Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

lunes, 31 de julio de 2017

La chef Leonor Espinosa ganadora del Basque Culinary World Prize 2017 En un evento celebrado en Ciudad de México, la chef Colombiana Leonor Espinosa ha sido proclamada ganadora del Basque Culinary World Prize 2017

Basque Culinary World Prize. Segunda edición del premio internacional para chefs con iniciativas transformadoras. Premio creado por el Gobierno Vasco y Basque Culinary Center para celebrar la capacidad que tiene la gastronomía de vincularse con la sociedad más allá de la cocina.



Declaraciones de Leonor Espinosa, ganadora del Basque Culinary World Prize 2017, al ser contactada y recibir la noticia.


18 de julio de 2017 17:02 PM
Actualizado el 18 de julio de 2017 17:44 PM

 El premio creado para distinguir a chefs con iniciativas transformadoras que demuestran cómo la gastronomía puede traducirse en un motor de cambio en ámbitos como el de la innovación, educación, medio ambiente, desarrollo social o económico, salud o, en general, que impactan positivamente la industria alimentaria.
Leonor Espinosa ha sido merecedora del Basque Culinary World Prize 2017 por Funleo, su proyecto actual. Sin complejos, Leonor asume la cocina popular de su país como motivo de orgullo y la promueve apelando a la innovación como herramienta para diversificar el uso de la biodiversidad y darle valor a lo propio.
A través de Funleo, reivindica el hacer y el saber ancestral de poblaciones sobre todo indígenas y afrocolombianas, impulsando procesos de crecimiento rural en marcos de soberanía alimentaria, canales de comercialización con pequeños productores, así como espacios para la educación, nutrición, emprendimiento y turismo en localidades étnicas. Mientras suma apoyos por inaugurar un Centro Integral de Gastronomía en el Chocó, como marco alternativo al narcotráfico, insiste en que Colombia concientice su riqueza gastronómica y que, de forma autónoma, sus comunidades transformen su patrimonio biológico, cultural e inmaterial en formas de desarrollo social y económico.


Leonor Espinosa ha sido elegida ganadora del Basque Culinary World Prize 2017 de entre diez finalistas, por un jurado formado por algunos de los chefs más influyentes del mundo y por expertos internacionales de diferentes ámbitos. El anuncio del ganador se ha realizado en El Claustro de Sor Juana, país elegido para acoger este evento por constituir una expresión ejemplar de la riqueza y del potencial de la gastronomía latinoamericana y de los retos que afronta la cocina contemporánea.
El Basque Culinary World Prize es un premio internacional otorgado por el Gobierno Vasco en el marco de la Estrategia integral Euskadi Basque Country y por Basque Culinary Center (BCC) institución académica líder en gastronomía. Leonor Espinosa recibirá 100,000 euros que destinará a un proyecto de su elección, que exprese el poder transformador de la cocina. En 2016 el premio fue otorgado a la venezolana María Fernanda Di Giacobbe, por su proyecto Cacao de Origen, desarrollado en Venezuela.

El jurado del premio, presidido por Joan Roca (España), ha estado formado por los chefs Gastón Acurio (Perú), Michel Bras (Francia), Dominique Crenn (USA), Yoshihiro Narisawa (Japón) y Enrique Olvera (México) y por expertos internacionales en diferentes disciplinas como Laura Esquivel, autora del best-seller Como agua para chocolate; Kirmen Uribe, uno de los autores en lengua vasca más leídos y traducidos; Cristina Franchini, experta en derecho internacional, Matthew Goldfarb agricultor orgánico, sociólogo rural y experto en producción sostenible; y María Fernanda di Giacobbe, ganadora del Basque Culinary World Prize 2016.
Los diez chefs finalistas del Basque Culinary World Prize fueron: José Andrés (USA), Ebru Baybara Demir (Turquía); Leonor Espinosa (Colombia); Dan Giusti (USA), David Hertz (USA), Anthony Myint (USA), Daniel Patterson & Roy Choi (USA); Melinda McRostie (Australia / Grecia); Niko Romito (Italia); Ricardo Muñoz Zurita (México).


Todos ellos pertenecen a una generación de chefs internacionales que han expandido su rol en la sociedad y han redefinido su profesión integrando nuevas habilidades, creatividad, innovación e inquietudes sociales. Un movimiento que comenzó con un grupo pionero de chefs como Ferrán Adrià, Gastón Acurio, Dan Barber, Heston Blumenthal, Massimo Bottura, Claus Mayer, Jamie Oliver, Rene Redzepi y Alice Waters, entre otros.
La ganadora del Basque Culinary World Prize 2017 ha proclamado:
“El premio significa una ilusión para aquellas comunidades que durante años han luchado por ser reconocidas a través de su valor ancestral y aporte a la identidad cultural nacional.  Es una forma de mitigar el silencio  generado por el conflicto armado, la injusticia y la exclusión. Y para el país ratifica, en este proceso de reconciliación, la importancia de apostar por procesos  gastronómicos como herramienta significativa para el desarrollo económico de las poblaciones donde realmente se encuentra el verdadero patrimonio generador de bienestar"


