Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

jueves, 4 de abril de 2013

El café poquito puede ser sabrosito, pero mucho, enferma


HUMANAMENTE

Tomar café en exceso implica riesgos cardiovasculares como hipertensión e infarto

DR. PEDRO DELGADO |  EL UNIVERSAL
miércoles 3 de abril de 2013  12:00 AM
Tomadores frecuentes 
de café
El café contiene cafeína, que es una xantina, sustancia que produce bloqueo de la acción de un neurotransmisor del cerebro denominado adenosina que al inhibirse acelera el corazón, produce estado de alerta y a veces intranquilidad. Actúa como estimulante del sistema nervioso. Su efecto no es inmediato, dura de cuatro a siete horas y desaparece por metabolismo de la cafeína en el hígado. Los fumadores tienden a eliminar la cafeína más rápido por tanto tienden a tomar más café. 

Además de generar placer por su sabor agradable, el café por su efecto estimulante en las neuronas, es capaz de mejorar el estado de alerta o vigilancia, y la atención. Este efecto se produce sobre todo en personas que están aburridas o adormecidas, mejorando su desempeño en tareas simples (de allí que muchas personas la utilicen para "despertarse"), sin embargo cuando se trata de tareas complejas que requieren coordinación motora (que los músculos funcionen con agilidad), o no produce mejoría o inclusive puede deteriorar el rendimiento. 

La cafeína a bajas dosis (tres o menos tacitas al día) parece no representar riesgos para la salud, pero a dosis de seis tazas o más puede afectar la conciliación del sueño (produce insomnio), más aún si se toma después de las cuatro de la tarde. Su exceso por otra parte implica riesgos cardiovasculares de hipertensión o infarto sobre todo en fumadores sedentarios que no ejercitan , con hábitos alimenticios cargados de grasas. Aumenta el riesgo de osteoporosis (y por tanto riesgo de fracturas) en la tercera edad porque elimina el calcio del cuerpo e impide su absorción. Un hallazgo curioso todavía no concluyente, sugiere que las mujeres que toman exceso de café son más infértiles (tardan más en salir embarazadas), y si salen embarazadas sus bebes tienden a tener menos peso y hay mayor riesgo de pérdida del bebé en el primer trimestre. Por eso es recomendable eliminar o disminuir al mínimo la ingesta de café durante el embarazo. También se sabe que debido a que el bebé no tiene la enzima que metaboliza la cafeína, el efecto de esta sustancia que pasa por la leche de la madre que amamanta es mayor, no conociéndose sus posibles consecuencias en el recién nacido. Otro efecto de la cafeína, es que aumenta el riesgo de ocurrencia de ataques de pánico, por lo que no es recomendable el uso de café en pacientes que padecen Trastorno de Pánico o de ansiedad. 

El café puede producir adicción, y su eliminación violenta produce síntomas de abstinencia como dolor de cabeza, mareos, dolores musculares y síntomas parecidos a la gripe. 

La intoxicación aguda con cafeína puede ocurrir cuando una persona se toma diez o más tazas en corto tiempo (eso ocurre a veces sin darse cuenta) y los síntomas se caracterizan por nerviosismo, intranquilidad o agitación, taquicardia, arritmias, aumento de la movilidad intestinal, nauseas, y dolores musculares. 

En definitiva podemos concluir, que el café poquito puede ser sabrosito, pero mucho, enferma. 

www.fundacionhumana.org 

Twitter : @fundacionhumana

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