Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

viernes, 2 de enero de 2015

Fue Alberto Adriani (1898-1936) quien escribió: "cada familia de inmigrantes es como una buena escuela". Es este el mensaje central del excepcional libro De Europa a Venezuela, cuya segunda edición fue hace poco presentada por la activa embajadora de la Unión Europea en Caracas, Aude Maio-Coliche.Los ensayos dan cuenta de la fecunda inmigración europea a Venezuela durante el siglo XX, cuya contribución al desarrollo económico, social, industrial, cultural, científico, musical, arquitectónico y culinario de nuestro país no tiene parangón

De Europa a Venezuela

Los inmigrantes europeos fueron factores determinantes del auge económico

Honrando a mi padre, a mi abuelo y a mi tío italianos y a mi abuelo materno alemán.
LUIS XAVIER GRISANTI |  EL UNIVERSAL
viernes 2 de enero de 2015  12:00 AM
Fue Alberto Adriani (1898-1936) quien escribió: "cada familia de inmigrantes es como una buena escuela". Es este el mensaje central del excepcional libro , cuya segunda edición fue hace poco presentada por la activa embajadora de la Unión Europea en Caracas, Aude Maio-Coliche.

La edición dirigida por el escritor Karl Krispin contiene ensayos excepcionales de Asdrúbal Baptista, Anastasio Alegre, Eugenio Hernández-Breton, María Ramírez Ribes, Catalina Banko, Hans Dieter Elsching, Francisco Javier Pérez, Susana Soto, Roberto Briceño León, José Rafael Lovera y Pedro Luis Aristeguieta, entre otros.

Los ensayos dan cuenta de la fecunda inmigración europea a Venezuela durante el siglo XX, cuya contribución al desarrollo económico, social, industrial, cultural, científico, musical, arquitectónico y culinario de nuestro país no tiene parangón.

Pocos conocen que el emblemático edificio Altamira de la Plaza Francia fue obra del arquitecto turco Arturo Kan, quien trabajó con Carlos Raúl Villanueva; que Juan Otaola Paván y Oscar Benedetti Pietri, hijos y nietos de inmigrantes vascos y corsos, construyeron el puente sobre el Lago de Maracaibo; o que el alemán Lothar Vollbracht, junto a sus sobrinos Frey, fueron los fundadores de Jabonería Las Llaves en Puerto Cabello.

Los inmigrantes europeos fueron factores determinantes del auge económico y de la industrialización de Venezuela en el siglo XX. Los europeos trajeron consigo su espíritu industrioso y emprendedor, su mística de trabajo (sin depender de la renta petrolera), sus culturas y valores de familia judeocristianos, sus convicciones libertarias y democráticas, su amor por la literatura y las artes y, sobre todo, su capacidad para integrarse a la sociedad venezolana y asimilar la venezolanidad.

Señala Asdrúbal Baptista que la población europea se multiplicó por 16 entre 1936 y 1961, cuando pasó de 23 mil a 369 mil. Y Ramón J. Velásquez destaca:"esta presencia masiva de la inmigración europea ocurría por primera vez en Venezuela y por el valor de sus aportes, tanto en la implantación de sistemas de trabajo o modificación de los existentes, así como por sus iniciativas creadoras, marcan uno de los signos fundamentales de progreso venezolano en el siglo XX".

@lxgrisanti

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