Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

sábado, 20 de junio de 2015

Un cava llamado Vilarnau

CARPE VINUM

"El vino me estimula, el vino loco, que hace cantar hasta al más sabio de los hombres"

VLADIMIR VILORIA |  EL UNIVERSAL
sábado 20 de junio de 2015  12:00 AM
Un cava llamado Vilarnau 
Can Petit i Les Planes de Vilarnau es el nombre de la finca donde opera Vilarnau, cava catalán propiedad de González Byass desde 1982. 

Enclavada a 250 metros sobre el nivel del mar y ubicada, al norte, entre las montañas de Montserrat que protegen los viñedos de los vientos fríos del Pirineo, y al sur, en la Serrelada Litoral, justo detrás del Mediterráneo, el pago hace posible condiciones óptimas para el cultivo de la vid. Suelos aluvionales, formados por estratos de limos y arcillas, facilitan el desarrollo equilibrado del viñedo. Aquí el vino es franco, firme, fresco, ácido. 

Damià Deas, su gerente y enólogo, recibe a este cronista y le explica: "Trabajamos el Xarel.lo, el Macabeo y el Parellada, como variedades base, pero el chardonnay y el pinot noir, se expresan aquí muy bien aportando un frescor muy agradable a nuestros cavas. La vivacidad, frescor y limpieza de Vilarnau, tal vez sea su principal argumento". 

Y tiene razón. La cata de todas sus etiquetas, a saber, Brut Nature, Brut, Brut Rosé, Gran Reserva, y los delicados Albert de Vilarnau Brut Nature y el Albert de Vilarnau Fermentado en Barrica, de los cuales no se llenan más de cinco mil frascos, es prueba de la búsqueda de la casa hacia un estilo más bien delicado y ligero, nada pesado, donde la acidez y el latido de la fruta marcan el camino.

De la mano de Casa Oliveira, Tierra de Gracia cuenta con el Vilarnau Brut, cuyo vino base es mezcla de cincuenta por ciento Macabeo, cuarenta por ciento Parellada y diez por ciento Xarel.lo. Criado por 24 meses en botella es acidulado, juguetón, amigable, muy fresco y fácil, delicado, intenso y persistente. 

Vilarnau Brut Rosé, por su parte, mezcla del autóctono Trepat en un noventa por ciento y de un restante Pinot Noir, es criado por 18 meses en botella. Francamente frutal con recuerdos a fresas maduras, sabe mostrar estructura y una lograda intensidad. 

El Vilarnau Brut Gran Reserva Vintage, Macabeo treinta y cinco por ciento, Parellada treinta y cinco por ciento, Chardonnay veinticinco por ciento y Pinot Noir, cinco por ciento, y criado por un mínimo de 36 meses, es toda una muestra de rica intensidad, corpulencia y fuerza, sin por ello dejar de ser delicado, sutil y deliciosamente persistente.

Vilarnau, cava honesto y prístino, efervescente, fresco, fino y luminoso no puede ser mejor metáfora de la vivacidad y la fuerza de la juventud, y bien sirve para recordar al gran Homero: "El vino me estimula, el vino loco, que hace cantar hasta al más sabio de los hombres, y le hace reír tontamente y bailar, y arranca de él la palabra que mejor no hubiera sido dicha." 



¡Salud!



vladimirviloria@gmail.com

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