cempasúchil, flor tradicional usada para ornato.
Cuando llegaron a América los españoles en el siglo XVI trajeron sus propias celebraciones del Día de Muertos cristianas y europeas, donde se recordaba a los muertos en el Día de Todos los Santos. Al convertir a los nativos del nuevo mundo se dio lugar a un sincretismo que mezcló las tradiciones europeas y prehispánicas, haciendo coincidir las festividades católicas del Día de todos los Santos y Todas las Almas con el festival similar mesoamericano, creando el actual Día de Muertos.

Xantolo

El Xantolo es un palabra huasteca que significa Fiesta de las ánimas, tiene un origen prehispánico en la Región Huasteca y que al paso de los años ha recibido influencias de otros orígenes, los huastecos ofrendan el culto en estos tiempos porque no solo recogen la cosecha del maíz y otros frutos, también es una fiesta de respeto a los que ya no están presentes porque acorde a su calendario, en estas fechas los parientes muertos visitan a los familiares. La esencia de sus espíritus están presentes y por ello el olor de las frutas, la música y la luz, recuerdan los momentos vividos en la tierra, in inframundo está presente todo el tiempo y es muy cercano al mundo de los vivos según los huastecos, el cuerpo regresa a la tierra pero su alma se queda entre los vivos.

Patrimonio de la Humanidad

En ceremonia llevada a cabo en París, Francia el 7 de noviembre de 2003 la Unescodistinguió a la festividad indígena de Día de Muertos como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad. La distinción por considerar la Unesco que esta festividad es:
"...una de las representaciones más relevantes del patrimonio vivo de México y del mundo, y como una de las expresiones culturales más antiguas y de mayor fuerza entre los grupos indígenas del país."
Además en el documento de declaratoria se destaca:
"Ese encuentro anual entre las personas que la celebran y sus antepasados, desempeña una función social que recuerda el lugar del individuo en el seno del grupo y contribuye a la afirmación de la identidad..."
además de:
"...aunque la tradición no está formalmente amenazada, su dimensión estética y cultural debe preservarse del creciente número de expresiones no indígenas y de carácter comercial que tienden afectar su contenido inmaterial."
La celebración del Día de los Muertos tiene raíces prehispánicas y festeja la memoria de los difuntos con visitas a cementerios y coloridas ofrendas.

Calaveritas

Se les llama así tanto a las rimas, versos satíricos como a los grabados que ilustran calaveras disfrazadas o bien de dulce descritas a continuación:
  • Rimas: También llamadas "calaveras", son en realidad epitafios humorísticos de personas aún vivas que constan de versos donde la muerte (personificada) bromea con personajes de la vida real, haciendo alusión sobre alguna característica peculiar de la persona en cuestión. Finalizan con frases donde se expone que se lo llevará a la tumba. Es muy común dedicar las "calaveritas" a personajes públicos, en especial a políticos en el poder. En muchos casos la rima habla del aludido como si estuviera ya muerto.
  • Grabados: Litografías, generalmente del Maestro José Guadalupe Posada, que aunque no dibujó específicamente para Día de Muertos, sino eran caricaturas con que colaboraba en diferentes publicaciones de principios del siglo XX en México se usan en estas fechas por sus alusiones a la muerte festiva.
  • Calaveras de azúcar: Son dulces en forma de cráneo, generalmente realizadas de dulce de azúcar, chocolate, amaranto, gomita, entre otros. Generalmente son vendidas en los tradicionales mercados denominados "Todos Santos" además de tiendas comerciales, tianguis, etc.

