Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

sábado, 30 de noviembre de 2013

Juan Francisco Pérez Palacios, conocido cariñosamente como la Garza, ha trabajado por más de 40 años en la preparación y empaque de las hojas para hallacas. Antes de las 6:00 am sale de su vivienda, en Barlovento, y con su fiel perra, Azabache, cruza el río hasta llegar al lugar de la plantación.De la labor, que aprendió a querer, se hizo un especialista a los pocos años. Decidió entonces sembrar cerca de su casa el plátano para generar ingresos independientes. Las primeras hojas las vendía a 2 bolívares el kilo. La jornada de preparación de este tradicional empaque puede tardar más de 12 horas, pero antes, sin excepción, deben darse un baño en el río con todo y ropa. “Así no nos quemamos cuando se estén ahumando”, relató la Garza.

“La gente se vuelve loca con estas hojas”

Con Azabache, su fiel perra, Juan Francisco Pérez Palacios, la Garza, sale a buscar diariamente las mejores hojas de hallacas

Juan Francisco Pérez Palacios, conocido cariñosamente como la Garza, ha trabajado por más de 40 años en la preparación y empaque de las hojas para hallacas. Antes de las 6:00 am sale de su vivienda, en Barlovento, y con su fiel perra, Azabache, cruza el río hasta llegar al lugar de la plantación.
Su dedicación ha logrado que personas de toda Venezuela conozcan las hojas de la Garza. Desde octubre anota en un viejo cuaderno los pedidos que recogerán en diciembre, justo antes de preparar el delicioso plato típico.
Su madre murió cuando tenía pocos meses de nacido y fue viviendo en varias casas de familiares mientras crecía. Cerca de los años setenta se dirigió a la hacienda Las Martínez donde se enamoró, y comenzó a cortar hojas con su primer maestro, Juan Agustín Blanco. En aquel momento le incomodaba todo el proceso.
De la labor, que aprendió a querer, se hizo un especialista a los pocos años. Decidió entonces sembrar cerca de su casa el plátano para generar ingresos independientes. Las primeras hojas las vendía a 2 bolívares el kilo.
La jornada de preparación de este tradicional empaque puede tardar más de 12 horas, pero antes, sin excepción, deben darse un baño en el río con todo y ropa. “Así no nos quemamos cuando se estén ahumando”, relató la Garza.
Lo primero es elegirlas y para ello se debe tomar en cuenta que sean amplias y grandes. Luego deben ahumarlas, tallarlas, separarlas de acuerdo con el tamaño y empaquetarlas. El ahumado se realiza solamente con bambú, cortado también ese mismo día. El grupo ideal para el trabajo debe estar integrado por cuatro personas.
“Navidad es una época muy feliz para mí. Tengo tantos clientes que se acercan y saludan con tanto cariño. Diciembre sin hallacas, no es diciembre. Aunque la situación esté difícil, uno siempre hará el sacrificio para buscar el dinero y hacerlas”, dijo justo antes de salir a una nueva jornada junto con Azabache.

Personas de Mamporal, Maturín, Acarigua, Caracas y Margarita se acercan cada año a Barlovento para encargar a Juan Francisco Pérez, la Garza, sus famosas hojas de hallaca que han llegado hasta España.

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