Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

miércoles, 14 de octubre de 2015

La leucemia linfática crónica es la leucemia más común en los países occidentales y suele afectar a mayores de 65 años y, aunque hay distintos tratamientos, los pacientes suelen desarrollar resistencias que comprometen su supervivencia y permiten la reaparición de la enfermedad.

Compuesto natural del brócoli y la coliflor ayudan a combatir la leucemia

Contienen indol-3-carbinol, que mejora el efecto de la terapia prescrita en estos casos.

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El compuesto se encuentra en las familias de las Brassica (Archivo)
EL UNIVERSAL
martes 13 de octubre de 2015  11:26 AM
Madrid.- La leucemia linfática crónica es la leucemia más común en los países occidentales y suele afectar a mayores de 65 años y, aunque hay distintos tratamientos, los pacientes suelen desarrollar resistencias que comprometen su supervivencia y permiten la reaparición de la enfermedad.

Ahora, un trabajo liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España y con la participación de los hospitales Gregorio Marañón y de La Princesa, ambos de Madrid, descubrió las propiedades farmacéuticas del indol-3-carbinol para esta enfermedad, un compuesto natural presente en las plantas del género Brassica como brócoli, col, coliflor o coles de Bruselas.

La investigación, publicada en la revista Clinical Cancer Research, demuestra que, aunque el organismo tolera bien el indol-3-carbinol, esta sustancia es tóxica para determinadas células de leucemia. En el estudio "in vitro" se han utilizado células de pacientes de leucemia linfática crónica con distintas fases y pronóstico.

Los datos demuestran que mediante fármacos se pueden alcanzar concentraciones de este compuesto que provocan la muerte de las células leucémicas pero no de los linfocitos normales, "esenciales en el sistema inmunitario".

Los autores del trabajo también destacan que el indol-3-carbinol "mejora notablemente" el efecto de la fludarabina, uno de los compuestos más utilizados en el tratamiento de este tipo de leucemia, incluso en pacientes con resistencia a este fármaco.

"Los resultados nos indican que el indol-3-carbinol potencia la actividad terapéutica de la fludarabina y de otros fármacos. Por eso, estos tratamientos combinados podrían utilizarse para combatir la leucemia linfática crónica, incluso en pacientes que han desarrollado recidivas, reaparición de la enfermedad, y multirresistencia a los tratamientos habituales", explica Juan Manuel Zapata, investigador en el Instituto de Investigaciones Biomédicas "Alberto Sols".

La capacidad del indol-3-carbinol para combatir ciertas células tumorales permitió que hace un año Zapata y Gema Pérez -científica del mismo centro de investigación- registraran la patente de esta sustancia como nuevo fármaco efectivo para enfermedades como la leucemia linfática crónica o el linfoma de Burkitt.

Aunque por el momento esta tecnología no ha sido licitada por una empresa, su posible administración por vía oral y la existencia de estudios previos de toxicidad en humanos, que demuestran su alta tolerancia y baja toxicidad, podrían permitir una rápida aplicación clínica. 

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