Simbolismo de las partes del altar de muertos

El pueblo de México ha creado un singular elemento subjetivo contra la muerte, con la colaboración de la misma. Para ello le basta colocarse, ayudado por la fantasía, en el terreno en que la gran niveladora barre a todos, ricos o pobres, humildes y poderosos, asícomo con la misma a través de fotos.
  • Las Calaveras de dulce, tienen escritos el nombre del difunto (o en algunos casos de personas vivas, en forma de broma modesta que no ofende en particular al aludido) en la frente, son consumidas por parientes o amigos.
  • El Pan de muerto. Platillo especial del Día de Muertos. Es un panecillo dulce que se hornea en diferentes figuras, desde simples formas redondas hasta cráneos, adornado con figuras del mismo pan en forma de hueso y se espolvorea con azúcar.
  • Las Flores. Durante el período del 1 al 2 de noviembre las familias normalmente limpian y decoran las tumbas con coloridas coronas de flores de rosas, girasoles, entre otras, pero principalmente de cempasúchitl, las cuales se cree atraen y guían las almas de los muertos. Casi todos los panteones son visitados.
  • La Ofrenda y la visita de las almas. Se cree que las almas de los niños regresan de visita el día primero de noviembre, y las almas de los adultos regresan el día 2. En el caso de que no se pueda visitar la tumba, ya sea porque ya no existe la tumba del difunto, o porque la familia está muy lejos para ir a visitarla, también se elaboran detallados altares en las casas, donde se ponen las ofrendas, que pueden ser platillos de comida, el pan de muerto, vasos de agua, mezcal, tequila, pulque o atole, cigarros e incluso juguetes para las almas de los niños. Todo esto se coloca junto al retrato de los difuntos rodeados de veladoras.
  • Altar y ofrenda de muertos

Altar de muertos católico.

Ofrenda mixteca del Día de Muertos.
Los materiales comúnmente utilizados para hacer una ofrenda de muertos para el Día de Muertos tiene un significado, y son entre otros los siguientes:
  • Retrato de la persona recordada: El retrato del difunto sugiere el ánima que los visitará la noche del 2 de noviembre.
  • Pintura o cromo de las Ánimas del Purgatorio: La imagen de las ánimas del purgatorio sirve para pedir la salida del purgatorio del alma del difunto por si acaso se encontrara ahí.
  • Doce cirios: Aunque pueden ser menos, tienen que ser en pares, y preferiblemente de color morado, con coronas y flores de cera. Los cirios, sobre todo si son morados, son señal de duelo. Los cuatro cirios en cruz representan los cuatro puntos cardinales, de manera que el ánima pueda orientarse hasta encontrar su camino y su casa aparte de agua y sal.
  • Flor de cempasúchil (o flor de cuatrocientos pétalos): Su color representa la luz como los rayos del sol y al regarla en forma de camino se le indica a las almas el rumbo por el cual se le guía a casa.
  • Cruz de tierra: Para recordarle su fe, ya que el Miércoles de Ceniza se le dice la frase: "Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás", con lo que se le recuerda que regresa a la tierra de la que salió.
  • Calabaza en tacha: Este fruto ocupa un lugar privilegiado tanto en la cocina tradicional prehispánica como en la actual. Es parte de la tetralogía alimenticia del país, al lado del maíz, el frijol y el chile. De ella se aprovecha todo: tallos, guías, flores, frutos y semillas. En el altar se prepara como dulce: cocida con azúcar, canela, tejocotes, trozos de caña de azúcar o con otros ingredientes, según el gusto de quien cocine. El dulce cristalizado se llama calabazate. La preparación de la calabaza en tacha consiste en introducir dicho fruto en un cesto de palma que se confita en las calderas donde se fabrica el azúcar. Esta es la forma tradicional, pues en las antiguas máquinas de los ingenios se hacía la concentración del guarano o jugo de caña en dos calderas cónicas, colocadas sobre un solo horno (la mancuerna); una de las calderas era la malera, y la otra la tacha. En la actualidad se prepara cocida en miel de piloncillo o panela, antiguamente llamada también tachapara bendecir las casas.4
  • Papel picado: También se suelen adornar las ofrenda con papel picado que es una artesanía mexicana que se elabora con papel de china recortado con figuras de esqueletos y calaveritas.
  • Pan de muerto. Platillo especial del Día de Muertos. Es un panecillo dulce que se hornea en diferentes figuras, desde simples formas redondas hasta cráneos, adornado con figuras del mismo pan en forma de hueso y se espolvorea con azúcar.
  • Cruz de cal: sirve para indicar que en casa murió la persona a la que se le dedica la ofrenda, así mismo recuerda al evangelio cristiano "polvo eres y en polvo te convertirás"
  • Vara de tejocote: con esa se abrirá paso el alma que regresa a visitar a sus parientes, por eso no se le deben de quitar las espinas.
  • Arco de caña y flores: en algunos lugares de México se acostumbra a realizar este arco, el cual simboliza el paso a una vida de purificación y el abandono del cuerpo terrenal

En América Latina, el Día de Difuntos se convierte en el Día de los Muertos, una fecha en la que las tradiciones prehispánica y católica se funden para recordar a los que ya no están entre mariachis, tequila y recetas ideadas para esta fiesta.