Joan Roca, Presidente del Jurado del Basque Culinary World Prize, ha explicado:
"Como jurado, creemos que premiar a Leonor es premiar a todas esas personas que trabajan por que el campo y la ciudad se abracen a través de la gastronomía demostrando las posibilidades que surgen cuando los chefs reconocen que la biodiversidad, la ecología, la cultura, la tradición y la herencia de comunidades locales importan. El trabajo de la ganadora le da voz al silencio y anonimato en el que se ha mantenido el patrimonio de culturas indígenas y afroamericanas; constituye, en ese sentido, un testimonio inspirador y multiplicador"
Bittor Oroz, Viceconsejero de Agricultura, Pesca y Política Alimentaria del Gobierno Vasco, ha señalado:
”Este premio se enmarca dentro de la estrategia Euskadi Basque Country, una marca de país referente de excelencia, modelo de calidad de vida y de cohesión social. Un territorio innovador y competitivo en el que la gastronomía es una seña de identidad que se abre al mundo."
Joxe Mari Aizega, Director General de Basque Culinary Center, ha explicado:
“A través de este premio queremos compartir testimonios inspiradores sobre como la gastronomía puede ayudar a mejorar la sociedad. La ganadora es un ejemple tangible de ello, del sentido de la responsabilidad que ser un chef significa hoy en día. Leonor Espinosa regala una historia inspiradora a la industria y nosotros estamos extremadamente emocionados de poder compartirla.”
Las nominaciones para el Basque Culinary World Prize llegaron de 30 países y un total de 110 chefs fueron nominados. Para ser considerados para el premio, los chefs debieron ser nominados por otro profesional, actualmente trabajando en el mundo de la gastronomía.
Durante dos meses, profesionales e instituciones de las industria nominaron chefs de todo el mundo que demuestran que la gastronomía puede traducirse en un motor de cambio en ámbitos como el de la innovación, educación, medio ambiente, desarrollo social o económico, salud o, en general, que impactan positivamente la industria alimentaria.
El 12 de Junio un Comité Técnico se reunió en Basque Culinary Center para seleccionar a los 10 finalistas. El comité técnico fue presidido por la chef Elena Arzak, e integrado por Xavier Medina, autor y antropólogo de la Universitat Oberta de Cataluña (España); Melina Shanon Dipietro, directora ejecutiva de Mad Institute (Dinamarca), Jorge Ruiz Carrascal, académico del departamento de Ciencias de la Alimentación del la Universidad de Copenhague (Dinamarca), Marta Miguel Castro, científica titular del Instituto de Investigación de Ciencias Gastronómicas (España) y Joxe Mari Aizega, Director General de Basque Culinary Center.


Notas a los editores:

1.     El Basque Culinary World Prize es un premio otorgado por el Gobierno Vasco y se enmarca dentro de la Estrategia integral Euskadi Basque Country. Una marca de país que partiendo de sus fortalezas y singularidades, está posicionado como referente de excelencia, como modelo de calidad de vida y de cohesión social y como territorio innovador y competitivo.

2.     Basque Culinary Center es una institución académica pionera a nivel mundial en su dedicación a la educación universitaria y al desarrollo del potencial de la gastronomía en relación con la educación, la investigación, la innovación y el emprendimiento. Desde su creación en San Sebastián en 2009 ha concentrado sus esfuerzos en crear un espacio interdisciplinario que contribuye a la profesionalización del sector.
 
3.     En Consejo Internacional de Basque Culinary Center está formado por algunos de los chefs más influyentes en la actualidad: Ferrán Adrià, Gastón Acurio, Alex Atala, Dan Barber, Heston Blumenthal, Massimo Bottura, Michel Bras, Dominique Crenn, María Fernanda Di Giacobbe, Enrique Olvera, Yoshihiro Narisawa y René Redzepi www.bculinary.com
 

Los diez finalistas han sido:
Anthony Myint. Estados Unidos
En vez de contribuir con el problema, la comida puede ser parte de la solución frente al cambio climático. Convencidos, el chef Anthony Mynt y la escritora Karen Leibowitz “viralizan” una manera consciente de asumir el negocio de la restauración, compartiendo información y herramientas que posibiliten un impacto positivo sobre el medioambiente. 
Así crearon ZeroFoodprint, una organización que trabaja con restauradores que intentan reducir, incluso “a cero”, la huella de carbono que generan sus operaciones. Dueños de restaurantes como The Perennial, lanzaron The Perennial Farming Iniciative para financiar a quienes implanten programas de “agricultura progresiva” y para propiciar cambios en la industria desde la siembra hasta la mesa.


Dan Giusti. Estados Unidos
Después de dejar las filas de René Redzepi, junto a quien fue el jefe de cocina en Noma, Dan creó recientemente Brigaid, con la idea de que las escuelas reestructuren el diseño y la funcionalidad de sus cocinas aprovechando el know-how de chefs profesionales, que aporten el conocimiento para generar cambios de forma y fondo en estructuras de alimentación colectiva. Trabajan por servir "comida de verdad" y reconstruir hábitos tan básicos, pero alterados, como el disfrute sin apuros de los alimentos en la mesa.


Daniel Patterson & Roy Choi. Estados Unidos
La amplia experiencia del chef Daniel Patterson en la alta cocina y el extenso manejo del lenguaje street-food de Roy Choi se ponen al servicio de Locol, un proyecto conjunto de cadena de restaurantes en Estados Unidos, que se empeña en cambiar el paradigma de la cocina rápida para convertirla no en la quimera de una comida saludable, sino en una realidad que beneficia a todos. Apostado por una ‘revolución de la comida rápida’, modifican una ecuación estigmatizada entre raza, alimentación y pobreza, demostrando que puede comerse mejor y más barato.


