Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

viernes, 22 de noviembre de 2013

Un poco de información de lo que pasa fuera de nuestras fronteras...

'Tours' gastronómicos por Bremen

Son visitas guiadas para conocer rincones suculentos de la ciudad alemana


Atrium, una de las paradas de los tours gastronómicos.
 Es martes por la tarde. Tengo una cita con Christina Skjefstad, la responsable de Eat the world Bremen. Llego a la dirección que me ha facilitado por teléfono y me encuentro ante un pequeño escaparate repleto de comida y en el que no había reparado hasta ahora. Y eso que he pasado mil veces por esta calle. En seguida llega la señora Skjefstad y me invita a pasar a la pequeña tienda de delicatesen. Tras el mostrador se abren ante nosotras varias salas y una terraza con un ambiente realmente acogedor. Estamos en Atrium (Vor dem Steintor, 34), una de las paradas de los tours gastronómicos Eat the world Bremen. En este restaurante mediterráneo abierto desde hace 25 años nos recibe la señora Zeck, rodeada de productos naturales, enfrascada en sus libros de cocina y atendiendo al público en su espacio gourmet y su precioso restaurante. Menuda sorpresa. Si todos los sitios que Eat the world Bremen va a descubrirme son como éste, desde luego la visita merece la pena.
Ante una buena taza de café, Christina Skjefstad me cuenta que es una auténtica fanática de la buena comida y los viajes. Tras vivir en distintas partes del mundo volvió a Alemania decidida a cambiar su trayectoria profesional. En la actualidad, y con la ayuda de cinco guías, descubre los secretos gastronómicos de Bremen a todo aquel que decida pasar la mañana del viernes o del sábado paseando por la ciudad con ella.
Desde el pasado mes de mayo podemos disfrutar de esta singular mezcla entre tour gastronómico y visita guiada por la ciudad. La iniciativa, que llegó de Nueva York a Berlín en 2008, se ha establecido en distintas ciudades alemanas y es, sin duda, la mejor manera de conocer la ciudad a través de la comida. Pero no se trata sólo de conocer la comida alemana o los platos típicos de la zona, el enfoque es mucho más amplio. En las tres horas que dura el paseo, el visitante podrá conocer las tiendas en las que compran los habitantes de la ciudad, dónde hacen su pausa para el café o dónde salen a cenar en las noches de fin de semana. Christina Skjefstad elige con cuidado los lugares que se visitan y las especialidades que se prueban. Pequeños restaurantes, tiendas de ultramarinos de toda la vida, nuevos espacios gourmet, cafés con encanto… todo local, auténtico y delicioso.
Es tal el éxito de estos tours gastronómicos que aproximadamente la mitad de los participantes son vecinos de Bremen que quieren redescubrir la escena culinaria de la ciudad. Tras una gran apertura gastronómica en los últimos años, hoy en día hay una curiosa variedad de locales, restaurantes y tiendas especializadas que han acercado a esta ciudad muchos sabores del mundo. Y esto es lo que Eat the world Bremen pretende mostrar en estas visitas: esos pequeños lugares con encanto que se esconden en las calles de Bremen y a los que es difícil llegar si nadie te habla de ellos.
Eat the world Bremen ofrece dos itinerarios: el primero transcurre por el barrio más joven y creativo de la ciudad (Viertel) y el segundo se centra en el casco antiguo (Altstadt). Durante un agradable paseo por Viertel visitaremos desde un pequeño bistró que mezcla cocina vanguardista con cocina tradicional alemana hasta un restaurante especializado en comida vegetariana oriental. El tour por el casco antiguo, que se estrenó el pasado 13 de octubre, muestra un Bremen más clásico en torno a la zona monumental. Paradas obligatorias son la pescadería más antigua de Bremen, en cuya pequeña barra podremos degustar arenques, marisco y frituras, uno de los restaurantes más antiguos de la ciudad, cuyo nombre nos engaña y nos hace pensar que está especializado en cocina griega, y una boulangerie donde degustar unos cruasanes tan crujientes como delicados.
Por supuesto, además de probar y disfrutar de la comida, también podremos conocer un poco más la historia de Bremen. Prestando especial atención a la arquitectura y basándose en anécdotas e historias, nuestra guía nos irá narrando de forma amena y divertida todos aquellos acontecimientos que han marcado la ciudad.
Antes de finalizar nuestra charla, pido a esta experta en gastronomía local que me recomiende algunos dulces para llevar a España y marcharme así con buen sabor de boca. Me aconseja: Bremer Klaben, una suerte de pan dulce con fruta seca, Bremer Kaffeebrot, bizcocho seco para acompañar el café, y los típicos Bremer Kluten, unos cubitos de menta recubiertos parcialmente de chocolate.
Los tours gastronómicos Eat the world Bremen se ofrecen en inglés y alemán. 

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