América sienta a los difuntos a la mesa en el Día de los Muertos

En América Latina, el Día de Difuntos se convierte en el Día de los Muertos, una fecha en la que las tradiciones prehispánica y católica se funden para recordar a los que ya no están entre mariachis, tequila y recetas ideadas para esta fiesta.
Hombre disfrazado con motivo del Día de los Muertos. EFE/Mario Guzmán.
Igual que ocurre en España, cada 1 de noviembre los mexicanos aprovechan paravisitar a sus difuntos en los cementerios. Sin embargo, la fecha adquiere un significado especial si atendemos a la tradición prehispánica, que cuenta que ese día los muertos vuelven del más allá para disfrutar de su comida y música favoritos.
Esqueletos tradicionales en el Día de los Muertos de México. EFE/Mario Guzmán.
Esqueletos tradicionales en el Día de los Muertos de México. EFE/Mario Guzmán.
Por eso este día son habituales las ofrendas, que no se reducen a las flores de cempasúchil de un vivo color amarillo para iluminar a los difuntos en su retorno, sino que van más allá con conciertos a cargo de mariachis, tequila, frutas y dulces con forma de calaveras.
Además de las calaveras, omnipresentes en forma de muñecos, disfraces y otros elementos decorativos, uno de los elementos imprescindibles en la celebración de este día en México es el pan de muerto, una pieza de pan de forma circular a la que, al amasarse, se le da la forma de huesos humanos y que después es espolvoreada con semillas de ajonjolí.
Las referencias católicas a las “ánimas” y la composición de coloridos altares de origen mesoamericano se funden con el objetivo común de recordar a los que ya no están.
Resumiendo es una fiesta popular que tiene sus matices según la región de México donde se celebra, desde épocas lejanas se realizan banquetes mortuorios, las recetas más tradicionales con el Pan de muertos propias de Michoacán, el Atole de Frutas se prepara en Oaxaca y los pastelitos de Huasteca Potosina.

Tradición gastronómica

En Ecuador, la tradición culinaria también se cuela en la celebración de esta fiesta. En esta ocasión, en forma de bellas y deliciosas “guaguas de pan” y “colada morada“.
De nuevo, son los cementerios los lugares de encuentro entre vivos y muertos para disfrutar de estos manjares a mantel tendido. Con el pan como representante del mundo de los vivos y la colada morada como símbolo de los muertos, se prepara este “comeibebe” a base de agua de hierbas aromáticas, harina de maíz fermentada por tres días, miel de azúcar de caña, jugo de mora y mortiño (especie de arándano que crece en los páramos) y frutas en trozos.
Barriletes gigantes en un cementerio guatemanteco. EFE-ACAN/Daniel Herrera.
Barriletes gigantes en un cementerio guatemanteco. EFE-ACAN/Daniel Herrera.
También con comida y licores agasajan los guatemaltecos a sus seres queridos ya fallecidos. Panteones y criptas se convierten por un día en improvisados merenderosen los que colocan coloridos y trabajados barriletes gigantes que, según cuenta la tradición, sirven para enviar mensajes a los muertos.
Nicaragua y Bolivia son otros de los países en los que la gastronomía sirve de punto de unión entre vivos y muertos. Buñuelos de licor, calabaza en miel, platos especiales a base de cerdo horneado o arroz con leche son algunas de las recetas que en diferentes países de América Latina sirven para sentar a la mesa una  vez al año a vivos y muertos.

