Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

sábado, 14 de junio de 2014

Desde principios de año el Gobierno ha tratado de frenar el desbastecimiento con un plan de importaciones por 4 mil 300 millones de dólares que incluye compras a países como Argentina, Brasil y Uruguay.

Los alimentos registran un alza de 76% en doce meses

El incremento que han mostrado los alimentos golpea con más fuerza a las familias de menos recursos que destinan la mayor parte del salario a la compra de comida. A esto se suma la elevada ausencia de rubros básicos. Analistas coinciden en que para disminuir la escasez el Gobierno tendría que sincerar el precio de alimentos regulados a fin de impulsar la producción, pero esto implicaría mayor inflación.

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San Cristóbal sufre el mayor aumento en el costo de los alimentos (Archivo)
VÍCTOR SALMERÓN |  EL UNIVERSAL
sábado 14 de junio de 2014  12:00 AM
A fin de disminuir al mínimo el incremento en el precio de los alimentos el Gobierno controla el costo de una larga lista de productos, maneja una importante estructura de empresas agroindustriales y posee miles de hectáreas en el sector agrícola pero las estadísticas del Banco Central señalan que el resultado no es el esperado.

Entre mayo de 2013 y mayo de este año, en promedio, el precio de los alimentos y bebidas no alcohólicas acumula un alza de 76,2% y en cuatro ciudades supera 80%.

Los habitantes de San Cristóbal sufren un incremento interanual de los alimentos de 87%, en Valencia el aumento es de 85%, Maturín 81,3% y Barquisimeto 80,6%.

La disparada en el precio de los alimentos golpea con mayor fuerza a las familias de menos recursos que destinan la mayor parte del salario a la compra de comida.

La fuerza que impulsa la inflación en Venezuela proviene de distintos factores. El Gobierno se ha valido de la impresión de billetes en el Banco Central para cubrir parte de sus gastos y más bolívares detrás de la misma cantidad de productos se traducen en alzas de precios.

Al mismo tiempo la oferta no responde porque ha caído la producción de las empresas públicas y el ala privada tampoco responde adecuadamente porque el control de precios impide que se cubran adecuadamente los costos y la sequía de divisas retrasa las importaciones de insumos y materias primas.

La escasez

El resultado de un desajuste donde la demanda crece por la inyección de dinero sin respaldo mientras desciende la oferta no solo genera incrementos de precios; también se traduce en elevada escasez de alimentos básicos.

El Banco Central ha mantenido oculta la escasez de mayo pero el reporte de abril es elocuente: veinte alimentos básicos como leche en sus distintas presentaciones, compotas, azúcar, café molido, aceite, mortadela y harina de maíz precocida registran una escasez superior a 30%.

No hay salida fácil. Analistas coinciden en que para disminuir la escasez el Gobierno tendría que sincerar el precio de alimentos regulados a fin de impulsar la producción, pero esto implicaría mayor inflación en el corto plazo.

Desde principios de año el Gobierno ha tratado de frenar el desbastecimiento con un plan de importaciones por 4 mil 300 millones de dólares que incluye compras a países como Argentina, Brasil y Uruguay.

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