Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

sábado, 2 de enero de 2016

Las frutas escarchadas le dan el brillo del oro y su aroma es tan intenso como el del incienso y la mirra. Es la rosca de reyes, que según la tradición española, debe disfrutarse cada 6 de enero, en el desayuno o la merienda.

Los reyes llegan con su rosca dulce

Nada como una buena taza de chocolate como acompañante

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EL UNIVERSAL
sábado 2 de enero de 2016  12:00 AM
Las frutas escarchadas le dan el brillo del oro y su aroma es tan intenso como el del incienso y la mirra. Es la rosca de reyes, que según la tradición española, debe disfrutarse cada 6 de enero, en el desayuno o la merienda. 

La rosca típica española es esponjosa, con trocitos de frutas abrillantadas y decorada con azúcar molida. Aunque en Venezuela esta tradición no está tan arraigada, es posible encontrar la rosca en varias pastelerías e, incluso han surgido versiones criollas del roscón de reyes. 

Un ejemplo de esta variedad es que en Caracas crece la oferta de esta preparación, porque cada vez se celebra más la llegada de los Reyes Magos. Pastelerías emblemáticas como La Danubio, La Suiza en San Bernardino, La Sabrina en Colinas de Bello Monte y el IEPAN en Chacao, las incluyen entre sus atractivos para arrancar el año.

Además del roscón de Reyes tradicional, con frutilla importada y azúcar glass, existen muchas opciones a la hora de escojer la rosca más dulce. 

Está la "criolla", llamada así por los ingredientes utilizados. En la masa, como en la cachapa, se utiliza el maíz y está rellena con queso blanco duro, tocineta ahumada y tostada, mojito de cilantro y ají dulce, dando como resultado un sabor muy autóctono. 

Otra de las roscas parece traída directamente del mercado popular de París, tal como la bautizó el panadero venezolano uan Carlos Bruzual, director del Instituto Europeo del Pan. Está hecha, por supuesto, de la masa francesa más tradicional, la brioche, aromatizada con tomillo fresco y rellena de queso emmental y cebolla confitada.

Los fanáticos del chocolate agradecerán tres roscas dulces. La "negra", que tiene chocolate en la masa brioche, y está rellena de durazno, ciruelas, manzanas y naranjas sicilianas, maceradas en ron y miel; la "dorada", de masa brioche y relleno de chocolate, nueces tostadas y uvas pasas doradas, con tope de almendras fileteadas y la de cambur y nutella, cuya masa lleva banana y en el relleno, además de la crema italiana, contiene naranja y nueces. Y por último, también para dulceros, está la rosca de ponche crema y naranjitas sicilianas. 

Y en algunos sitios se rellenan con crema pastelera, chocolate, nutela y arequipe. Pero cuando el roscón es bueno de verdad no necesita ningún añadido. Nada mejor que desayunarlo, comerlo o merendarlo acompañando a una taza de chocolate.

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