Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP

Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP
Carlos Fierro con un grupo de egresados del Diplomado en Gastronomía de la UJAP del cual fue su Coordinador al inicio. GASTRONOMIA (del griego γαστρονομία)es el estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente o entorno.Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia. A menudo se piensa erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa. Sin embargo ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.Para mucha gente, el aprender a cocinar implica no solo encontrar una distracción o un pasatiempo cualquiera; pues cocinar (en un término amplio) es más que solo técnicas y procedimientos... es un arte, que eleva a la persona que lo practica y que lo disfruta. Eso es para mi la cocina, con mis obvias limitaciones para preparar diversos platillos, es una actividad que disfruto en todos sus pasos, desde elegir un vegetal perfecto, pasando por el momento en que especiamos la comida, hasta el momento en que me siento con los que amo a disfrutar del resultado, que no es otro más que ese mismo, disfrutar esta deliciosa actividad o con mis alumnos a transmitirles conocimientos que les permitirán ser ellos creadores de sus propios platos gracias a sus saberes llevados a sabores

sábado, 30 de mayo de 2015

La cocina zuliana es tan creativa como cada uno de los habitantes de esta región.

MUNDO GOURMET

Entre patacones, yoyos, tumbarranchos y mandocas, la comida zuliana es sobresaliente

VANESSA BARRADAS |  EL UNIVERSAL
sábado 30 de mayo de 2015  12:00 AM
Maracaibo sabroso
El desarrollo de la gastronomía regional ha aumentado. Varios han sido los cocineros que han venido a Caracas a enseñarnos sobre sus propuestas locales, lo que ha despertado la curiosidad de muchos, incluyéndome, de ir a conocerlas personalmente, en su casa.

Recientemente estuve en Maracaibo y exploré parte de su comida, la real, la que se huele y siente en sus calles. La experiencia fue deliciosa.

Primero que nada, todo lo que dicen de los maracuchos es cierto, son simpáticos, hablan en voz alta, pareciera que cantaran todo el tiempo, y sí, son bastante regionalistas, ¿pero cómo no serlo si de esa manera te enseñan lo mejor de su tierra?

Entre patacones, yoyos, tumbarranchos, mandocas y cepillaos probé la comida de calle. Esas frituras que a cualquiera enamoran de solo mirarlas. Con los cepillaos me refrescaba durante el día. Las hamburguesas tuvieron su lugar también, así conocí Burguermaker, un puesto callejero que se destaca por la manera en que elaboran sus carnes, las mismas son de distintos sabores y se sirven entre panes artesanales de altísima calidad.

Otra propuesta que me encantó fue el restaurante a donde me llevó la cocinera maracucha Ivette Franchi; el lugar, llamado Mcbo Pop, ofrece platos tradicionales pero servidos de una manera moderna. Así encontré el mojito en coco presentado en forma de croqueta cubierta con plátano verde rallado y crocante. En ese mismo sitio me comí la arepa más golosa que jamás haya probado, frita y rellena de lomito; todo el plato estaba cubierto de queso gratinado, y como me dijo Ivette: "La cantidad de queso no se discute en Maracaibo, tiene que ser bastante".

También degusté parte de la alta cocina maracucha y para ello fui invitada por Carlos Hernández, cocinero y miembro fundador del Grupo Occidental Gastronómico, quién además es el gerente de Alimentos y Bebidas del Hotel Kristoff, donde cocina.

La cocina de Hernández es impecable, elegante y llena de sabor.

Parte del menú incluyó platos como canelón de ajoporro relleno de cerdo, berenjenas maceradas por dos meses con salsa barbacoa, ensalada de tomate macerado y palmito, tabule criollo (con cilantro) y mojito de cangrejo, arroz fosforera con escabeche fresco de curbina, y de postre, helado red velvet, chocolate, y mini suspiros de cacao y limón. Quedé extasiada... ¡y feliz!

Mi agradecimiento infinito a Ivette Franchi y a Carlos Hernández, quién junto a otros miembros del Grupo Occidental Gastronómico, me organizaron y llevaron por una ruta gastronómica extraordinaria. La cocina zuliana es tan creativa como cada uno de los habitantes de esta región.

vanessabarradas1@gmail.com

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