Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

domingo, 7 de septiembre de 2014

"Diablitos", como se bautizó a la venezolana, fue creado en Boston en 1868 y llegó a las mesas venezolanas, a Puerto Cabello, en febrero de 1896 para quedarse

El inmigrante que llegó para quedarse

El "Diablito" llegó a Venezuela en 1898 para quedarse en la mesa de nuestros comensales / Foto Archivo
El "Diablito" llegó a Venezuela en 1898 para quedarse en la mesa de nuestros comensales / Foto Archivo
"Diablitos", como se bautizó a la venezolana, fue creado en Boston en 1868 y llegó a las mesas venezolanas en 1896 para quedarse 

Llegó a Puerto Cabello en febrero de 1896 para instalarse en las mesas venezolanas desde entonces. Se llamaba Underwood Deviled Ham, pero aquí, desde el primer aviso, se le adoptó a la venezolana como Diablitos.
Superar un siglo en los anaqueles de un país y llegar a los 118 años es un logro que merece honrarse. Por ello, en General Mills decidieron conmemorarlo con un libro -El inmigrante que transformó la mesa del venezolano-- donde comparten cómo este producto se alió a la arepa y se quedó en el gusto y los hábitos locales.
Lo crearon en Boston en 1868, "basado en una receta secreta que lo ha hecho famoso y que incluye, entre otros, los siguientes ingredientes: carne deshuesada de cerdo, diferentes especias, salsa picante, pimienta de cayena, mostaza de Dijon y pedacitos de pimentones picantes", recuerdan en esta publicación y mencionan que, según se cree, fue Joaquín Crespo quien luego de probarlo en Nueva York, donde renegociaba la deuda externa de Venezuela, quiso que se exportara. 

Aquí, inicialmente, fue adoptado entre los productos más encumbrados al lado del caviar ruso, el salmón de Noruega y las trufas, pero pronto se desprendería de esa imagen y se popularizó en las mesas. En los años sesenta se comenzó a elaborar en Venezuela, en Cagua para ser precisos, asumiendo su bautismo criollo: Diablitos Underwood. Ahora estrenan campaña y esta publicación que ofrecerán a la venta a partir de octubre. 

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