Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

domingo, 3 de marzo de 2013

En Puerto Cabello, Iván Sabatino Pizzolante dictó una charla sobre cocina utóctona.


La cocina autóctona
03/12/2012 Notitarde
Cámara de Comercio


Iván Sabatino Pizzolante (*)
Las tradiciones culinarias representan una de las manifestaciones culturales de un país, 

región o grupo social, como lo son también la literatura, la música, la pintura, entre otras. 


Las mismas envuelven historia, tradiciones y leyendas que permiten conocer hábitos y 

costumbres cuya preservación en el tiempo las hace perdurar en el acervo gastronómico de 

toda nación, luchando contra su olvido, asegurando su transmisión oral o escrita hasta 

nuestros días.


El mestizaje de razas y por ende de culturas desde el descubrimiento permite esa mistura de 

ingredientes, especias, técnicas y preparaciones que van definiendo una cocina en particular.


Venezuela no escapó de esta realidad, así comenzamos desde la colonización con el 

encuentro de nuestros indígenas y los españoles, incorporándose luego en esta trilogía la 

africana representada por los esclavos. 


Así las cosas, la cocina indígena resultó muy elemental y rudimentaria dado el carácter 

nómada de los mismos, quienes vivían de la caza y de la pesca, sin mayores técnicas en la 

preparación de sus alimentos; los españoles además de sus recuerdos y añoranzas trajeron 

consigo ingredientes, especias y animales domésticos para preservar sus costumbres 

alimentos del viejo mundo; los esclavos culinariamente pocos ingredientes y técnicas 

aportaron.


Resulta lógico pensar que todas estas influencias externas en el proceso de formación de 

nuestra "cocina criolla" se fueron mezclando con los elementos propios de las poblaciones 

costeras o ciudades portuarias como Puerto Cabello, La Guaira, Güiria, Maracaibo, Coro y 

Carúpano, por ser el medio marítimo la principal forma de comunicación de personas y 

productos.


Desde estas ciudades marineras se gestará nuestra cultura alimentaria, la cual poco a poco 

se fue adentrando al resto del país con el desarrollo de vías y formas de comunicación, 

incorporándose y generalizándose en las dietas diarias de aquellas épocas. 


Necesario es destacar la influencia que geográficamente en esa cocina en desarrollo de 

nuestras costas venezolana tuvieron las vecinas islas del Caribe con sus pobladores llegados 

a nuestras tierras, y sus aportes de productos, especias y preparaciones a nuestros 

recetarios. Así encontramos las influencias de Curazao en Puerto Cabello, Coro y Maracaibo; 

o Trinidad, St. Thomas, Martinica y otras islas orientales en Güiria y Carúpano.


Esta influencia antillana encuentra magnífico testimonio en las palabras del viajero alemán 

Karl Ferdinand Appun, quien de su estancia en Puerto Cabello a mediados del siglo XIX 

escribirá: "Dos calles paralelas conducen de esta plaza a la misma plaza del mercado donde 

hay un grandísimo movimiento desde las cinco de la mañana hasta las diez de la mañana, 

claro está sin el bullicio imprescindible. Aquí las negras holandesas de la isla de Curazao 

tenían un importante papel como vendedoras de frutas de todas clases…()… Admiraba el 

enorme tamaño y magnífico color del anón; la chirimoya; los caimitos; del huevo-ciruela; 

del blanco icaco…". En fin, una mezcla de productos locales y venidos de las islas vecinas y 

otras latitudes que contribuyeron a dar forma a la cocina autóctona.


(*) Director ejecutivo de la Cámara de Comercio.

NOTA: Aprovecho hacer un homenaje al escritor, poeta, historiador Don Felipe Herrera
viajeros por tierras de carabobo, felipe herrera vial,1971 numerado
Vial, pues gracias a su libro "Viajeros por tierras de Carabobo" comprendí 

el mestizaje de la comida de Puerto Cabello y Valencia, pues cada viajero describió lo que 

vió en los mercados y ventas ambulantes en ese puerto por el comercio y contrabando con 

las islas del Caribe en especial Curazao, de ahi el uso de ciertos alimentos y recetas que 

nacían de ese intercambio cultural que marcó la gastronomía de esta región.

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