Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

lunes, 29 de diciembre de 2014

También los chefs docentes debemos prepararnos para la propuesta referida por el Presidente Nicolás Maduro en cadena nacional, sin otro respaldo que su verborrea al estilo Hugo Chávez, donde pronostica cuál será el epilogo de esta nueva fantasía: "Conuco para el siglo XXI".

País de conucos para el 2015

MIGUEL BAHACHILLE M. |  EL UNIVERSAL
lunes 29 de diciembre de 2014  12:00 AM
El anuncio de Maduro destinado a fortalecer el conuco como "método de producción primaria de alimentos", lejos de tranquilizar al pueblo que peregrina por las calles buscando comestibles básicos, le crea más angustia de la que ya tiene. Hasta le dio carácter de unidad reproductiva al jerarquizarla por escalafón como "conuco uno, dos, tres y así sucesivamente". Aseguró que este modelo permitirá "avanzar hacia la gran producción de alimentos, con semilla sana, natural. Venezuela será una potencia agroproductiva".

Nada nuevo. Al final de era de la Unión Soviética, ante la terrible crisis causada por la escasez de alimentos, el régimen implementó un programa para ocupantes (no propietarios) de viviendas de planta baja para que destinaran 400 metros cuadrados de terreno a fines de cultivar víveres de consumo masivo. Por supuesto el fracaso fue estrepitoso. Cero proyectos. A alguien del Kremlin se le ocurrió esta brillante idea que en parte copiara Chávez con la propuesta de cultivos organopónicos y, en otro ámbito, los gallineros verticales. Todo el mundo conoce el corolario de esos "conucos urbanos".

El declive de la agricultura en Venezuela, secuela de expropiaciones a destajo y sin planificación (caso Agroisleña), ha traído el caos de este importante sector de la economía. ¡Nada Nuevo! También en la Unión Soviética descolló la figura del gran destructor de la agricultura: Trofim D. Lysenko (1898-1976). Con su rusticidad emprendió "la batalla" (¿les suena?) contra una de las genéticas más avanzadas del planeta para imponer su tesis la cual en corto plazo arruinaría el célebre sistema agrícola heredado del zarismo.

Como director del Instituto de Hidratación de la importante ciudad Odessa y luego presidente de la Academia de Ciencias Agrícolas de La Unión, logró imponer sus teorías. Prometió rápida prosperidad a los campesinos y avances en la producción de todos los rubros de consumo diario. Sus seguidores divulgabanla fórmula mágica buscando anuencia de los hombres del partido. Productores tradicionales fueron acusados de bandidos trotskistas y enemigos del pueblo que "durante años destruyeron la agricultura de la región plantando semillas de elite" (¿alguna semejanza?).

Las teorías de Lysenko eran enmarañadas y carentes de continuidad. A sus instancias, Stalin inició una pertinaz persecución contra los auténticos expertos como Vavilow, reconocido genetista a nivel mundial, fallecido en la cárcel en 1943. No obstante la ruina causada por Lysenko, se atizó un culto hacia su persona al punto de erigirle monumentos y hasta un himno en su honor (¿alguna semejanza?). La ruina del sector era tan gigantesca que con el tiempo fue desechada hasta por su mismo creador: "el loado Lysenko".

La propuesta conuquera de Maduro como solución concluyente para acabar con la carestía de alimentos trasciende el ámbito agrícola para convertirse en prolijidad filosófica a ser aplicada para todo. Conuco para trazar vías y construir puentes; conuco para la educación oficial; conuco para el área médica; conuco para programas de seguridad como los llamados "cuadrantes" y, el más grave de todos, conuco para transformar el sistema educativo. Nadie conoce cuál es el plan integral de la nación para cada sector a los efectos que el pueblo, con pleno derecho, las apruebe u objete.

Decisiones al azar referidas por el Presidente en cadena nacional, sin otro respaldo que su verborrea al estilo Chávez, pronostican cuál será el epilogo de esta nueva fantasía: "Conuco para el siglo XXI".

miguelbmer@gmail.com

@MiguelBM29

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