En Guatemala, Los guatemaltecos también abarrotaron durante la jornada los cementerios público y privados. En la ancestral costumbre las personas van cargadas de flores y coronas, algunas elaboradas de papel de colores, para colocar en las tumbas de sus familiares fallecidos.
La mayoría de los deudos, sobre todo en el interior de Guatemala, acostumbran a llevar música o mariachis, comida y licor, para compartir en las tumbas.
Además de visitar los cementerios, las personas acostumbran compartir el platillo tradicional de esta época, el fiambre, elaborado de verduras, carnes, mariscos, quesos y embutidos.
El consumo de las conservas de dulces son otras de las tradiciones para el Día de los Santos y de los Difuntos en este país centroamericano, que a diario llora la muerte de entre 14 y 15 personas en hechos de violencia.
En 2003 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró la festividad del Día de Muertos como obra maestra del patrimonio oral e intangible de la humanidad.

Hallowen, todos los santos, día de los muertos… ¡qué hambre!

 — 19 Octubre 2009 @ 


todos-los-santos.jpgSí que recetas más ricas y ¡qué hambre! Si respetamos el calendario gastronómico tenemos tres fechas intensivas a la vista para disfrutar de una cocina muy singular:
  • el 31 de octubre empezamos con la tradición anglosajona de Halloween.
  • el 1 de septiembre, el día de todos los santos
  • y el 2 de septiembre el día de los muertos (México) y difuntos (Europa)
Y lo cierto es que estas fechas están repletas de costumbres gastronómicas absolutamente deliciosas… Esto es lo que hemos recopilado:

¿Qué decir del Día de los Muertos en América Latina? Por empezar es toda una fiesta, llena de colores y motivos alegres… que refieren a la muerte, pero a la muerte desde otra perspectiva. Con la herencia de la cultura indígena, los latinoamericanos que festejan el Día de los Muertos aprovechan esta ocasión para acercarse a sus queridos difuntos y celebrar la vida. Aunque el Día de los Muertos desde el punto de vista gastronómico sólo se relaciona con México, son varios los países latinoamericanos que conmemoran esta fecha, cada uno de forma diferente…

Día de los Muertos: cómo se celebra en América Latina 

El tema puede inquietar a unos cuantos, sobre todo a los que relacionan la muerte de manera negativa, pero en México y los países que festejan esta fiesta, el tema de los muertos tiene otras connotaciones. Los espíritus de sus ancestros no son para nada de temer, sino todo lo contrario y el Día de los Muertos es la ocasión para reunirse con ellos en una atmósfera muy similar a la del Halloween anglosajón que en Venezuela ha sido impuesta por la moda a partir de los años 80.

Orígenes del Día de los Muertos

Día de los MuertosLos orígenes de la celebración del Día de Muertos se encuentran en los antiguas culturas indígenas de los Aztecas, Mayas, Purepechas, Nahuas y Totonacas que durante 3 mil años hicieron rituales dedicados a sus ancestros coincidiendo con estas fechas. Estos rituales simbolizaban la muerte y el renacimiento que en la época prehispánica se representaba con los cráneos de los muertos. Las festividades eran presididas por el dios Mictecacihuatl, conocido como la "Dama de la muerte" (actualmente corresponde con "la Catrina") y eran dedicadas a la celebración de los niños y las vidas de parientes fallecidos.
Así como se sienten muchos extranjeros al ver esta celebración que tiene algo de morboso y mucho de pagano, los conquistadores españoles del siglo XV estuvieron aterrados por las practicas de los indígenas, y en un intento de convertir a los nativos americanos al catolicismo cambiaron la fecha del festival para el inicio de noviembre; de esta manera coincidían con las festividades católicas del Día de todos los Santos y Todas las Almas.

Cómo se celebra

Día de los MuertosEl 1 y 2 de noviembre son dos días bien diferenciados en las festividades. El 1 es el día en que regresan las almas de los niños y el 2 las almas de los adultos. Para ambos días los pueblos y ciudades preparan una serie de objetos que forman parte del ritual de todos los noviembres.

En primer lugar están las calaveras, que se ven representadas tanto en artesanías como en los platos de la víspera. Las "calaveritas" son los dulces en forma de cráneo hechos de azúcar o chocolate También existen máscaras con forma de cráneo y calaveras a las que se les inscriben en la frente el nombre de los difuntos o de gente viva como una broma. Para nada tétricas, las formas de los objetos son siempre redondeadas, las calaveras muestran una irónica sonrisa y la comida es por lo general dulce y la parte más esperada para los niños a los que se convida con todo tipo de golosinas.

