Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

domingo, 17 de enero de 2016

Los bebés o niños pequeños, son igual que los adultos; personas, con sus necesidades, deseos, miedos, preferencias y particularidades.

Sin recetas en la crianza

por CARLA CANDIA CASADO  |  imagen: SHUTTERSTOCK | MIÉRCOLES 13 DE ENERO DE 2016

Con frecuencia, las mamás que me siguen a través de las redes sociales me preguntan cómo pueden hacer para que sus niños duerman corrido, coman bien, hagan caso, o no formen berrinches. Y aunque es cierto que, existen herramientas para ayudar en la crianza, las que verdaderamente funcionan provienen del autoconocimiento, la sensatez y el instinto y no de un libro o texto escrito por algún "experto" (no creo en expertos en la crianza porque cada niño es diferente).

Los bebés o niños pequeños, son igual que los adultos; personas, con sus necesidades, deseos, miedos, preferencias y particularidades. Así como no podemos "hacer" que un adulto actúe de determinada manera solo porque queremos, así tampoco lo podemos hacer con los niños. Criar es acompañar en el proceso hacia la independencia, no "domesticar" a alguien para que "sea" como más nos conviene.

No se trata de que no "educar" o de dejar a los niños hacer lo que queramos; se trata de que vamos a entender y respetar sus procesos. Así, lo "natural" es que un bebé que ha pasado nueve meses en el vientre de su mamá; protegido, contenido y alimentado prefiera dormir con ella, a su lado. Por eso, más allá de esperar y tener paciencia, hay poco que se pueda hacer para que un bebé se quede "tranquilito en su cuna". Podemos acompañarlo, en su proceso, colocándolo en su cuna varias veces al día por un rato, quedarnos a su lado y cantarle o hablarle, mecerlo hasta que se calme y volver a intentar, pero más allá de eso no hay una "receta mágica" para que el pequeño duerma toda su noche allí. Algunos niños lo harán con facilidad y sin mayor escándalo pero otros se negarán "rotundamente y con todas sus fuerzas".

Cada niño es único y diferente y por eso intentar usar con uno lo que funcionó con otro no es una fórmula infalible. Yo misma lo puedo ver con claridad, pues mis dos hijos son muy diferentes. Ella durmió en su cuna sin mayor trauma desde el primer día, con él, por los momentos, no ha sido posible. De día ella no se quedaba en su corral, "sillita" o coche, en cambio él puede estar sus buenos 20 minutos "solo" (bajo supervisión).

Me gusta compartir experiencias; contar lo que me funciona a mí y aprender lo que prefieren otras mamás pero no desde el falso supuesto de que son "consejos" pues estoy convencida de que cada mamá sabe lo que es mejor para ella y su familia.

Mommytip

Al ser los niños seres únicos e individuales, no tiene sentido compararlos con sus pares, ni que tengan la misma edad o incluso los mismos padres. Las comparaciones pueden resultar hirientes y un riesgo para la sana autoestima de los pequeños.

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