David Hertz. Brasil
La cocina podía constituir una alternativa frente a la delincuencia o al desempleo que tanto aqueja a poblaciones marginadas en Brasil. Eso creyó David Hertz hace once años cuando creó Gastromotiva, para capacitar a jóvenes en zonas populares que luego pudieran insertarse en un mercado laboral ávido de personal competente. Hoy el proyecto se extiende en tres ciudades de Brasil y una en México, además de contar con un comedor social en Río de Janeiro abierto en colaboración con el chef Massimo Bottura y la Fundación Food for Soul, en el que se reparten comidas hechas con foodwaste.


Ebru Baybara Demir. Turquía      
En el sureste de Turquía, Ebru Baybara Demir ha demostrado que la herencia gastronómica de un país puede servir no sólo como una herramienta de integración social sino como fuente de transformación económica en el ámbito del turismo. Por más de dos décadas, se ha dedicado a empoderar a mujeres con la idea de que generen fuentes propias de ingreso a través de sus cocinas. Su proyecto reciente va un paso más allá y encara la compleja crisis de refugiados en Turquía, proponiendo centros de formación tanto en Harran como en Mardin cuya misión es propiciar oportunidades de inclusión, diálogo intercultural y empleo.


José Andrés. Estados Unidos / España
Entre los hombres más influyentes del planeta según la revista Times, José Andrés no se conforma con tener una amplia cadena de restaurantes exitosos ni con ser una figura mediática. Al contrario, se implica en la generación de cambios en el sector alimentario en distintos niveles. Radicado en Washington, el chef español no ha dudado entrar incluso en el terreno de la política, para promover reformas migratorias y laborales; así como “un abordaje más inteligente de la política alimentaria”. Aprovecha su visibilidad para recaudar fondos que luego dona a proyectos que apuestan por hacer de la cocina un motor de cambio social en Washington y Los Ángeles. Embajador de la Administración Obama para la Ciudadanía, y embajador de la Alianza Global por estufas limpias lanzada por Hillary Clinton, impulsa iniciativas propias como World Central Kitchen, de educación y capacitación en países como Haití.


Leonor Espinosa. Colombia           
Sin complejos, Leonor asume la cocina popular de su país como motivo de orgullo y la promueve apelando a la innovación como herramienta para diversificar el uso de la biodiversidad y darle valor a lo propio. A través de Funleo, reivindica el hacer y el saber ancestral de poblaciones sobre todo indígenas y afrocolombianas, impulsando procesos de crecimiento rural en marcos de soberanía alimentaria, canales de comercialización con pequeños productores, así como espacios para la educación, nutrición, emprendimiento y turismo en localidades étnicas. Mientras suma apoyos por inaugurar un Centro Integral de Gastronomía en el Chocó, como marco alternativo al narcotráfico, insiste en que Colombia concientice su riqueza gastronómica y que, de forma autónoma, sus comunidades transformen su patrimonio biológico, cultural e inmaterial en formas de desarrollo social y económico.

Melinda McRostie. Grecia / Australia
Al norte de la isla griega de Lesbos, la cocinera Melinda McRostie ha capitaneado la ayuda a los refugiados durante la mayor crisis migratoria desde la Segunda Guerra Mundial, en el punto de mayor afluencia de llegada de personas. Con la ayuda de voluntarios de todo el mundo y en coordinación con las autoridades, ha ofrecido apoyo emocional, consejo y aprovisionamiento de ropa, medicinas y alimentos a miles de refugiados desde su restaurante y habilitando un campamento de tránsito para facilitar su viaje a la capital de la isla.


Niko Romito. Italia  
En colaboración con la Universidad Sapienza de Roma, el chef italiano ha concebido un protocolo que permite a los hospitales servir una comida más sana y sabrosa, que repercute en el bienestar físico y emocional de los pacientes. A través del proyecto ‘Inteligencia Nutricional’, Romito rediseña la cadena de producción del catering hospitalario con técnicas y conceptos desarrollados en su estrellado restaurante Reale para mejorar la calidad organoléptica de las comidas y maximizar el valor nutricional de los ingredientes. Romito logra mantenerse dentro del presupuesto diario hospitalario de Italia, país donde 45% de la comida de los hospitales acaba en la basura.


Ricardo Muñoz Zurita. México      
Reconocido por la revista Time como "profeta y preservador de la tradición culinaria mexicana", activista en pro de la biodiversidad y de la divulgación de su herencia culinaria, se ha dedicado como pocos a la investigación (Autor del emblemático Larousse Diccionario Enciclopédico de Gastronomía Mexicana) y al apoyo de productores locales en la reivindicación de territorios, de tradiciones gastronómicas y  de modos producción y alimentación más justos.

Será en Valencia En noviembre regresa "Chocco Venezuela" La Cámara Venezolana Italiana anunció que dos maestros chocolateros italianos vendrán a compartir conocimientos.