El Día de los Muertos se celebra en muchos países de América Latina y aunque en todos tiene el mismo significado, cada uno le da a un toque personal.

México: el lugar señalado

Día de los MuertosEn México, debido a su cercanía con Estados Unidos la fiesta de Halloweense ha hecho muy popular, pero es el Día de los Muertos el principal en el calendario mexicano. Mientras que en los pueblos y pequeñas ciudades el Día de los Muertos se celebra según la tradición, también se celebra en las ciudades con un toque de modernidad.
Por lo general el momento principal es cuando la gente va al camposanto en la noche y adorna las tumbas, principalmente usando una flor naranja llamada xempazuchitl. En las casas se hace un altar en honor a los parientes difuntos, en los que se colocan fotos de ellos, alimentos y bebidas para que el difunto en la noche venga a recordar esos gustos de su vida mundana.

Día de los MuertosLa fiesta en México representa toda una serie de elementos del folklore que únicamente se ven en esta época del año. Uno de ellos es elpan dulce llamado "pan de muerto" hecho con levadura que todos degustan en la cena. También son muy tradicionales los cráneos hechos de azúcar, que se regalan a las amistades, con su nombre escrito en la frente. Las calaveritas son parte de los obsequios; son versos con rima escritos por la gente, y que narran de forma graciosa el encuentro con la Muerte de amigos o personajes de la política.

Los comerciantes han sabido aprovechar esta fiebre mortuoria y quizás gracias a ellos es que en la actualidad las ciudades también festejan este evento tradicional. Aunque en las ciudades las celebraciones son muy importantes, los lugares más tradicionales para son Pátzcuaro yOaxaca.

Guatemala: una fiesta con flores

Día de los MuertosEn Guatemala se tiene la creencia de que las ánimas benditas salen de los cementerios y aparecen en algunos lugares. Muchos dejan los altares caseros con un vaso de agua, una veladora y una fotografía del difunto. Por ello, desde días antes de la festividad, muchos decoran las tumbas o las limpian.

Algo muy típico en Guatemala es la flor de muerto, de color amarillo, que sólo florece en esta época, además del ciprés, utilizados para la decoración de las casas y lugares de reunión donde las celebraciones privadas entre familiares y amigos incluyen un gran banquete.

En esta celebración también aparecen algunas revelaciones y son muchos los creyentes que aseguran tener visiones de los difuntos u oír cosas extrañas que señalan su presencia.

En Santiago Sacatepéquez y Sumpango, en la región central de Guatemala, el Día de los Difuntos es una tradición de altura: elevan sus mensajes de paz hasta las nubes, con susbarriletes gigantes, brindando una muestra de arte y folclor única. Es un espectáculo muy recomendados para estas fechas.

Perú: agasajando a los muertos

En las zonas rurales, los peruanos creen fielmente que las almas de los muertos regresan para disfrutar de los altares que se preparan en las casas, con objetos que reflejan algún aspecto de la vida de la persona fallecida. En los altares dedicados al difunto se ubica su foto, velas y flores que llevarán al cementerio al siguiente día. Las ofrendas para el fallecido incluyen comidas que el difunto disfrutaba cuando estaba con vida o alguna cosa con importancia para él.
  Día de los MuertosLa costumbre es dejar las ofrendas durante toda la noche, para que el difunto pueda tener tiempo de disfrutarlas. Al siguiente día, se reza la comida o bebida que fue puesta para el muerto y una vez que la oración ha sido hecha todos pueden disfrutar del especial almuerzo. El momento más emotivo se da en el cementerio, donde los allegados al difunto visitan su tumba y dejan flores en honor a su memoria.
En las áreas urbanas de Perú, el día de los Muertos también es celebrado, pero un poco diferente y en lugar de poner las ofrendas para velarlas toda la noche, la gente simplemente pone las ofrendas el 2 de noviembre. Al atardecer las familias van al cementerio a visitar a sus muertos y dejarles flores. Esta fecha se ve con alegría y la celebración muestra esa felicidad en la que familiares y amigos se reúnen en la casa del fallecido para recordarlo. Durante esta pequeña reunión se acostumbra tomar café, mientras se conversa y recuerdan cosas del difunto.

