Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

sábado, 13 de julio de 2013

Las espinacas sí nos hacen más fuertes Sus nitratos naturales fortalecen las mitocondrias musculares


Las espinacas sí nos hacen 

más fuertes

Sus nitratos naturales fortalecen las mitocondrias musculares

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Las incluyen en las dietas de adelgazamiento, por su ausencia casi total de grasas CORTESÍA
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SERENELLA ROSAS |  ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
sábado 13 de julio de 2013  12:00 AM
El historietista Elzie Crisler Segal no se equivocó al poner en boca de Popeye (1932) los beneficios que las espinacas aportan a la masa muscular. Solo que en ese momento la información se debió a una coma corrida que aumentaba diez veces el valor de la concentración del hierro en las espinacas. 

"Resuelto, por qué la espinaca nos hace más fuertes" es el título del boletín de prensa, fechado 25 de junio 2012, que difundió la escuela sueca de Medicina Karolin. Esta institución de alta educación alberga el comité encargado de designar el premio nobel de medicina y es la más grande del mundo. 

El descubrimiento hecho es que los nitratos que se encuentran de forma natural en las espinacas, y otros vegetales como las remolachas, tienen un poderoso efecto en la fuerza muscular. 

Sobre el estudio realizado en ratones, el Dr. Andrés Hernández -investigador del Departamento de fisiología y farmacología- señala que, llevado a los humanos, significa que la fuerza y la masa muscular pueden aumentar, incorporando una dieta vegetariana con el consecuente incremento del consumo de los nitratos que fortalecen las mitocondrias musculares, que están en los vegetales de hojas como las espinacas y las remolachas. 

La musculatura de cualquier persona podría fortalecerse de manera significativa con solo consumir, diariamente, de doscientos a trescientos gramos de espinaca fresca o tres remolachas. 

Agregó que no hay ningún suplemento dietético que contenga nitratos. 

La espinaca es un legado de la cultura persa que llegó a Europa con los árabes y se extendió por el mundo. Su nombre proviene del persa "aspanach". 

Hay referencias de un agrónomo cordobés del s XI, Ibn-al-Haijaj, que habría escrito un tratado sobre ella. 

Es una planta perteneciente a la familia de las quenopodiáceas con dos especies principales, olerácea y de Holanda, y gran variedad de subespecies. Hay plantas macho, hembras y hermafroditas. 

Nutricionalmente tiene un gran valor ya que proporciona vitamina B, C, A, E, carotenos, calcio, magnesio, potasio, ácido fólico, clorofila y agua, lo que le otorga además propiedades antioxidantes. 

El más promocionado de sus nutrientes, el hierro, solo se fijará si a su consumo se agrega vitamina C, que se encuentra en los cítricos. 

La espinaca se consume cruda, en ensaladas cuando las hojas están frescas y tiernas, o cocinadas, apenas blanqueadas como acompañantes o en rellenos. En la Edad Media, señala el Larousse Gastronomique, ya se vendían crudas o cocidas, o picadas comprimidas en forma de albóndigas. Hoy en día se consiguen todo el año, solo varía el tamaño de la hojas más grandes en invierno. Se pueden adquirir frescas y apenas pasadas por agua hirviendo congelarse para su posterior utilización.

La "Fiorentina" más universal, Catalina de Medicis es la responsable de que a todo lo que lleve espinacas se le ponga el apellido "Fiorentina". Catalina revoluciona la corte francesa cuando se instala en París con su esposo el rey Enrique II. 

La princesa italiana ya se había hecho sentir cuando se mudó de Italia a Francia y llevó al país galo un ejército de cocineros y todo un estremecimiento gastronómico que incluía las espinacas, el tenedor, el aceite de oliva de la Toscana y el helado. 

Acostumbraba la soberana comer en su natal Florencia huevos escalfados con un salteado de espinacas y una salsa blanca que aún se sirve sin muchas variaciones.

Las espinacas son entonces una maravillosa y versátil fuente de nutrientes y resultaría beneficioso para todos aumentar su consumo, sin importar si se comen crudas o cocinadas.

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