La Cámara de Comercio Venezolano Italiana, Cavenit, realizó la semana pasada el encuentro nacional Somos Cacao Venezuela 2017.
Se trató de una jornada de enriquecimiento en intercambio de conocimientos, donde se ofreció información de créditos financieros e innovación de tecnología del chocolate con apoyo de la Asociación Venezolana de Maestros Chocolateros.
Durante la actividad, Cavenit informó que en noviembre se realizará la quinta edición de Chocco Venezuela, una importante feria que abarca todos los aspectos relacionados a la producción, comercialización y promoción del chocolate, empezando por la semilla del cacao.
Como en ediciones anteriores Chocco Venezuela 2017, contará con participación de destacados representantes de la industria chocolatera italiana, tanto artesanal como industrial.

Veriozka Marcano, directora de Eventos de Cavenit, informó que los maestros como Silvio Bessone y Pierpaolo Ruta vendrán a realizar talleres, presentaciones y conferencias durante los tres días que dure la feria, que este año se realizará en Valencia, en la tercera semana del mes de noviembre, en un área de 1.800 metros cuadrados, destinados para la exposición y venta de productos relacionados con el chocolate, tanto de Venezuela como de Italia.
El público podrá disfrutar de espacios para la cata de chocolates y productos relacionados, talleres de elaboración, cocina en vivo, charlas, conferencias, un museo del chocolate, espacios recreativos para niños, y otras áreas para el divertimiento, intercambio comercial y networking del sector”, explicó Marcano durante la presentación del evento ante los representantes del sector chocolatero.

 
Dos nuevos sabores con chocolates Franceschi llegan a Fragolate
Carenero y Sur del Lago son los nombres de los nuevos helados que Fragolate creó en colaboración con Chocolates Franceschi.
El Universal 25 de julio de 2017 17:19 PM
CAROLINA CONTRERAS A
Carenero y Sur del Lago son los nombres de los nuevos helados que Fragolate creó en colaboración con Chocolates Franceschi. Dos sabores que a pesar de ser elaborados con chocolate carecen de la tradicional  cremosidad  debido a que no son hechos con leche. Los sabores son suaves llegando a ser sorbetes que refrescan y limpian el paladar.
Los sabores se presentaron en una cata en la que el comensal tuvo la oportunidad de degustar estos dos nuevos sabores. El primero a degustar fue Carenero, elaborado con chocolate Carenero en el que el sabor a frutas confitadas se deja sentir delicadamente y su ligereza es uno de sus puntos a favor. Mientras que Sur del Lago, es elaborado con el chocolate del mismo nombre,  es igual de ligero, pero con notas de miel que se dejan sentir en el paladar.

Estos helados estarán solo hasta este fin de semana en la heladería ubicada en el Centro Comercial Metrocenter en el centro de Caracas, luego quienes quieran probarlos lo podrán hacer por encargo y también los encontraran en bodegones y distribuidores autorizados 

Cátedras para entrenar los sentidos Aprender a catar permite distinguir sutilezas que de otra forma pasarían inadvertidas. Ante el interés, se dictan en Caracas cursos que se concentran en ofrecer herramientas para practicar la técnica con vinos, café o té. Esas clases suelen ser la vía para elegir mejor, ampliar las formas de disfrute e incluso asumir un modo de vida

