Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

martes, 30 de septiembre de 2014

El entorno económico, marcado por la escasez y la inflación, hace cuesta arriba la producción de los alimentos en el campo y el mantenimiento de los cultivos. Los costos de producción suben a una velocidad alarmante para los agricultores, efecto que se replica en los precios al consumidor.

Se duplicaron los costos de producción de las hortalizas

Mano de obra y transporte presionan las estructuras de costos

ANGIE CONTRERAS C. |  EL UNIVERSAL
domingo 28 de septiembre de 2014  12:00 AM
El entorno económico, marcado por la escasez y la inflación, hace cuesta arriba la producción de los alimentos en el campo y el mantenimiento de los cultivos. Los costos de producción suben a una velocidad alarmante para los agricultores, efecto que se replica en los precios al consumidor.

Las costos de producción en las hortalizas prácticamente se han duplicado en comparación con el año pasado. La insuficiencia tanto en la disponibilidad como en el suministro de insumos, así como el incremento en el costo de mano de obra y en los precios de los fletes de transporte, dispararon las estructuras de costos.

La Fundación para la promoción de los Andes (Fundaproandes) -que agrupa productores de hortalizas en Trujillo, Táchira, Mérida y Lara, cuya producción es la segunda más importante en raíces y tubérculos; la primera en hortalizas de hojas (coliflor, lechuga, repollo, brócoli, ajo porro, apio españa, cebollín, acelga, cilantro, perejil, entre otros) y fresas; y la quinta en rubros como tomate, cebolla y pimentón- reporta aumentos importantes en sus costos de producción.

De acuerdo con las estructuras de costos que maneja el gremio, para producir una hectárea de cebolla se requiere una inversión de Bs 410.497,77. El rendimiento estimado es de 12 mil kilogramos por hectárea, con lo cual el precio que recibe el productor es de Bs 34,20 por cada kilo que vende.

El gasto en mano de obra (siembra, semillero, transplante, abono, aplicación de químicos y otros, preparación de riego, limpieza y asistencia del cultivo) representa 27,4% del costo total de producción (Bs 112.500). El flete representa 14,98% de la inversión, y los agroquímicos 13,66%.

Este producto llega al consumidor a un precio casi tres veces mayor que el que vende el productor. Esta semana, en los mercados capitalinos, la cebolla promedió Bs 100 por kilo.

Sembrar una hectárea de papas en Trujillo tiene un costo de Bs 373.095. El precio al productor es de Bs 31,09 el kilo mientras que el consumidor paga hasta Bs 75 el kilogramo.

El costo de una hectárea de tomate es de Bs 600.742; de pimentón Bs 524,268; de ajo 689.277; y fresa 1.157.357. El costo de producción del otros los rubros oscila entre Bs 300.000 Bs 500.000.

Enmanuel Escalona, presidente Ejecutivo de Fundaproandes, señaló que la escasez de insumos, fertilizantes, la deficiencia de lubricantes, combustibles, baterías, entre otros, encarecen los costos.

Explicó que hay rubros en que la jornada de trabajo resulta más costosa porque hay cultivos que requieren mayor atención. Otro factor que se suma al costo de la mano de obra es la alimentación de los obreros que trabajan en la finca.

El estudio realizado por Fundaproandes sobre los costos de producción señala que "aunque las estructuras se elaboraron sobre unos precios, los insumos escasos se consiguen a precios superiores".

Fundaproandes presentó los costos al Ministerio de Agricultura y Tierras para que fueran discutidos, pero el ente se negó.

"El MAT no quiso aceptar nuestras estructuras de costos porque su tabulador es menor, pero si vende la papa en Bicentenario a Bs 85. No reconoce las estructuras pero sí vende al consumidor por encima de los costos de producción", dijo.

La cadena 

La brecha entre el precio al productor y el que paga el consumidor oscila entre 53,99% 296%.

El kilo de tomate a puerta de finca en Los Andes cuesta Bs 40 y en los mercados de Caracas se cotiza hasta en Bs 130. La variación es de 225%. Igual ocurre con el pimentón, que es uno de los rubros agrícolas más costosos en el mercado interno. El costo al productor es de Bs 40,32 el kilo, y al consumidor final llega en Bs 160 el kilo.

Esto se debe a la intermediación que ocurre en la cadena de comercialización.

Escalona explicó que en el proceso interviene entre cuatro y cinco actores: el que compra en finca, el que compra en el Mercado de Barquisimeto, el que traslada el producto a Coche, en ese punto puede haber dos o más intermediarios, hasta que llega al detallista.

Los precios de las hortalizas, además de que se rigen por la ley de la oferta y la demanda, están sujetos a variables como la estacionalidad (época de producción), las lluvias y volumen de producción.

Actualmente, los rendimientos de producción están disminuidos por falta de insumos. Esto ha tenido incidencia en los precios al detal. 

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