Venezuela: de visita al cementerio

Día de los MuertosEn Venezuela la procesión va por dentro. Un poco olvidada la tradición del Día de los Muertos, lo venezolanos se toman esta fecha para rendir honor a sus muertos y llevarles flores al cementerio.

No hay ritos o fiestas importantes, sino un tiempo para recordar a los que se han ido en la privacidad del hogar. También se aprovecha para limpiar y adornar las tumbas.

El Salvador: raíces de tradición

En El Salvador el Día de los Muertos se celebra el 2 de noviembre. Aunque en menor escala que las grandes fiestas de otros países, los salvadoreños siguen la tradición de sus raíces y recuerdan a los difuntos en este día, pero más que recordar, es un día en el que se celebra la vida de los que siguen aquí.

Nicaragua: durmiendo con los muertos

Día de los MuertosLos nicaragüenses se toman muy en serio esta fecha y van mucho más allá de cualquier ofrenda u homenaje que alguien puede hacer.

El Día de los Muertos en Nicaragua se festeja en el cementerio y por la noche, algo que a simple vista parece terrorífico y por lo que muy pocas personas en el mundo están dispuestas a pasar. Sin embargo los nicaragüenses eligen esta forma para honrar a sus difuntos: pasan una noche con ellos. Sí, es la ocasión en que los nicaragüenses van al panteón en la noche y se duermen al lado de las tumbas de sus familiares.

Honduras, Costa Rica y Colombia: la fiesta religiosa

Es en Honduras, Costa Rica y Colombia donde los creyentes asisten a los cementerios para llevar romerías de amor, es decir, ofrendas en símbolo de agradecimiento a los favores concedidos por los santos en favor de sus seres queridos. Es por eso que en estos países el pueblo llega el 1 de noviembre a los cementerios con coronas y palmas para adornar las sepulturas y rendir homenaje a los que se fueron.

También se concurre a la Iglesia para rezar por los difuntos y pedir por la salud y felicidad de los vivos.

Ecuador: un verdadero banquete

Día de los MuertosEl Día de los Muertos es en Ecuador una verdadera fiesta. Las familias se reúnen alrededor de una comida tradicional: guaguas de pan (figuras de pan con forma de niños), acompañadas con la colada morada, una bebida hecha a base de maíz violeta, de moras y de otras frutas.

Algunas comunidades indígenas celebran aún un antiguo rito, el encuentro con el fiel difunto durante una comida sobre su tumba. Según la creencia, el muerto vuelve cada año, entonces hay que prepararle sus platos preferidos. Los vivos esperan que el invitado haya terminado de comer, antes de servirse. Muchas veces, sólo les quedan les sobras…

En algunas regiones se le trae además las armas y los objetos que le eran valiosos, o se le invita también a jugar al Juego del Piruruy (un juego de dados). Según la suerte que tire, se pueden conocer sus necesidades o sus reproches. Y gracias a este dado tallado en un hueso de llama, se pueden también resolver los desacuerdos…

América latina, tierra natal del árbol de cacao, quedó rezagada con relación a Europa en la fabricación del chocolate pero va camino de convertirse en un polo creativo apostando por la calidad, asegura José Ramón Castillo, uno de los chocolateros más destacados de la región.

Salón Internacional del Chocolate

Latinoamérica tiene el potencial para explotar el chocolate

Según el chef José Rafael Castillo, uno de los chocolateros más destacados de la región, para ocupar el lugar que se merece en el mercado mundial del chocolate, América latina debe apostar a valorizar la producción de chocolate monovarietal, aprovechando la riqueza y la calidad de sus cacaos.

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Países latinos están empezando a repuntar en el sector (cortesía)
EL UNIVERSAL
jueves 31 de octubre de 2013 
París.- América latina, tierra natal del árbol de cacao, quedó rezagada con relación a Europa en la fabricación del chocolate pero va camino de convertirse en un polo creativo apostando por la calidad, asegura José Ramón Castillo, uno de los chocolateros más destacados de la región.

"Cuando despertemos, y ya nos estamos moviendo, va a ser un boom, porque la gente va a empezar a apreciar nuestra calidad y riqueza", dijo Castillo este jueves en entrevista con AFP en París, donde asiste al Salón Internacional del Chocolate.