Por ROSANNA DI TURI RDITURI@EL-NACIONAL.COM @ROSANNADITURI | FOTOGRAFÍAS: GUSTAVO SOTO
30 DE JULIO DE 2017 12:07 AM
Concentrarse en el café
En un salón contiguo a su Accademia del caffé, en Altamira, Pietro Carbone muestra a sus pupilos cómo entender qué cuentan las tazas a través de los sentidos. Muele tres tipos de granos, hace una infusión y comienza el ritual. Los alumnos deben descubrir los aromas con detenimiento, luego sorber un poco del líquido y detenerse en los sabores. Comprenden que cada café relata desde cómo fue procesado hasta cómo se tostaron los granos. Y en el recorrido, descubren que cada taza posee una personalidad distinta. “Esto es como un gimnasio para los sentidos. La idea es que la gente lo pueda hacer en casa con cualquier café”, anticipa Carbone, antes de la jornada de una mañana en la que da las señas de cómo catar esta bebida esencial para los venezolanos. “Necesitamos profesionalizar el café para tener calidad. Hay productores que sólo han probado sus granos con el coladito que hacen en casa. Confío en que si puedo ayudarlos, mejorarán mis tazas. Es el deber ser”.
El curso que comenzó a dictar en junio se llama Introducción al cupping y es parte de la determinación de apostar por el café en el país a través de la formación con las herramientas para proponer mejores tazas. “Aplicamos todos los sentidos de acuerdo con un protocolo internacional de cata”, explica Carbone.  “El análisis sensorial permite aumentar el disfrute e identificar defectos. Pero también conseguir sabores agradables, evaluar intensidad, detectar si un café es bueno o regular”, afirma, como antesala a un ejercicio que invita a poner todos los sentidos en las tazas de café. “De ahora en adelante vamos a entrenar el paladar”, avisa al comienzo del curso, en el que revela que en una sola taza de café es posible conseguir los más diversos aromas, desde gratos que recuerdan a frutas hasta otros no tan amables que delatan fallas que se pueden eliminar. “Es buscar la historia de cada café. La verdad está en la cata”.
“La diferencia entre un consumidor y un catador es que el primero traduce un ‘me gusta o no’ en un juicio de valor. Un catador profesional debe tener buena memoria y practicar a diario. Cada café te dice cosas novedosas”  
Señas en Instagram: @carbonespreso
Aprender los secretos del té
Miriam Gómez sabe que tras una taza de té aguardan enseñanzas milenarias y la posibilidad de explorar un universo insondable. Hace seis años comenzó Caracas Tea Company y hace cinco estrenó los cursos en los que enseña las claves de esta bebida, incluidas las maneras de degustarla con propiedad. “Quienes aprenden entran a un mundo nuevo. Empiezan a disfrutar conscientemente la bebida y lo comparten. Educan a la familia y a los amigos. Es una ventana al disfrute. Hay gente que incluso ha dejado su carrera para dedicarse al té”, afirma.
En su local, en una casa de Los Palos Grandes, Caracas, donde hay también un restaurante y una galería, Gómez ofrece un curso intensivo de dos días, bautizado Tea Shop Manager, entre cuyos alumnos hay quienes quieren apostar por un emprendimiento ligado al té; baristas o bartenders que anhelan ampliar sus conocimientos o personas que buscan un nuevo disfrute. Allí, en 18 horas, comparte desde la historia de la bebida hasta los rituales del servicio de té y cómo catarlo. “Al aprender eres más consciente. No solo comes o bebes, degustas. Te hace más atento a cómo tratar a tus semejantes. Aprendes a ser más tolerante porque el té es diverso como las personas. Lo digo por mi propio aprendizaje y por el que he visto en otros”, relata. Quienes se toman más en serio el estudio tienen la opción, con una mayor inversión de tiempo y recursos, de lograr un diplomado de sommelier en té que amerita siete meses, aunque la mayor parte del curso se hace a distancia. “Allí se aprende desde botánica y cultivo hasta análisis sensorial, etiqueta, protocolo y las distintas ceremonias”.  En este espacio consagrado al té también suele ofrecer catas temáticas para concentrarse, con todos los sentidos y por un momento, en tazas que cuentan muchas historias. “De cada uno de los seis tipos de té hay mezclas distintas, de países diversos y cosechas que varían. El té es infinito. Y tiene 5000 años acompañándonos”.
“Al aprender sobre té mucha gente crea momentos propicios para disfrutarlo. Tengo una alumna que comenzó a hacer tardes de té para su familia y ahora cuentan con un espacio cotidiano de encuentro”
*Caracas Tea Company está en la 5ta transversal de Los Palos Grandes, entre Alfredo Jahn y Andrés Bello. En Instagram: @caracasteaco. También ofrece cursos de té_tender para coctelería y té para baristas.
Catar vinos
Vinos con todos los sentidos 
La diversidad y amplitud de los vinos han transformado sus catas en las más habituales para disfrutar sus atributos. Hay quienes aprenden las herramientas para lograrlo por deleite y quienes las transforman en forma de vida y oficio. En la Academia de Sommeliers de Venezuela pueden preciarse de haber formado a 620 personan en esta carrera desde que la iniciativa se creó en Puerto Ordaz, en 1990, gracias a Leo D’Addazio. Desde 2006 están también en Caracas multiplicando sus cátedras. “Este año graduamos a 120 sommeliers más”, comparte orgullosa Dayana Medina, a cargo de la coordinación de la academia en Caracas.
En la casa de Los Chorros que les sirve de sede también enseñan a catar vinos a quienes no necesariamente busquen dedicarse al asunto como oficio. “El curso para sommeliers dura 19 meses e incluye pasantías. Pero lo hemos adaptado a distintas necesidades. Quienes toman el primer nivel de ocho meses optan por un diplomado en vinos que ofrece todas las materias para aprender a catar vinos. Los que deseen continuar, siguen en el segundo nivel donde aprender a catar aceites, destilados y más sobre vinos del mundo. Quienes culminan el curso exitosamente, incluyendo pasantías, obtienen el título con valía internacional”, destaca Medina. También han diseñado un curso corto de cuatro meses en el que comparten las herramientas para catar a quienes desean aprenderlas. A eso se suma el diplomado en rones, que estrenaron este año y donde parte del aprendizaje es precisamente degustarlos con propiedad. “Para catar hay que saber cómo se elabora cada producto. Las catas de vino, ron o de agua permiten disfrutarlos mejor. Para aprender hay que conseguirse con uno mismo. Evitar los prejuicios, confiar en los sentidos y escucharse. Es un gran antídoto contra la depresión”, asegura la sommelier.
“Muchos toman los cursos para tener un oficio. Hay quienes tienen una profesión y desean aprender algo nuevo. Y hay alumnos que lo hacen por terapia y pasión”, comparte Medina .
En Instagram: @academiasommeliersvzla @dayanamedinasommeliere.
Teléfono: (0212) 237 2263
Curso universitario para los sentidos
En la Universidad Simón Bolívar estrenaron este año las cátedras online bautizadas Curso Experiencia Multisensorial de los Alimentos, en las que suministran herramientas para comprender cómo actúan los sentidos a la hora de alimentarse, lo que permite percibir mejor la dinámica de una cata o degustación. “Se trata de entender cómo funcionan los cinco sentidos al degustar un alimento”, comparte María Gabriela Gómez, coordinadora de estos programas. Tiene una duración de un mes, el próximo comienza en enero de 2018 y las inscripciones están abiertas desde octubre de este año. “El alumno recibe todo por plataforma virtual: videos, foros y ejercicios en los que son orientados por una facilitadora”. El correo electrónico para información o inscripciones: coordinación@evasig.com  o gastronomicas@usb.ve



