Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

miércoles, 6 de enero de 2016

Las zonas rurales de Altamira y Copetón son caracterizadas por su clima frío, el tono verdoso de la vasta vegetación, las vistas que brindan sus paisajes, pero se destacan por las amplias extensiones de terrenos fértiles que tienen.En sus tierras se puede cosechar ocumo, caraota, limón, guama, quinchoncho. Pero los mejores frutos de esta tierra son el café y el plátano.

Sus tierras fértiles permiten a los agricultores cosechar ocumo, papa, caraota, quinchoncho y plátano

Buen café desde Copetón y Altamira

La caturra y el catuaí amarillo son plantas más resistentes; por eso en los caminos de Copetón y Altamira se destacan los granos amarillos. (Notitarde/JOSE ASCANIO)
Buen café desde Copetón y Altamira (2590627)
Notitarde Güigüe, enero 4 (Sofía Alejandra Gil).- Las zonas rurales de Altamira y Copetón son caracterizadas por su clima frío, el tono verdoso de la vasta vegetación, las vistas que brindan sus paisajes, pero se destacan por las amplias extensiones de terrenos fértiles que tienen.

En sus tierras se puede cosechar ocumo, caraota, limón, guama, quinchoncho. Pero los mejores frutos de esta tierra son el café y el plátano.

Cuando se acerca el fin de año, las siembras de café están listas para ser extraídas, momento en el que el lento procesamiento de las semillas empieza.

Estos sectores son habitados por personas sencillas, por lo tanto se ha dificultado modernizar la producción en toda la zona, lo que retrasa los trabajos. Sin embargo, actualmente es el preferido entre los agricultores, pues una sola parcela de terreno puede sacar hasta 15 quintales según la siembra que posean, tomando en cuenta que cada quintal pesa 46 kilos, que son unos 690 kilos por cosecha de café.

Agricultores de la zona detallaron que tras bajar los frutos de la mata, son despulpados, lavados y secados, proceso que puede durar hasta cinco días de no contar con la máquina adecuada y dependiendo del clima. Luego se debe tostar y finalmente es molido. Señalaron que en el sector suelen vender las semillas o el café molido más puro del estado Carabobo.

La fertilidad de esta tierra permite la siembra de dos tipos de café, el catuaí y la caturra rojos y amarillos, siendo el segundo color de ambas variaciones de la semilla, el mejor. 

Explicaron que tanto la mata de caturra como de catuaí amarillo tienden a ser más resistentes a las lluvias, además su período fértil suele ser mucho más largo que el de la roja; es por esto que el verde intenso de los caminos de tierra de Copetón y Altamira está iluminado por una infinidad de puntos amarillentos.

El apoyo entre ellos es vital, son pocos los que tienen secadoras o trilladoras, por lo que por una tarifa mínima permiten que otros utilicen sus máquinas para procesar su café.

Contaron que anteriormente, el Gobierno instaló unas máquinas en lo que solía ser la casa de Juan Vicente Gómez, el uso de las mismas era gratuito; sin embargo, con el transcurso del tiempo se empezaron a perder algunas piezas hasta que finalmente el lugar quedó desmantelado. Hace como tres años se robaron hasta el techo de la casa de Gómez, ahí no queda más que el recuerdo de la secadora y la trilladora que teníamos , argumentaron.

Carmen Rosa Ceballos, habitante y productora agrícola, destacó que a pesar de tener que trabajar un poco más duro para obtener el café, no usan químicos para procesarlo; es por esto que el producto final es uno de los cafés más puros que se puede consumir, prueba de ello son su olor, que tiende a ser un poco amargo, y el fuerte sabor que se siente al tomarlo.



Grandes distribuidores 

de hojas de hallaca

En estos sectores también se siembra gran cantidad de plátanos y cambures, lo que significa que en la época navideña, Copetón y Altamira abastecen muchos de los mercados de Aragua y Carabobo.

El suelo de estas zonas atrae suficiente agua para que las matas de plátano crezcan fuertes y nutritivas; como resultado los habitantes del sector son unos de los mayores proveedores de hojas de hallaca del estado, son preferidos por los compradores gracias a la buena calidad de las mismas.

Es tradición que los comerciantes envíen camión tras camión para satisfacer la demanda del producto en la época navideña; sin embargo, este año la situación ha cambiado, destacó que para el 14 de diciembre todavía no habían cortado el primer lote de hojas.

Según la señora Carmen, quien nació y se crió en el sector, en años anteriores para el primero de diciembre ya la mayoría de las fincas estaban sin hojas. Resaltó que el año pasado los camiones empezaron a subir el 15 de diciembre aproximadamente.

Como medida, algunos tomaron la iniciativa de poner el producto en el mercado por su cuenta, muchos están sorprendidos porque aquí siempre se van esas hojas rápido, por difícil que esté la situación del país, siempre se vende todo .

A pesar de esto, afirmaron que continuarán llenando sus tierras con matas de plátano para que en las próximas temporadas navideñas los carabobeños puedan adquirir las mejores hojas de hallaca del estado .
  • Buen café desde Copetón y Altamira (2590627)
    El café que producen en estos sectores no es procesado, por lo que su sabor es más fuerte.
  • Buen café desde Copetón y Altamira (2590627)
    A falta de maquinaria, deben secar el café al natural, proceso que puede durar cinco días.
  • Buen café desde Copetón y Altamira (2590627)
    Las tierras fértiles de Copetón y Altamira permiten que se den distintos productos; uno de los mejores de ambos sectores es el plátano.

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