Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

sábado, 31 de octubre de 2015

La población del bacalao de Nueva Inglaterra, fundamental para la actividad pesquera de la costa noreste de Estados Unidos, está en peligro por la rápida subida de las temperaturas en el Golfo de Maine, según un nuevo estudio publicado hoy por la revista Science.

El bacalao de Nueva Inglaterra en peligro por subida de temperaturas

La investigación revela que, en la última década, las aguas superficiales del océano Atlántico que rodean al Golfo de Maine han incrementado su temperatura más rápido que el 99 % del resto de las aguas oceánicas del resto del mundo entre 2013 y 2014.

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Está en peligro la actividad pesquera en esa zona de Estados Unidos (Archivo)
EL UNIVERSAL
viernes 30 de octubre de 2015  10:06 AM
Washington.- La población del bacalao de Nueva Inglaterra, fundamental para la actividad pesquera de la costa noreste de Estados Unidos, está en peligro por la rápida subida de las temperaturas en el Golfo de Maine, según un nuevo estudio publicado hoy por la revista Science.

La investigación revela que, en la última década, las aguas superficiales del océano Atlántico que rodean al Golfo de Maine han incrementado su temperatura más rápido que el 99 % del resto de las aguas oceánicas del resto del mundo entre 2013 y 2014.

Una de las causas de este calentamiento es el desplazamiento hacia el noreste de la corriente oceánica del Golfo, que mueve una gran masa de agua cálida desde el Golfo de México hasta el Atlántico Norte, llegando hasta Escocia y Noruega.

Según el estudio, el rápido calentamiento de las aguas ha reducido el número de huevos de bacalao que ponen las hembras, lo que ha hecho que menos peces jóvenes sobrevivan a la edad adulta y ha disminuido, por tanto, la población total, reseñó Efe.

Durante siglos, el bacalao del Atlántico ha sido un pilar de la pesca y la economía de Nueva Inglaterra, región que abarca a seis estados de EE.UU. y que ha implementado diferentes programas para reducir los niveles de pesca del bacalao con la esperanza de estimular una población en descenso.

En 2010, cuando el número de bacalaos había experimentado fuertes descensos, los pescadores impusieron una serie de restricciones y cuotas sobre la captura de estos animales, pero no lograron hacer crecer la población de estos peces.

Esa fue la razón que impulsó la investigación de un grupo de científicos, liderados por Andrew J. Pershing, del Instituto de Investigación del Golfo de Maine, y que pertenecen a diferentes universidades y centros de investigación de EE.UU., como el Instituto Salk de Estudios Biológicos (California).

Para ver si el calentamiento del océano estaba contribuyendo a reducir la población de bacalao, los científicos recolectaron datos que se remontaban a 1982 sobre la temperatura de la superficie del océano y estudiaron las tendencias de los últimos años.

En su artículo, titulado "La adaptación lenta frente al rápido calentamiento provoca el descenso de la población del bacalao del Atlántico en el Golfo de Maine", los investigadores cuestionan el modelo utilizado en los últimos años para medir la población del bacalao.

Los científicos recomiendan a los pescadores y a las autoridades locales tener en cuenta los recientes datos sobre la temperatura del océano a la hora de hacer estimaciones futuras sobre el número de estos animales y establecer cuotas sobre la cantidad que puede ser capturada.

La rapidez con la que la población del bacalao puede recuperarse es cuestión, ahora, de la buena gestión de las autoridades locales y de la existencia o no de unas temperaturas favorables para su supervivencia, según apuntan los investigadores.

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