GASTROETC La tenaz historia de Las Nieves

Por ROSANNA DI TURI RDTURI@EL-NACIONAL.COM @ROSANNADITURI WWW.GASTRONOMIAENVENEZUELA.COM.VE | FOTOGRAFÍA: GUSTAVO SOTO
30 DE JULIO DE 2017 12:08 AM
Desde el pasado marzo, todo el que llegue a la pastelería Las Nieves en El Rosal, Caracas, se conseguirá con un ambiente absolutamente renovado que honra su anecdotario familiar y su historia de 63 años. Aldo Tarantini, alma del lugar y oriundo de Bari, Italia, aparece en fotografías tomadas cuando tenía 13 años de edad y comenzó su pasión por la pastelería. “Eran tiempos de guerra y desde entonces fue necesario que trabajara. Le preguntaron qué quería ser y dijo: pastelero”, cuenta Marilena, la hija que lo acompaña en esta nueva etapa. “Pasamos dos años renovando. Y tuvimos dudas para abrir por toda la situación. Era cerrar la santamaría o seguir”. Felizmente continúan con ánimos y un lugar remozado. “Decidimos proponer una pastelería museo. Contar nuestra historia. Este es el sueño de mi padre. Es su vida. Quisimos rendirle homenaje y que este lugar permaneciera en el tiempo para quienes nos visitan, no solo de Caracas sino de otras regiones. Tenemos fe en el país”.
Con tal determinación y esa nueva vestimenta de porvenir se afincan en sus raíces para seguir adelante. En una pared muestran cómo llegó Aldo Tarantini en 1959, desde una Italia devastada por la guerra y con la voluntad de rehacer su vida en este país. Comenzó trabajando en la pastelería Galia, localizada en el centro de Caracas, hasta crear otra pastelería. Tras regresar a Italia en 1975, donde solo estuvo ocho meses, se dio cuenta de que su vida estaba en estas fronteras. Entonces, junto a su hermano Salvatore, adquiere Las Nieves, creada a 1954 por Guiseppe Above.
En esta nueva etapa, el horno original de la pastelería fue remozado y sigue cociendo lo que en este lugar de estirpe italiana se ofrece. Las veteranas María y Carmen, aunque jubiladas, preparan el café como hace dos décadas, a su ritmo. Enzo Bevilacqua, tío de Marilena, permanece a cargo de los platos salados elaborados con recetas de la familia. Y Aldo Tarantini, a sus 75 años, sigue dirigiendo la pastelería de donde salen dulces italianos como las sfogliatellas, las pastieras napolitanas, las colas de langosta o los cannoli  sicilianos los fines de semana. “Mantenemos la pastelería tradicional del sur de Italia. Y todo tiene el visto bueno de mi papá”, afirma Marilena, arquitecto de formación y dedicada a este negocio familiar desde hace una década. “Yo me crié en Las Nieves. Somos la generación de relevo y queremos mantener la tradición renovada”.
*La pastelería Las Nieves está en la avenida Pichincha de El Rosal, Caracas. En Instagram: @lasnievesccs. Abren de miércoles a sábado de 7:30 am a 5:30 pm. Y domingos de 7:30 am a 2:30 pm. Ahora tienen entregas a domicilio con @ecodelivery

domingo, 30 de julio de 2017

"Hot Pie" de Juego de Tronos abre su propia panadería en Londres Quitando a los actores pricipales de ‘Game of Thrones’, muchos de los personajes con papeles pequeños se buscan la vida de otras formas. Es el caso de Hot Pie, el joven interpretado por Ben Hawkey, quien ha aprovechado el éxito de la serie para abrir su propia panadería en Londres


Para muchos puede ser un personaje más dentro del inmenso espectro de Game of Thrones, pero su reaparición en la séptima temporada ha despertado mayor simpatía de la habitual al alertar a Arya Stark que su hermano, Jon Snow, se ha convertido en el "Rey del Norte".Hot Pie es uno de los personajes más apreciados de Game of Thrones. pese a su pequeño rol en la serie de HBO, ha sabido aprovechar muy bien de su papel.

Se trata de "Hot Pie", o "Pastel Caliente" según la traducción, quien interpretado por Ben Hawkey, se ha vuelto viral durante estos días al abrir una panadería llamada "You Know Nothing John Dough", local basado en la temática y las piezas culinarias que produce en la serie.

En la serie Hot Pie ofrece sus productos a la pequeña Stark Arya. Para quienes hayan visto el último episodio de Juegos de Tronos, sabrán que Arya y Hot Pie vuelven a encontrarse en Westeros, un momento en el que ambos disfrutaron de algunos de sus productos horneados.


El actor Ben Hawkey comentó en una entrevista que ""La gente siempre me pregunta por el secreto de mi receta. Eso no lo puedo compartir, pero los clientes de el servicio de entrega a domicilio tendrán la oportunidad de probarlo, sin tener que ir por un camino peligroso hacia 'King's Landing'".

La panadería opera a través de servicio de entrega "Deliveroo", donde se puede pedir los panes por sólo $ 1.30 cada uno. Están hechos de maíz de trigo integral con cáscara de naranja y, según las instrucciones del servicio de entrega se sirven acorde a las exigencias del cliente.