Castillo fundó en 2006 la chocolatería "Qué Bo!" en la capital mexicana y anima desde 2008 un espacio dedicado a ese producto en el canal de televisión Gourmet difundido por cable a todo el continente.

Frente a un público de profesionales y curiosos que degustaron el resultado, Castillo mostró en vivo en París cómo fusionar chocolate clásico con sabores muy mexicanos como el mango, el mezcal o la sal de gusano.

Según el chef, para ocupar el lugar que se merece en el mercado mundial del chocolate, América latina debe apostar a valorizar la producción de chocolate monovarietal, aprovechando la riqueza y la calidad de sus cacaos.

El xocolatl (en idioma náhuatl hablado en el México precolombino) era la bebida amarga que los conquistadores españoles llevaron de regreso a Europa, donde le agregaron azúcar y leche para hacer la bebida que hoy conocemos.

El chocolate en barra se desarrolla en el siglo XIX, tras extenderse el cultivo a otras zonas tropicales del planeta, sobre todo África, actualmente principal productor (75%), pero también el sudeste asiático (13%).

Brasil ocupaba hasta los años 1980 el segundo lugar en la producción mundial de cacao, pero una devastadora plaga la redujo a 4%, aunque sigue siendo el principal productor de América latina, seguido por Ecuador, que de número uno mundial en el siglo XIX pasó a 3% en 2011, conservando una alta calidad.

Por su parte, Colombia desarrolló hace una década un proyecto para canjear plantíos ilícitos por cacao, idea que también interesa a Perú. La producción venezolana también es apreciada por su aroma.

Una de las dificultades que tiene México, dice Castillo, es la moniliasis, una plaga provocada por un hongo de proliferación reciente.

En París, los International Cocoa Awards premiaron el miércoles variedades de productores de cacao de Perú, Bolivia, Venezuela, Trinidad y Tobago, República Dominicana, Costa Rica y Honduras.

Europa importa todo el cacao que utiliza para fabricar el mejor chocolate del mundo. Nada impide que América latina desarrolle a su vez la calidad del producto final, ya que además gracias a la raíz histórica precolombina tiene buena parte del marketing hecho.

"Países como Ecuador, Brasil, Colombia, Venezuela y Perú están empezando a repuntar en la producción, con coberturas de excelente calidad, al igual que la de México", explica Castillo.

La ventaja de Europa radica según él en la tecnología y las máquinas de elaboración de que dispone: costosas refinadoras, tostadoras, ponchadoras y batidoras.

Sin embargo, "nosotros tenemos excelentes cacaos" y apostando a su pureza América latina es capaz de hacerse el lugar que le corresponde en el mercado mundial.

"Gracias a estas coberturas monovarietales vamos a tener una calidad máxima, sin mezclas. Con eso se puede obtener un perfume mucho más floral, o más amargo o más suntuoso o algunos otros aromas".

"Europa, que toma un poco de acá, otro de allá, y otro de África, lo junta, lo fermenta de una forma, lo tuesta de otra, lo poncha...y así aparece una calidad increíble de chocolate". Para tener buen chocolate se necesitan los dos elementos: excelente cacao de origen y buena calidad de fabricación.

"Yo como chocolatero no solamente me dedico a fundir el chocolate y hacer un bombón o una pieza artística sino que también me meto en el campo", asegura Castillo.

"Me gusta ver la parte de hibridación y clonación, todo el proceso de las fermentaciones, para tener una sequedad de 5% en el grano que dará un chocolate de cobertura de gran calidad".

Castillo es el único chocolatero de América latina citado en la edición 2014 del "Guide des croqueurs de chocolat" publicado este jueves en Francia. Además de su programa en el Gourmet, anima en México un centro de formación que cada tres meses acepta a cinco jóvenes adultos mexicanos y cinco extranjeros para que se formen en chocolatería.

Ramon Morató, responsable de la Chocolate Academy de España, coincide en que América latina "está creciendo muchísimo con profesionales en cocina y pastelería, que se están formando por todo el mundo".

Insiste en que la estrategia es apostar a valorizar la raíz local. "Hoy el mundo es a la vez global y muy arraigado a sus raíces. Es muy importante que sea así: aprendiendo técnicas de todo el mundo, pero utilizando productos locales".