martes 19 de mayo de 2015  12:00 PM
La encrucijada de Cagua se ha hecho famosa sobre todo por sus sandwiches de pernil, mejor conocidos como "sánduches". Aunque nadie sabe decir con certeza cómo es que esta peculiaridad gastronómica es precisamente la que dio fama a toda la zona, lo cierto es que allí había hasta finales de los 70 y principios de los 80 varios criaderos de cochino.

De hecho, su fama no se circunscribe solo al territorio nacional, pues estos sandwiches han aparecido incluso en el programa Destinos del Paladar, de Sun Channel.

Es tanta la demanda del producto, que en el restaurante La Encrucijada, el mayor local de la zona, el cocinero puede adobar más de cincuenta perniles al día.

Quienes los preparan explican que uno de los secretos del adobo del pernil es abrirle bastantes huecos a la pata del cerdo para que ésta absorba el sabor del aliño, que se hace con una mezcla de ajo, cebolla, pimentón, cilantro y un toque de vino blanco, aunque otros opinen que uno de los secretos es haber mantenido la simplicidad de la receta a través de la historia.

Además de pedirlo con o sin tomate, con o sin queso, no son muchas más las variaciones. Pero existe la posibilidad de pedir un sándwich "light": en estos casos se coloca entre las rebanadas de pan la parte central del pernil, que es la más sana pero también la más seca y con menos sabor. Otros clientes piden la parte "quemadita" del pernil. Todos son complacidos.