Enrique Limardo: El chef venezolano que sirve chucho en Baltimore Al frente de Alma Cocina Latina, describe lo que hace como "cocina participativa, de columna vertebral venezolana, redescubrimiento latinoamericano e inspiración global".


La pasta con salsa de tomate, preparada por hambre y a falta de algo más, es el primer plato que recuerda haber elaborado el chef venezolano Enrique Limardo, quien hoy está al frente de los fogones de Alma Cocina Latina, en Baltimore, Estados Unidos.
Esos juegos infantiles en compañía de su abuela paterna, Mercedes Limardo, marcaron la memoria gustativa, que ahora expresa en una propuesta venezolana con pinceladas multiculturales Enrique Limardo.
El paso por las aulas de la Facultad de Arquitectura de la Universidad José María Vargas, los estudios en el Instituto de Diseño de Caracas o los de pintura con Federico Brandt, solo sirvieron como ingredientes en la alquimia culinaria que cristalizó en la formación profesional de Limardo en la Escuela de Hotelería y Turismo de Sant Pol de Mar en  Barcelona, España.
Los dos años de estudio fueron una experiencia de descubrimiento y encuentros memorables con los grandes nombres de la cocina española de vanguardia, proceso que lo llevó a las cocinas del Celler de Can Roca, considerado uno de los mejores restaurantes del planeta, en esos momentos y hoy en día.
El amor, ya en ese momento Limardo había decidido compartir vida y cocina con Tatiana Mora, y la falta de liquidez lo trajeron de vuelta a la patria. A su regreso iniciaron una primera cocina pública: Paprika, con marcada influencia catalana y que al poco tiempo cerró sus puertas.
Poco después encendieron fogones en el memorable Yantar, Limardo afirma que allí “se fue creando y moldeando un estilo muy particular en el que empecé asociando las columna vertebral catalana que había aprendido y redescubriendo mi propia memoria gustativa que había olvidado por años, conceptualizando en un estilo de cocina venezolana contemporánea universal, fusionando técnicas e ingredientes”.
El cierre de este ciclo llegó al momento de apagar definitivamente los fogones de Yantar, para iniciar nuevos proyectos, con lo que se dedicó por unos años al trabajo como chef privado, hasta que recibió, de parte de su colega y amigo Carlos García, la invitación a formar parte de un proyecto que viene gestándose en los Estados Unidos, específicamente en Baltimore.
 
Irena Stein es la impulsadora de esta propuesta que se convirtió en Alma Cocina Latina y que, explica el cocinero venezolano, “estuvo cosechando por mucho tiempo. Ella tiene dos cafés aquí  en la ciudad de Baltimore, pero su necesidad creativa  la impulso a aventurarse en el concepto de un restaurante como tal,  mucho más formal”.
Alma es un restaurante latino, de concepto y raíces 100% venezolanas, sin descartar todo el abanico y las posibilidades culinarias que nos ofrece el resto de los países  de América Latina” insiste el chef venezolano, hablando desde Baltimore.
“La mía es una cocina participativa, de columna vertebral venezolana, de redescubrimiento suramericano y de inspiración global” explica, y lo demuestra con preparaciones como Raviolis de chucho, uno de los grandes favoritos de los comensales del  local  y que ha merecido el reconocimiento de críticos culinarios como Tom Sietsema del diario Washington Post.
Estos raviolis son la versión personalísima que el chef hace del tradicional pastel de chucho del oriente venezolano: “Elaboramos masa de plátano  caramelizado que rellenamos con guiso de raya y luego napamos en  salsa de queso telita y, como eso siempre se acompaña de una ensalada, se sirve con una hecha en polvo”, describe.
Otro de los platillos populares de Alma, y que representa la esencia de la propuesta de Enrique Limardo, son los Médanos de Falcón, con una ambiciosa combinación: caraotas sofritas con coco, chicharrón de papel de arroz, “salicornea”, bicuyes –que son las flores del ágave de donde sale el cocuy- en escabeche, polvo de queso de año, crema de leche de cabra y aguacate fresco. Todo logra una explosión de sabores y de texturas para homenajear la zona más desértica de nuestro país.
Con una clientela variopinta, y de diversas procedencias étnicas, Alma Cocina Latina, de la mano de Limardo, continúa fortaleciendo su propuesta. Por segundo año consecutivo ha sido seleccionado entre los mejores restaurantes de esa ciudad norteamericana.
El chef asegura que “vienen nuevos proyectos para continuar mostrando las maravillas de la cocina venezolana”.
No en balde el Washington Post definió a Enrique Limardo, junto a Irena Stein, como los mejores embajadores de Venezuela en Estados Unidos.

