Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

domingo, 14 de junio de 2015

Casa Veroes –añade Edgardo Morales– ya tenía problemas por la falta de productos importados. El cocinero decidió abandonar las preparaciones de corte mediterráneo y dedicarse a la elaboración de platos venezolanos.

El pabellón en el centro es vertical

La polvorosa de pollo y el strudel de cazón son fijos en el menú | Foto Casa Veroes
La polvorosa de pollo y el strudel de cazón son fijos en el menú | Foto Casa Veroes
Casa Veroes se ganó a los caraqueños con los platos venezolanos que ofrece en el mejor jardín del centro de la capital

El primer menú que ofreció Casa Veroes fue de sándwiches tipo gourmet: de roast beef y pollo, con rúcula, acompañados con una ensaladita de repollo, recuerda Edgardo Morales, chef del restaurante. “Quería sacar provecho al cierre de un local vecino que ya los ofrecía muy cerca de la Casa de Estudios de la Historia de Venezuela Lorenzo A. Mendoza Quintero, en cuyo jardín funciona desde 2005 Casa Veroes”.
El plan resultó, pero la clientela comenzó a pedir platos calientes y Morales –que también ofrecía servicio de catering– optó por incluir en la carta pastas y risottos . Fueron muy bien recibidas, afirma el chef, antes de explicar la razón por la cual ninguna de estas preparaciones permanece en el menú: “Un cliente interesado en un servicio   privado, a base de lomito de res y de mero, canceló 24 horas antes  y me obligó a ofrecerlos el  restaurante”.
Casa Veroes –añade Morales– ya tenía problemas por la falta de productos importados. El cocinero decidió  abandonar las preparaciones de corte mediterráneo y dedicarse a la elaboración de platos venezolanos.

“El pabellón vertical ganó seguidores rápidamente, después lo hicieron el strudel de cazón y plátano, y la polvorosa de pollo”, asegura  Morales, que utiliza el recetario de don Armando Scannone como referencia.
Diez  años después de su apertura Casa Veroes es reconocida por su cocina y ocupa buen lugar en la lista de mejores opciones para desayunar o almorzar en el centro capitalino.
¿Platos fijos? Pabellón parado –con mechada, cazón, pisillo de raya o pata e’grillo–, polenta caraqueña, polvorosa de pollo, negro en camisa, bienmesabe y crumble de titiaro o mango, sabores que seducen a una clientela que no se pierde los festivales de cocina regionales que ofrece Casa Veroes. Gracias a ellos ha degustado, además de los clásicos caraqueños, las preparaciones orientales de Tamara Rodríguez, las zulianas de Ivette Franchi y Néstor Colina, y las larenses del  chef Pocho Garcés.
El dato
Veroes a Jesuitas 22 y 24, boulevard Panteón Nacional, parroquia Altagracia, Caracas. De lunes a viernes: desayunos criollos, de 9:00 am a 11:00 am; almuerzos de 12:00 pm a 4:00 pm.

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