El pollo y el whisky se confabulan en Washington
El cocinero venezolano Enrique Limardo, chef de Alma Cocina Latina, creó el menú de Chicken + Whiskey, donde el plato estrella es el ave a la brasa 
Por ILEANA MATOS | IMATOS@EL-NACIONAL.COM
30 DE JULIO DE 2017 12:20 AM
Chicken + Whiskey sorprende a los comensales con el sabor de su pollo en brasa. También con los contornos con los que se acompaña y con la forma de asarlo: como se hace en las polleras venezolanas, insertado en una vara que no deja de dar vueltas, en horno de carbón. Lo explica Enrique Limardo, cocinero venezolano que no ha dejado de ganar fama en Estados Unidos. Primero en Baltimore, como chef de Alma Cocina Latina, y ahora en Washington D.C., gracias al menú que desarrolló para este local, que abrió sus puertas el pasado 30 de junio por iniciativa de Star Group Restaurant.
 “Es pollo orgánico y se marina en cerveza, ajo y vinagre por 12 horas”, agrega el chef ejecutivo de Chicken + Whisky, orgulloso de que sus sugerencias  hayan dado resultado en este restaurante, iniciativa de uno de sus socios, convencido de que el futuro de la gastronomía está en los sabores de Latinoamérica. 
 Inicialmente el plan estaba orientado hacia los sabores peruanos pero a Limardo no le llevó mucho tiempo demostrar que valía la pena incluir el del pollo en brasa al estilo venezolano.
La combinación de sabores ya despertó interés entre una clientela que también valora los contornos elegidos para acompañar al plato estrella del local. La lista está compuesta por arepitas de chicharrón, tajadas de plátano en dulce al estilo caraqueño, yuca frita, ensalada rallada, caraotas y guasacaca.
 ¿Más? La única arepa del menú, que lleva por nombre La Reina del Chicharrón, y que se rellena de pollo esmechado, con trozos de piel crujiente, mojito, aguacate y mayonesa; alitas, que se ofrecen en tres sabores, uno de ellos a chipotle ahumado; sándwiches y  sopa;  un plato chifa –fideos de arroz, pollo y camarón, mango, maní, plátano verde y menta fresca– y, por supuesto, ensaladas, una de ellas de  quinoa, pepinos y queso tofu.
 ¿Whiskys? La lista suma 66 tipos, que pueden disfrutarse de distintas maneras, incluso como ingredientes de cocteles old fashion de la casa, explica Limardo, quien no deja de recordar a quien pregunta por la armonía elegida para el pollo en brasa y sus contornos,  conque en Venezuela, como en el resto del Caribe, el destilado es la armonía que más gusta para acompañar el plato.
El dato
Localizado en el 1738 de la calle 14, Washington D.C.
Teléfono (202) 667 2456. Horario: Domingo a jueves, de 11:00 am a 11:00 pm; viernes y sábado de 11:00 am a 3:00 am.

IG: chickenandwhiskey

miércoles, 26 de julio de 2017

La globalización de la arepa y la diáspora culinaria


Misión Gula de Miro Popic
La globalización de la arepa y la diáspora culinaria
TAL CUAL 14-07-17 pag.14



Si Venezuela está en boca de todos a nivel mundial, la verdad es que por muchas de esas bocas han pasado unas cuántas arepas. Bien por curiosidad, bien por adicción, nunca como ahora se había comido tanta arepa en diferentes lugares del mundo y sus degustadores, en su inmensa mayoría, no son compatriotas expatriados sino ciudadanos de cualquier parte interesados en probar algo diferente que les parece exótico, atractivo, sustancioso. Este es el primer paso del duro andar de la cocina venezolana para consolidar una presencia universal que apenas comienza. Un paso humilde pero contundente que reivindica la raíz indígena de nuestro quehacer alimentario y la solidez del grano madre americano como estructurador de identidades.
He podido comprobar en distintos escenarios internacionales el desembarco de la arepa en mercados, plazas y pequeños puestos de comida. Es aun temprano para elaborar conclusiones, pero hay constantes que se repiten y nos sirven de argumento para futuras evaluaciones más complejas debidamente documentadas.
Lo primero es que estos hacedores de arepas, en su gran mayoría, un 90%, no son cocineros de oficio. De los diez entrevistados, solo uno es un profesional de la cocina, el resto tiene formación universitaria y encontré ingenieros, la mayoría, contadores públicos, arquitectos, programadores, gente de teatro, etc. Muy pocos habían hecho arepas antes de salir al exterior empujados por las circunstancias, aunque todos sí las comían en casa elaboradas por sus madres y abuelas. Fue un aprendizaje a distancia reforzando por el vínculo con la cocina familiar, verdadero cordón umbilical que nos une al sabor que nos identifica como pueblo.
Si bien todos comenzaron preparando los rellenos tradicionales con la sazón criolla, luego tuvieron que ir adaptando las cocciones y aliños a las preferencias de la gente local donde en cada ciudad hay particularidades que respetar para poder captar las preferencias, sobre todo ante tanta competencia de cocinas étnicas más difundidas. Esto se da, especialmente, en materia de aliños y condimentos. Igualmente tuvieron que incrementar el tamaño y las porciones para hacer de cada propuesta una comida completa. Algunos nombres se mantienen adaptados al idioma del país anfitrión respetando la descripción de los componentes de cada preparación. ¿Cómo traducir, por ejemplo, reina pepeada?
Una de las fortalezas de la arepa es que se trata de corn bread, pan de maíz. Esta palabra mágica es el gancho que atrae a muchos que nunca han visto ni oído hablar de la arepa y lo primero que preguntan es si realmente se trata de una preparación gluten free. Cada vez es mayor la cantidad de personas que optan por una dieta sin gluten (DSG) donde quedan excluidos productos que se preparen con trigo, centeno, cebada y avena, así como sus derivados. El posicionamiento del concepto de pan en las culturas occidentales es poderoso y encontrarse de repente, en cualquier mercado, con un pan que sea diferente y sano, atractivo y fácil de consumir, además de sabroso, es una verdadera bendición.
¿Gusta la arepa? (continuará)